Tyson Fury no ha esperado ni a que se enfríe el ring de Tailandia. El campeón británico acaba de soltar la frase que va a incendiar el verano boxístico: 'Joshua no tiene agallas para pelear conmigo'. Y el mundo del boxeo ya está que arde.
Salseo-O-Meter
Nivel de salseo: 9/10. Fury ha vuelto a sacar los cuchillos verbales mientras Joshua se prepara para su regreso este sábado. El fuego está a punto de propagarse en cuanto el británico pise el ring en Arabia Saudí.
El dardo envenenado de Fury: 'No tiene agallas'
La cosa viene de su pelea de esta semana contra Mariusz Wach. Fury paró al polaco en el séptimo asalto en un combate sin televisar, y en la rueda de prensa posterior fue directamente a la yugular de su eterno rival. 'La gran prueba es ver cómo de grandes son sus pelotas. Creo que es un gallina', soltó, traduciendo al español coloquial esa frase que ya es tendencia: 'big s***house'.
El origen del enfado está en abril pasado. Tras la victoria de Joshua sobre Arslanbek Makhmudov en el Tottenham Hotspur Stadium, con 70.000 personas rugiendo, AJ no quiso subirse al ring a encararse con Fury. 'No tuvo las agallas', recordó el de Mánchester, que viene de ganar a Makhmudov se refirió a aquel plantón. Y acto seguido, soltó la frase que ya retumba en todos los gimnasios: 'Veamos si algún día lo hace. No estoy convencido'.
Una pelea que se cocina a fuego lento y ya tiene hasta destino de película
El combate entre ambos es el unicornio del boxeo moderno. Lleva años flotando en el aire, y cada vez que uno de los dos gana, se reaviva el fuego. Ahora, con Fury recién salido de su parón —solo ha peleado dos veces en los últimos dos años—, el propio púgil ha soltado una lista de posibles sedes que parece sacada de un concurso de geografía: Las Vegas, Nueva York, Irlanda, Londres, Belfast o incluso Pattaya, en Tailandia.
Pero hay un detalle que demuestra que esto va en serio: el combate podría celebrarse en Wembley a las 2 de la madrugada para encajar en la audiencia global. Y aunque Fury ha dicho que este sábado no irá a Jeddah a ver la pelea de Joshua —'me voy a casa con mi mujer y mis hijos, llevo diez semanas de campamento'—, lo cierto es que las negociaciones están más calientes que nunca. 'Espero que la próxima gran pelea se firme la semana que viene', soltó.
La paciencia del aficionado británico es infinita, pero cada cruce de declaraciones la pone al límite.
Joshua, entre la tragedia personal y la necesidad de demostrar quién manda
Anthony Joshua no es un púgil cualquiera, y su situación vital añade una capa de drama que va más allá del ring. El sábado peleará contra Kristian Prenga en Arabia Saudí, su primer combate desde el brutal accidente de coche en Nigeria en diciembre, del que fue pasajero y en el que murieron dos amigos íntimos. Un golpe emocional que pone a AJ en el punto de mira de todos: ¿Podrá gestionar la presión de volver y, además, con las provocaciones de Fury retumbando en los oídos?
Aquí está la clave. En el boxeo de pesos pesados, los duelos verbales son casi tan importantes como los puñetazos. La historia reciente nos ha dado ejemplos como la trilogía Fury-Wilder, donde la guerra psicológica definió el desenlace. Fury quiere desestabilizar a Joshua antes de que suene la campana, y sabe que la herida anímica del accidente puede ser un flanco débil. Si AJ acepta el reto y se sube al ring, no solo peleará contra un gigante de 2,06 metros: también peleará contra sus propios fantasmas. Y si no lo hace, el relato de 'cobarde' le perseguirá para siempre. El tablero está servido: la pelota está en el tejado de Joshua, y el mundo del boxeo contiene la respiración.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Tyson Fury ha llamado 'gallina' a Anthony Joshua y duda de que tenga valor para enfrentarlo.
- 🔥 Por qué arde: La pelea lleva años en el aire; ahora hay fechas y sedes tentativas, y cada palabra es gasolina.
- 📲 Lo que viene: La firma del contrato podría ser inminente, mientras Joshua regresa a pelear este sábado en Arabia Saudí.

