El empleo en 2026 hunde la morosidad en España a niveles de antes de la burbuja

La tasa de dudosidad cae al 2,63 %, el mismo nivel de septiembre de 2008. El empleo y las subidas salariales permiten a las familias reducir su deuda y devolver los créditos sin agobios.

Si tienes trabajo, este dato te interesa directamente: la buena marcha del empleo en España ha conseguido algo que no veíamos desde antes de la crisis de 2008. La morosidad bancaria, ese indicador que mide cuántos créditos se dejan de pagar, ha caído hasta niveles que no se registraban desde los meses previos a la quiebra de Lehman Brothers.

Por qué la morosidad cae a niveles de 2008: el empleo, la clave

El principal motor de esta mejora es la recuperación de la renta disponible de las familias. Según los datos del Banco de España y los análisis de Funcas, el empleo ha crecido un 2,7 % en 2025 y las remuneraciones salariales por persona han subido de media un 4,3 %. Es decir, hay más gente trabajando y cada trabajador gana más. Esa combinación permite que muchas familias puedan devolver sus créditos sin agobios, justo lo contrario de lo que ocurrió en los años posteriores a la crisis financiera.

La autoridad monetaria lo resume con claridad: “la fortaleza del mercado laboral y la estabilización de los tipos de interés” explican que la morosidad siga bajando. Aunque el crédito vuelve a crecer —un 3,6 % interanual en el último año—, el número de impagos no repunta. Y eso es una señal de que el empleo no solo crea puestos, sino que proporciona la seguridad necesaria para que los hogares cumplan sus compromisos financieros.

Publicidad

Ojo con el detalle: los cobros dudosos, esos que llevan más de tres meses sin pagarse, suman ahora 32.623 millones de euros. En 2020 eran 55.164 millones. Casi 23.000 millones menos en apenas seis años, sin descontar la inflación.

De un máximo del 13,6 % al 2,63 %: 18 años para recuperar la normalidad

Al cierre del primer trimestre de 2026, la tasa de dudosidad —el porcentaje de créditos que los bancos consideran de difícil cobro— se situó en el 2,63 %. Ese es exactamente el mismo nivel que en septiembre de 2008, justo antes de que la caída de Lehman Brothers desencadenara la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión. Para encontrar una cifra tan baja hay que remontarse 18 años atrás.

Antes del estallido de la burbuja, la morosidad solía moverse en torno al 1 %. Pero tras el pinchazo inmobiliario llegó a escalar hasta el 13,6 %, en medio de la segunda recesión, porque el paro se disparó al 25,9 % de la población activa. Cuando miles de familias perdieron sus ingresos, dejar de pagar la hipoteca fue la última opción, pero para muchos la única posible. Ahora la película es la contraria: la creación de empleo y las subidas salariales están permitiendo que los hogares reduzcan su deuda pendiente en relación con sus ingresos.

Las cifras de Funcas lo dejan claro: en 2025 las remuneraciones totales de los hogares crecieron un 7,2 %, repartidas entre más empleo (+2,7 %) y mejores salarios por persona (+4,3 % nominal). Aunque la ganancia real por individuo fue modesta (un 1,4 % más de renta disponible), el efecto acumulado desde 2019 ya supera el 5,6 %. Y, además, el esfuerzo financiero de las familias endeudadas ha bajado: en 2024 dedicaban de media el 13,4 % de sus ingresos al pago de deudas, frente al 13,9 % de 2022.

Qué significa este dato para la estabilidad laboral y económica

Que la morosidad vuelva a niveles previos a la crisis de 2008 no es solo una buena noticia para los bancos. Detrás de ese porcentaje hay millones de contratos de trabajo que funcionan, nóminas que se cobran a fin de mes y familias que pueden respirar. También demuestra que la recuperación del empleo no es flor de un día: la mejora del mercado laboral ha sido tan sostenida que ha logrado sanear balances que antes parecían insalvables.

Hay que tener en cuenta que este descenso de la morosidad coincide con un endurecimiento de los criterios que exigen los bancos para conceder nuevos créditos, sobre todo en hipotecas y consumo. La Encuesta de Préstamos Bancarios del segundo trimestre de 2026 señala que las entidades perciben más riesgos y por eso ajustan márgenes, aunque la competencia frena un endurecimiento mayor. Así que la buena cifra de dudosidad no viene de una barra libre de crédito, sino de una economía donde trabajar permite pagar lo que se debe.

Publicidad

El empleo no solo da estabilidad a las familias, sino que reduce la presión sobre el sistema financiero y demuestra que la recuperación es sólida.

La reducción de los préstamos en vigilancia especial, que cayeron un 8,1 %, y la aplicación de códigos de buenas prácticas hipotecarias también han ayudado. Pero el mensaje de fondo es nítido: el empleo estable es el mejor antídoto contra la morosidad. Y mientras el mercado laboral mantenga su fortaleza, los hogares podrán seguir reduciendo sus cargas financieras sin ahogos.

El resumen rápido (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? La morosidad bancaria ha caído al 2,63%, el mismo nivel que en septiembre de 2008.
  • 💶 ¿A quién le interesa? A cualquier persona con empleo o que busque trabajo: el dato confirma que la estabilidad laboral reduce los impagos.
  • ¿Qué tienes que hacer? Valorar la solidez del mercado laboral actual y, si tienes créditos, revisar tus condiciones para negociar si es necesario.