Por primera vez en la serie histórica, la custodia compartida no solo ha superado a la materna en los divorcios con hijos menores, sino que ha rebasado la barrera del 50 %. Según la última Estadística de Nulidades, Separaciones y Divorcios (ENSD) del Instituto Nacional de Estadística (INE), este régimen alcanzó el 50,8 % de los casos en 2025, mientras que la custodia exclusiva materna se quedó en el 45,3 % y la paterna en un residual 3,4 %.
El informe, que contabiliza 83.683 procedimientos de nulidad, separación y divorcio durante 2025, muestra una caída general de las rupturas del 3,4 % respecto al año anterior. De esa cifra, 80.785 fueron divorcios (un 2,7 % menos) y solo 2.872 separaciones, con un desplome del 20,3 %. Las nulidades matrimoniales apenas sumaron 27 expedientes.
¿Qué ha pasado con la custodia de los hijos?
El dato que marca el cambio de ciclo es el ascenso imparable de la custodia compartida. Hace una década, en 2016, este modelo apenas representaba el 28,4 % de los casos, frente al 66,1 % de las custodias maternas. Ahora la tendencia se ha invertido: en 2025, y por segundo año consecutivo, la custodia compartida aventajó a la materna. Pero lo inédito es que, por primera vez, supera el umbral del 50 %, lo que la convierte en la opción mayoritaria en términos absolutos.
El cambio se concentra en el 49,7 % de los divorcios que afectaron a parejas con hijos menores sobre los que era necesario decidir un régimen de custodia. Entre esos hogares, la corresponsabilidad ganó terreno de manera significativa.
Qué implica este vuelco para las familias
Para Lola López-Muelas, presidenta de la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA), la consolidación de la custodia compartida es «un reflejo positivo de la evolución hacia la corresponsabilidad parental». Eso sí, la experta advierte de que el modelo no debe aplicarse de manera automática ni como un reparto de cuotas entre adultos. «La adopción de este régimen responde a lo que resulta más beneficioso para el desarrollo integral y la estabilidad emocional de los menores en cada caso concreto», subraya.
Desde la AEAFA insisten en que no existen fórmulas universales. «Todos los sistemas de custodia, sea monoparental o compartida, son igual de válidos siempre que protejan el interés superior del menor», matizan. Y recuerdan que la viabilidad de la custodia compartida exige, además de logística, una predisposición real al diálogo y al respeto mutuo entre los progenitores.
La pensión de alimentos, la otra brecha que no cambia
Aunque el reparto del cuidado avanza, la obligación económica sigue recayendo de forma desproporcionada sobre los padres. En el 53,7 % de los divorcios de 2025 se fijó una pensión de alimentos, y en el 52,1 % de esos procedimientos fue el padre quien asumió el pago. La madre solo cargó en solitario con esa responsabilidad en el 3,8 % de los casos. En el 44,1 % restante, la obligación se repartió entre ambos.
La pensión compensatoria, presente únicamente en el 6,4 % de las rupturas, también muestra una asimetría clara: en el 91,4 % de los casos fue el esposo quien tuvo que abonarla. Un dato que, según los expertos, refleja que las diferencias salariales y de carrera profesional todavía penalizan a las mujeres tras el divorcio.
Un fenómeno que se consolida con distintos ritmos territoriales
El perfil tipo de quien se divorcia en España también ha cambiado. La edad media en los hombres fue de 49,1 años y en las mujeres de 46,6, y casi uno de cada tres divorcios correspondió a parejas que llevaban 20 años o más casadas. La duración media del matrimonio antes de la ruptura fue de 16,2 años. Además, el 80,5 % de los divorcios se tramitó de mutuo acuerdo, y el 15,9 % se resolvió ya directamente ante notario, un porcentaje al alza.
La custodia compartida no significa un reparto automático: exige diálogo, logística y, sobre todo, poner el foco en el bienestar de los hijos.
Por territorios, Ceuta lideró la tasa de rupturas con 2,5 procedimientos por cada 1.000 habitantes, seguida de La Rioja y Canarias (1,9). En el extremo opuesto, Castilla y León (1,4) y Extremadura registraron las cifras más bajas. Madrid se situó en la media nacional, con 1,7.
El ascenso de la custodia compartida, al superar el umbral psicológico del 50 %, dibuja una sociedad donde la crianza ya no se entiende como un asunto exclusivo de la madre. Aun así, los abogados de familia recuerdan que lo verdaderamente decisivo es centrarse en en la protección absoluta del menor. Cualquier modelo de custodia, advierten, debe construirse a medida de cada hogar y, sobre todo, al margen del conflicto de pareja.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: La custodia compartida ya es la fórmula más frecuente en divorcios con hijos, alcanzando el 50,8 % en 2025.
- 👥 Quiénes son los afectados: Las familias con hijos menores que atraviesan una ruptura y los propios menores.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Refuerza la corresponsabilidad, pero exige que cada caso se analice sin fórmulas automáticas.



