Checo Pérez se ha sentado en 'High Performance' y ha soltado una bomba: sus últimos seis meses en Red Bull fueron un infierno. Y no lo dice con medias tintas: la palabra que ha elegido es 'tóxico'.
La bomba de Checo: "Mis últimos seis meses fueron tóxicos"
Checo Pérez no se ha mordido la lengua. En una entrevista sin filtros en el podcast 'High Performance', el piloto mexicano ha descrito sus últimos meses en Red Bull como una pesadilla que casi le cuesta la carrera. "Fueron muy, muy duros, y diría que tóxicos", soltó sin rodeos. Una confesión que, viniendo de un tipo con la cabeza tan fría como la suya, tiene un peso enorme.
El mexicano, que este año ha vuelto a la parrilla con Cadillac, ha reconocido que al final de su etapa en en el equipo de las bebidas energéticas todo se torció. "Mis últimos seis meses fueron muy duros, incluso para mí, que mentalmente me siento fuerte", comenzó. "Necesitaba un descanso y el año sabático llegó en el momento justo". La sinceridad con la que habla del tema ha dejado helado al paddock.
Pero la confesión no se queda ahí. Pérez reveló que la presión interna era tal que el éxito acabó generando fricciones: "Había demasiado éxito. La gente se aburrió y empezaron a pelearse entre ellos. Una paradoja cruel que golpea la narrativa de unidad que siempre ha intentado vender la escudería. Horner y Marko siempre presumieron de gestión, pero las palabras de Checo pintan un garaje dividido.
Lo más impactante, sin embargo, fue admitir que no sabía si querer volver. "Cuando dejé la F1, pensé que era el final y estaba listo para ello", dijo. La llamada de Cadillac, que irrumpió con fuerza en 2026, le hizo replanteárselo. "Estoy muy agradecido, no habría vuelto a cualquier precio", añadió.
El baile de asientos que dejó en evidencia a Red Bull
La salida de Checo a finales de 2024 fue solo el principio de un terremoto. Para 2025, Red Bull apostó por el novato Liam Lawson, pero la apuesta duró apenas dos carreras. El neozelandés fue degradado a Racing Bulls y sustituido por Yuki Tsunoda. Un movimiento que muchos leyeron como la enésima prueba de que el segundo monoplaza sigue siendo una trituradora de talento.
Mientras tanto, Pérez observaba desde la distancia. No habría vuelto a cualquier precio. Su regreso con Cadillac en 2026, junto a Valtteri Bottas, no es solo una segunda oportunidad: es una declaración de principios. Checo vuelve en sus términos.
El proyecto de Cadillac, que debutó con ilusión en la parrilla de 2026, ha encontrado en Pérez a un líder con cuentas pendientes. Con Bottas como compañero, el mexicano disfruta de un ambiente mucho menos tóxico y más colaborativo, algo impensable en su etapa anterior.
La palabra "tóxico" en boca de Checo Pérez es un misil directo a la línea de flotación del discurso oficial de Red Bull.
La maldición del segundo piloto en Red Bull: una tradición que no cesa
No es la primera vez que el garaje de Milton Keynes devora a uno de los suyos. Pierre Gasly fue humillado y relegado a Toro Rosso tras solo media temporada en 2019, y Alex Albon fue descartado un año después pese a su buen rendimiento. La rotación de compañeros de Verstappen es el síntoma de una cultura que tritura a quien no rinde al nivel del tricampeón. Lo que hace único el testimonio de Checo es que, a diferencia de sus predecesores, él sí había conseguido resultados: dos mundiales de constructores y victorias clave como Sakhir 2020 o Mónaco 2022.
La presión de compartir garaje con un Verstappen en estado de gracia puede hacer que cualquier piloto dude de sí mismo. Checo, durante años un pilar de serenidad, ha terminado admitiendo en público lo que muchos sospechaban: que aquel ambiente era irrespirable. Su catarsis en el podcast no es solo un desahogo; es una advertencia para los jóvenes que sueñan con sentarse en ese asiento maldito.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Sergio Pérez ha confesado en un podcast que sus últimos meses en Red Bull fueron tóxicos y que casi abandona la F1 para siempre.
- 🔥 Por qué arde: Su testimonio pone el foco en la presión insoportable que sufren los segundos pilotos de Red Bull, una dinámica que ya había devorado a otros.
- 📲 Lo que viene: Ahora en Cadillac, Checo vuelve a la parrilla con hambre y con una historia que sacude los cimientos del equipo campeón.


