Te lo contamos claro: si vives en España sin papeles o conoces a alguien en esa situación, en enero el Gobierno abrió una puerta que llevaba años cerrada. Aprobó una regularización extraordinaria que permitirá a cientos de miles de personas conseguir un permiso de trabajo y residencia.
Cómo se ha llegado hasta aquí: la presión de la calle que forzó al Congreso
La historia no empezó en un despacho. En 2020 varios colectivos migrantes y antirracistas crearon Regularización Ya, un movimiento autoorganizado con un objetivo claro: lograr que las personas que ya viven y trabajan en España pudieran tener papeles. Durante seis años impulsaron una Iniciativa Legislativa Popular (ILP), el único mecanismo que permite a la ciudadanía llevar una propuesta al Parlamento.
La ILP necesitaba al menos 500.000 firmas para forzar el debate. Regularización Ya recogió más de 700.000, una cifra que dejó claro el respaldo social. Tras meses de tramitación y presión, en enero de 2026 el Gobierno aprobó el decreto que materializa esa regularización extraordinaria.
El texto incluye a los extranjeros que llevan años en situación irregular, con arraigo y con vínculos laborales, familiares o sociales en el país. La medida supone un cambio radical en la política migratoria, muy centrada hasta ahora en devoluciones y trabas administrativas.
A quién afecta y qué cambia en la vida de estas personas
Se calcula que la regularización beneficia a cientos de miles de migrantes, muchos de ellos trabajando en la economía sumergida o en sectores esenciales. A partir de ahora pueden acceder a un permiso de residencia y trabajo, lo que implica derechos básicos como cotizar a la Seguridad Social, alquilar una vivienda con contrato o abrir una cuenta bancaria sin obstáculos.
Adiós a la amenaza de una expulsión por una enfermedad o un accidente laboral. Para quienes vivían con el miedo constante a una redada o a ser despedidos sin derechos, la regularización es un cambio de vida. También les permite reagrupar a sus familias si cumplen los requisitos económicos.
Sin embargo, el proceso no es automático. Los solicitantes deberán acreditar arraigo y cumplir una serie de condiciones que se irán concretando en los próximos meses. El decreto abre la puerta, pero la tramitación puede ser lenta, con citas en extranjería que ya están colapsadas en muchas ciudades.
Más de 700.000 firmas ciudadanas lograron lo que años de políticas migratorias restrictivas habían negado.
Una lección de poder colectivo que puede cambiar las políticas migratorias
No es la primera regularización en España. En 2005 el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero llevó a cabo un proceso similar para más de medio millón de personas. Pero aquella fue una decisión política desde arriba. Esta vez el motor ha sido un movimiento social que se autogestionó, redactó su propia ley y llenó las calles de firmas.
Regularización Ya ha demostrado que la presión ciudadana puede tumbar los bloqueos institucionales. El éxito de esta ILP podría inspirar otras iniciativas en temas como la vivienda o la sanidad, aunque su verdadero impacto se verá en los próximos años si el decreto se aplica sin dilaciones.
Mientras tanto, la pelota está en el tejado de la administración. Los colectivos ya trabajan para que la información llegue a todas las personas afectadas y para evitar fraudes. El reto ahora es que la burocracia no frustre lo que la movilización consiguió.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Gobierno aprobó en enero de 2026 una regularización extraordinaria de migrantes impulsada por la ILP de Regularización Ya.
- Por qué te importa: Cientos de miles de personas podrán salir de la irregularidad, acceder a un empleo legal y a derechos sociales básicos.
- A quién afecta: Migrantes en situación irregular con arraigo laboral, familiar o social en España, así como sus familias.
- Hacia dónde vamos: El proceso de solicitudes arranca con el reto de evitar el colapso de las oficinas de extranjería y de que todas las personas afectadas conozcan la medida.




