Este martes 21 de julio arranca la tercera ola de calor del verano, con máximas de hasta 45°C y aviso naranja en siete comunidades. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado la alerta por peligro importante en Andalucía, Aragón, Cataluña, Murcia, Comunidad Valenciana, Baleares y Castilla-La Mancha. El calor extremo llega acompañado de polvo en suspensión, calima y un riesgo de incendios muy alto en casi toda España.
Las zonas más afectadas por la ola de calor
Las máximas rozarán los 45°C en Murcia capital y los 41°C en buena parte del sur y el este peninsular, según las previsiones de la AEMET. Castilla y León, Madrid, Navarra, La Rioja y Ceuta están en aviso amarillo. La ola se prolongará al menos hasta el fin de semana, cuando las temperaturas podrían dar un respiro en el oeste.
No es un calor cualquiera. Hasta 33 provincias están viviendo el año más cálido desde que hay registros, y en lo que llevamos de 2026 ya se han batido 109 récords de temperatura, 31 de ellos en capitales. La tercera ola antes del final de julio solo había ocurrido en 2017, 2022 y ahora 2026.
El calor dispara la factura de la luz
El principal impacto no está solo en el termómetro: el calor extremo dispara la factura de la luz si no ajustas el aire acondicionado. Con picos de demanda tan altos, el precio de la electricidad tiende a subir. Para evitarlo, programa el termostato entre 24 y 26 grados, aprovecha las horas valle y revisa que el electrodoméstico tenga el filtro limpio. También conviene sellar ventanas y usar ventiladores en lugar de bajar demasiado la temperatura.
En el plano de la salud, la mejor defensa es hidratarse constantemente sin esperar a tener sed, evitar el sol directo entre las 12 y las 18 horas y prestar especial atención a mayores, niños y personas con patologías crónicas. Si trabajas al aire libre, exige pausas y sombra. El Ministerio de Sanidad ya ha notificado un exceso de 2.495 muertes atribuibles a la temperatura desde mayo; no son fallecimientos directos por golpe de calor, sino patologías que se agravan con las temperaturas extremas.

Y ojo con el riesgo de incendios: casi todo el país está en nivel muy alto o extremo, según la AEMET. La temporada de fuegos ya supera la media, con más de 105.000 hectáreas quemadas en lo que va de año, según el sistema europeo EFFIS.
Estamos ante una ola de calor que, según los científicos, habría sido 'prácticamente imposible' sin el cambio climático.
La tercera antes de agosto
Los datos de Copernicus, el programa de vigilancia climática de la UE, muestran que Europa se recalienta el doble de rápido que la media mundial y que las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas. La atribución rápida de World Weather Attribution confirma que este tipo de eventos son consistentes con un planeta más caliente: el 45% de las ciudades europeas de más de 50.000 habitantes ha batido récords de estrés térmico (la combinación de temperatura y humedad que condiciona la capacidad del cuerpo para refrescarse) en los últimos días. Más de 90 millones de europeos han soportado temperaturas por encima de los 35°C.
El calor no solo adelanta el verano, sino que se queda. Las olas de calor son ahora más largas y tempranas, como evidencia la serie de la AEMET desde 1975. Los investigadores del IPCC insisten en que esta tendencia seguirá mientras las emisiones de gases de efecto invernadero no se reduzcan de forma drástica. A efectos prácticos, eso significa que cada vez tendremos más meses con facturas de luz elevadas y más periodos de avisos naranjas. La adaptación individual —desde preparar la vivienda hasta cambiar rutinas— será tan importante como la mitigación global.




