Más de un millar de vecinos de las Cinco Villas (Zaragoza) llevan cuatro días desalojados de sus hogares mientras el incendio forestal de Orés ha arrasado ya 15.400 hectáreas en un perímetro de 80 kilómetros. El fuego, aunque ha dado una ligera tregua, sigue activo y avanza hacia el norte amenazando el paisaje protegido de la Sierra de Santo Domingo.
El avance del fuego y la lucha de los efectivos de extinción
La carretera entre Farasdués y Asín es un paisaje desolador de cenizas y árboles carbonizados. El fuego ha arrasado principalmente monte bajo, cultivos y masas forestales del entorno, con un perímetro de 80 kilómetros que ya ha alcanzado terreno navarro, según los datos del Gobierno de Aragón. La zona afectada incluye el cauce del río Agonía, cuyas laderas han quedado completamente calcinadas.
En la zona trabajan en en estos momentos cerca de 450 efectivos, entre bomberos del operativo autonómico, miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y voluntarios, apoyados por helicópteros que realizan descargas constantes. El dispositivo cuenta además con refuerzos llegados de Navarra, Valencia, Castilla y León y La Rioja.
El consejero de Interior, Roberto Bermúdez de Castro, calificó el incendio de «grave» pero aseguró que los núcleos urbanos «están asegurados» con personal que vigila posibles reproducciones. El riesgo de que el viento reactive las llamas en las zonas ya quemadas sigue siendo la principal preocupación.
Ayer, algunos vecinos pudieron entrar brevemente en sus pueblos, escoltados por el Gobierno de Aragón, para recoger medicamentos y atender a animales. La vuelta definitiva no está prevista a corto plazo y los servicios sociales han realojado a la mayoría de los evacuados en hoteles y residencias de la zona. La prioridad es garantizar el bienestar de los desalojados mientras se resuelve la emergencia.
Aunque el frente ha perdido parte de su virulencia, las condiciones meteorológicas para los próximos días devuelven la incertidumbre a la comarca.
Más de mil vecinos desalojados y diez pueblos en prealerta
Unas mil personas de localidades como Uncastillo, Asín, Luesia, Orés, Malpica de Arba y Petilla de Navarra permanecen fuera de sus casas. Tras pasar varias noches en el pabellón de Ejea de los Caballeros, la mayoría han sido trasladadas a alojamientos convencionales para garantizar su descanso mientras dure la emergencia.
Fuera de la zona directamente afectada, otros diez municipios de la comarca de las Cinco Villas —entre ellos Biel, Biota, Castiliscar, Sádaba o Sos del Rey Católico— permanecen en situación de prealerta, lo que implica que los ayuntamientos mantienen a la población informada y preparada para un posible desalojo si los vientos cambian.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido un aviso por la llegada de una nueva ola de calor a partir del martes, con máximas que podrían superar los 40 grados y vientos del sureste que complicarían el flanco norte del incendio. Esto obliga a mantener el dispositivo de extinción en máxima atención durante los próximos días.
Una tregua frágil ante la previsión de calor extremo
El incendio de las Cinco Villas comparte patrón con otros grandes fuegos registrados en Aragón en los últimos veranos, donde la combinación de sequía prolongada y altas temperaturas ha multiplicado la virulencia de los siniestros. En esta ocasión, la intervención temprana de la UME y la colaboración interautonómica han evitado daños personales, pero la superficie calcinada ya supera las 15 400 hectáreas y el perímetro afectado seguirá ampliándose si el tiempo no da tregua. El paisaje protegido de la Sierra de Santo Domingo alberga una importante biodiversidad, con especies de flora y fauna cuyo hábitat ha quedado gravemente dañado.
De cara a los próximos días, el operativo se centrará en refrescar las zonas ya quemadas para impedir reigniciones y en reforzar la vigilancia en el frente norte. La UME mantendrá sus efectivos sobre el terreno mientras las condiciones meteorológicas lo exijan. El Gobierno de Aragón ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que evite desplazarse a la comarca y, sobre todo, para que no contribuya a difundir bulos sobre la gestión del incendio. «.
El regreso de los vecinos a sus hogares no se producirá hasta que los técnicos certifiquen que no existe riesgo de reactivación. Las previsiones, sin embargo, no son halagüeñas: la AEMET sitúa el pico de calor entre el martes y el miércoles, justo cuando los equipos de extinción confiaban en estabilizar el perímetro. Mientras tanto, el sonido de los helicópteros cargados de agua sigue siendo la banda sonora de una comarca que espera, con los nervios a flor de piel, que el viento no vuelva a avivar el fuego.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: El incendio de Orés ha quemado 15.400 ha y sigue activo.
- 👥 Quiénes son los afectados: Un millar de vecinos desalojados y diez pueblos en prealerta.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: La ola de calor prevista amenaza con agravar la situación.




