Antigua vaquería cántabra: el hotel rural de ocho habitaciones perfecto para una escapada de fin de semana

A menos de una hora de Santander, este antiguo establo reconvertido en hotel boutique es la escapada rural que estabas buscando. Solo ocho habitaciones, desayuno con sobaos y un spa para ti solo.

Hay un lugar en Cantabria donde el lujo huele a hierba recién cortada y los únicos ruidos vienen de los cencerros de las vacas. Se llama La Casería de la Mar, un hotel rural con solo ocho habitaciones que ha nacido de una antigua vaquería y que es perfecto para una escapada de fin de semana. El Grupo Mentidero, con más de dos décadas de experiencia en espacios como La Borda del Mentidero, ha dado un giro a su propuesta y ha creado un refugio donde la prisa no existe.

Un antiguo establo transformado en refugio de lujo tranquilo

La finca se alcanza tras un camino de carreteras sinuosas que ya anticipan que estás llegando a un lugar especial. Al cruzar la verja de entrada, un cartel anuncia La Casería de la Mar: un camino flanqueado por árboles conduce hasta dos casas que componen el hotel. Aquí no hay mostrador ni check-in frío: los guardeses te reciben como si llegaras a una casa privada.

El interior, diseñado por Chesu Puente, apuesta por materiales nobles, grandes ventanales y luz natural. El salón principal es un espacio diáfano con sofás, chimenea, libros de gran formato y flores frescas. Los tapices antiguos procedentes de un anticuario francés terminan de redondear ese aire entre campestre y cántabro. Todos los materiales son nobles y la luz natural lo envuelve todo, creando una sensación de casa familiar cuidada al detalle.

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La antigua vaquería funcionó como espacio para eventos hasta que en febrero de 2023 abrió sus puertas como hotel boutique, conservando la esencia rural pero añadiendo el confort de un alojamiento de alta gama.

Habitaciones, spa privado y desayunos con vistas a los Picos de Europa

Las ocho habitaciones son todas diferentes, con papeles pintados de inspiración botánica, maderas claras y baños de mármol. Camas generosas, textiles de primera calidad y bañeras exentas que invitan al relax sin estridencias. La Gran Suite es la joya de la corona: más de 80 metros cuadrados con salón independiente, chimenea, bañera vintage y terraza privada frente a la montaña.

El antiguo establo alberga ahora un coqueto spa que se reserva por franjas para garantizar total intimidad. Cuenta con gimnasio equipado, sauna infrarroja, baño frío y una pequeña piscina de agua termal desde la que se domina el verde de los prados. El verdadero lujo no es la bañera exenta, sino poder reservar el spa solo para ti mientras fuera suenan los cencerros.

Aquí el lujo se mide en la cantidad de tiempo que pasas sin mirar el reloj, acompañado solo por el sonido de los cencerros y el paisaje cántabro.

El desayuno es otro de los momentos estrella: un pequeño buffet con jamón ibérico, salmón escocés, aguacate, pan artesanal y, por supuesto, sobaos pasiegos y quesos locales. Los huevos de corral se preparan al momento y puedes degustarlo en el comedor acristalado o al aire libre, con las vacas de la finca como vecinas de mesa. Las comidas y cenas se organizan por encargo, manteniendo ese ambiente de casa privada donde el ritmo lo marcas tú.

Al atardecer, el punto más alto de la finca regala una postal inolvidable: los Picos de Europa se recortan al fondo mientras la luz cae sobre los prados. Una excusa perfecta para desconectar del todo.

Por qué La Casería de la Mar es la escapada rural que estabas buscando

Con solo ocho habitaciones, la intimidad es total y la sensación de estar en una casa particular se mantiene en cada rincón. Este tipo de alojamiento boutique es ideal para parejas o escapadas tranquilas, lejos de las aglomeraciones. Eso sí, la exclusividad tiene un precio y conviene consultar la web del hotel para tarifas actualizadas y disponibilidad, especialmente los fines de semana y en temporada alta.

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Comparado con otros hoteles con encanto de la zona, La Casería de la Mar apuesta por un lujo sin estridencias que pone el foco en el paisaje y el bienestar. El hecho de que el grupo Mentidero esté detrás garantiza experiencia en hostelería y un cuidado por los detalles que se nota en cada estancia. Si buscas un plan de desconexión total a menos de dos horas de Santander, este antiguo establo reconvertido es una apuesta segura.

Tanto si vuelas al aeropuerto de Santander como si llegas en coche desde el centro peninsular (en unas cuatro horas desde Madrid), alcanzar este rincón de Cantabria es sencillo. Para más información sobre la zona, visita la web oficial de turismo de Cantabria.

✈️ La hoja de ruta

  • 📍 ¿A dónde vamos?: A La Casería de la Mar, un hotel boutique en plena Cantabria rural con solo 8 habitaciones.
  • 💰 ¿Es caro o barato?: Un capricho con precios de hotel con encanto; mejor consultar su web para tarifas exactas.
  • 🎒 ¿Qué tienes que llevarte?: Calzado cómodo para caminar por la finca y un libro para leer junto a la chimenea.