Si el año pasado alguien te hubiese dicho que la plaza más turística de Nueva York se iba a convertir en una arena Pokémon gigante, probablemente le habrías tomado por un fan demasiado optimista. Pero aquí estamos, una década después de que Pokémon GO revolucionara las calles del mundo, y Niantic ha decidido celebrarlo a lo grande: sincronizando las pantallas de Times Square para una batalla masiva contra Mega Mewtwo. Miles de entrenadores acudieron a la cita, móvil en mano, dispuestos a derrotar al legendario de la primera generación como si no hubiera un mañana.
La jugada fue tan sencilla como efectiva. Niantic coordinó una cuenta atrás que apareció en prácticamente todas las pantallas de la emblemática plaza, y después lanzó a Mega Mewtwo al centro de la arena digital. Más de mil jugadores, apiñados entre turistas y vendedores de perritos calientes, empezaron a toquetear sus pantallas al unísono para la la captura de una de las criaturas más icónicas de la saga. La estampa era puro cyberpunk inocente: una marea humana mirando hacia arriba y hacia abajo al mismo tiempo, entre el brillo de los neones y los destellos de los ataques 'hiperrayo'.
Un Times Square lleno de 'monstruos de bolsillo'
El evento conmemora el décimo aniversario de un juego que, en su primer mes, superó los 130 millones de descargas y llegó a tener 232 millones de jugadores activos en su pico de 2016. Aquel verano, las calles de medio mundo se llenaron de grupos de desconocidos persiguiendo criaturas virtuales, batiendo récords de interacción social improvisada (y de multas por invadir espacios públicos). En Times Square, la cosa fue aún más surrealista: imagina a cientos de personas gritando de alegría al unísono cuando la barra de vida del Pokémon legendario llegó a cero. Cosas que pasan en 2026.
No fue solo un puñado de nostálgicos. Según Michael Steranka, vicepresidente de producto de Pokémon GO (ahora bajo el paraguas de Scopely Explore tras la venta de la división de juegos por 3.500 millones de dólares), cada mes entran millones de nuevos jugadores al ecosistema. La idea de que los únicos que siguen en esto son los que se engancharon hace diez años es, en sus palabras, “una idea errónea muy común”. El juego muta, se adapta: incursiones remotas en pandemia, eventos estacionales, y una comunidad de creadores de contenido que ha hecho de capturar bichos su profesión.
El fenómeno ya no se mide por los 232 millones de pico de 2016, sino por los 55 millones que siguen activos siete años después y los miles que abarrotan Times Square en un jueves cualquiera.
La cara B: cuando tu móvil entrena drones militares
Pero no todo es nostalgia y pantallas brillantes. A lo largo de esta década, Pokémon GO ha estado en el centro de un debate incómodo sobre privacidad. Desde 2021, los jugadores pueden subir grabaciones de lugares reales para obtener recompensas, y esos escaneos han servido para entrenar modelos de inteligencia artificial de la antigua Niantic Spatial. En diciembre de ese mismo año, la compañía anunció una asociación con Vantor, una firma de software de detección espacial para drones militares. Aunque aseguraron que los datos de los usuarios no llegaron directamente a manos militares, reconocieron que sí se usaron para entrenar los modelos base. Vamos, que tu paseo matutino buscando un Charmander acabó afinando algoritmos de orientación en zonas de conflicto.
La reacción de la comunidad no se hizo esperar. Muchos usuarios retiraron los permisos de cámara y ubicación, y las críticas arreciaron en foros y redes. Niantic (ahora Scopely Explore) se defiende: Steranka insiste en que a día de hoy su equipo no usa IA “para ningún aspecto de diseño creativo”, pero sí reconoce el potencial para mejorar flujos de trabajo. El matiz es fino: no usan IA para dibujar Pikachus, pero el historial deja claro que el juego ha sido una mina de oro para otras ramas del negocio tecnológico.
Pokémon GO como profesión y la revolución de los esports
Más allá del escándalo, la cita de Nueva York sirvió para recordar que Pokémon GO ya no es solo un juego, sino una plataforma cultural y hasta un medio de vida. Creadores como el español Ismael 'Keibron' Meca, con más de 12.000 criaturas en su mochila virtual, o el argentino Martín 'MartoGalde' Galderisi, que subió al podio en los mundiales de la especialidad, demuestran que hay quien ha logrado profesionalizar su obsesión. Los deportes electrónicos del juego son ya un circuito consolidado, y el top mundial se pelea con la misma intensidad que un torneo de League of Legends, aunque con más paseos al aire libre.
El espectáculo de Times Square fue, en el fondo, una carta de amor a una comunidad que ha sabido mantenerse viva contra viento y marea (y contra inviernos en los que apetece poco salir a cazar). Con más de 500 millones de descargas acumuladas en sus dos primeros meses y una base estabilizada en torno a los 55 millones de jugadores en 2023, el juego se resiste a ser considerado un simple fósil de la era pre-pandémica. La pregunta que queda en el aire es si el relevo generacional y la polémica sobre los datos permitirán que dentro de otros diez años volvamos a ver otra batalla similar. O si, para entonces, será el propio Mewtwo quien entrene drones sin que nos demos cuenta.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Niantic celebró el décimo aniversario de Pokémon GO con una batalla masiva en Times Square contra Mega Mewtwo usando las pantallas de la plaza.
- 🔥 ¿Por qué importa? Demuestra que el juego sigue generando fenómenos virales y comunidad diez años después, además de reabrir el debate sobre privacidad de datos.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si has subido escaneos para conseguir caramelos, tu móvil ha entrenado IA geoespacial. La nostalgia mola, pero la letra pequeña también.



