Zendaya ha convertido un trayecto de tren de dos horas en un escándalo de emisiones solo por un vestido que lució cinco minutos en la alfombra.
Salseo-O-Meter
Nivel de salseo: 8/10. No es un beef entre divas, pero que la reina del red carpet más aplaudida se convierta en el blanco de una tormenta viral por un capricho de vestuario tiene un morbo particular. El timeline se ha llenado de críticos ambientales improvisados y el debate sobre moda y clase está servido.
El vídeo de Law Roach que no le va a dejar dormir en semanas
Zendaya acudió el lunes al estreno londinense de 'The Odyssey', la nueva película de Christopher Nolan, envuelta en un espectacular diseño de Schiaparelli. La pieza, recién salida de la pasarela de Alta Costura en París apenas unas horas antes, viajó en un avión privado solo para ella. La confesión de su estilista, Law Roach, al crítico de moda Lyas en Instagram no deja lugar a dudas: “Tengo un jet privado esperándome… y esperándola a ella, para quitarle ese vestido a la modelo y llevarlo a Londres para ponérselo a una chica muy especial”. El vídeo acumula millones de reproducciones y ha abierto la caja de los truenos.
El vestido, un Schiaparelli de Daniel Roseberry con silueta estructural, cuerpo moldeado en silicona efecto porcelana y flecos espejados, se iluminaba desde dentro y Zendaya lo completó con un collar de diamantes de 12 quilates. Una obra de arte, sí, pero que apenas se usó unos minutos antes de que la actriz se cambiara a otro Valentino en mitad de la premiere.
Por qué el 'Jet Dress' está quemando más que la pasarela de París
En Twitter, los números cantan: un tuit con más de 25.000 likes dice “Un jet privado solo para un vestido es profundamente poco ético”; otro con 16.000 añade “los ultrarricos me están haciendo odiar la moda. Nos presionan para comprar de segunda mano y apoyar a diseñadores locales, pero alguien cruza el mundo para un trapo de cinco minutos”. La indignación es más sonora aún al recordar que el trayecto París-Londres se puede hacer en el Eurostar en dos horas y diecisiete minutos, con una fracción mínima de emisiones frente a la hora y veinte del vuelo privado.
En Reddit, el comentario más votado es demoledor: “Me daría asco si lo hiciera Taylor Swift, y no voy a hacer una excepción con Zendaya. Esto es igual de asqueroso, derrochador y absurdo”. Otro usuario remata: “Podían haber esperado unos días, porque también tenían un estreno en París y allí mismo estaba la pasarela”.
Fletar un avión privado para que un vestido llegue a un photocall suena a guion de 'Los Simpson', pero ha sido real y la gente no está para bromas con la huella de carbono.
La hipocresía verde y el vestido de los 15 minutos: por qué esto pincha más con Zendaya
Zendaya se ha ganado un hueco como referente de moda responsable y ha apoyado causas ambientales, así que esta caída es doblemente estrepitosa. El precedente de los jets privados de Taylor Swift o Kylie Jenner ya había calentado el debate, pero aquí el simbolismo es más fuerte: un vuelo entero para una prenda, contado con la naturalidad de quien pide una pizza. El sistema de la alta costura vive de estos sprints imposibles, y no será la primera ni la última vez que un diseño viaje en condiciones similares. La diferencia es que Law Roach lo verbalizó ante una cámara, y Zendaya, pese a ser la cara visible, tiene el poder de haber dicho “no”. El debate está servido: ¿culpa de la estrella, del estilista o de una industria que obliga a estas carreras? Lo que ha quedado claro es que el fandom esta vez no aplaude y que el vestido más viral de la semana lo recordaremos más por su vuelo que por su vuelo.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Zendaya, su estilista Law Roach y un vestido de Schiaparelli que se convirtió en meme.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Alquilaron un jet privado solo para trasladar el vestido de París a Londres para la premiere de 'The Odyssey'.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque la confesión de Roach en vídeo y el derroche chocan de frente con la imagen de chica consciente de Zendaya.



