Lo confieso: cada vez que Mercadona saca un nuevo dulce de su sección de repostería, mi fuerza de voluntad se derrite más rápido que un helado en agosto. Así que en cuanto vi el bizcocho de caramelo salado triunfando por TikTok, supe que tenía que probarlo. Te cuento la verdad sin edulcorantes.
El producto se llama Bizcocho de Caramelo Salado y pertenece a la línea Hacendado. Cuesta 3,80 euros y lo encuentras en el pasillo de bollería o repostería industrial, junto a los clásicos de chocolate y yogur. El envase ya avisa: un tono marrón dorado con letras que gritan 'caramelo'.
La culpa de todo este revuelo la tiene la creadora de contenido @que_lo_pruebe_iris, que lo ha catado en TikTok y ha lanzado una sentencia que lo dice todo: 'está muy rico, muy esponjoso y sabe a lo que promete'. Las redes arden con opiniones encontradas, pero la mayoría coinciden en que cumple.
Una vez en casa, lo abres y lo primero que notas es el olor a caramelo tostado. Al cortarlo, la sorpresa: el interior está lleno de inyecciones de crema de caramelo salado. La textura es ligera y aireada, nada que ver con esos bizcochos secos que te obligan a beber un vaso de leche entera. Encima, unos tropezones crujientes en la superficie le dan un punto divertido.
El sabor recuerda inevitablemente a los caramelos Werther's Original, pero con un matiz salado al final que lo hace más interesante. Eso sí, no esperes una explosión de sal gorda: el equilibrio es sutil, casi elegante. Para mí, es el tipo de dulce que pide un café solo al lado para balancear el azúcar.
En la cata con mis compañeros de redacción, la puntuación fue un ocho sobre diez. Gusta, pero no derroca al señor bizcocho de chocolate de toda la vida. Más bien se perfila como un capricho para cuando te apetece variar o sorprender en una merienda compartida.
No es un bizcocho que vaya a desplazar al clásico de chocolate, pero te da un capricho diferente que te alegra la merienda.
Qué trae este bizcocho para que todo el mundo hable de él
Más allá del hype, el boca a boca tiene una base real. La combinación de dulce y salado es un clásico de la repostería moderna, y aquí está bien resuelta sin caer en lo empalagoso. Además, la presentación con el relleno visible y los trocitos crujientes lo hace fotogénico para redes, y eso ayuda a que se comparta.
Lo bueno es que no engaña: el bizcocho sabe exactamente a lo que su envoltorio promete. Eso, en el mundo de los productos virales, no es tan habitual. Muchos se quedan en el 'meh' tras el primer mordisco; este, al menos, te deja con ganas de repetir.
Lo abrí y lo probé: así es la experiencia real
En mi caso, la prueba fue a media tarde, con un café cortado. La primera impresión visual me convenció: las vetas de crema caramelizada sugerían un bizcocho más jugoso de lo que suelo encontrar en supermercados. Al probarlo, la miga se deshace casi como un bizcocho casero, y los tropezones superiores aportan un contraste crujiente que se agradece.
El punto salado, sin embargo, aparece más en el aroma que en el paladar. Si eres fan del salted caramel más intenso, quizá te sepa a poco. Para el consumidor medio, es un acierto porque no resulta extraño ni cansa. Yo me comí dos porciones sin darme cuenta, y eso es buena señal.
¿Merece la pena o es solo humo?
He probado decenas de lanzamientos de Mercadona que prometían ser la revolución y acabaron en el olvido. Este bizcocho de caramelo salado, sin ser una obra maestra, tiene más rigor. La relación calidad-precio es imbatible: por menos de 4 euros tienes un postre que funciona tanto para un antojo en solitario como para una cena con amigos. Y eso, en los tiempos que corren, se valora.
Si eres de los que solo compra bizcocho de chocolate o yogur, este no te va a convertir. Pero si te gusta probar cosas nuevas, date el gusto. No es el producto definitivo de Hacendado, pero desde luego es uno de los más divertidos que he catado este año.
🛒 Directo al grano
Precio: 3,80 €. Precio habitual (sin oferta) y disponible en la sección de repostería de Mercadona. Si lo ves, cógelo rápido porque estos virales suelen durar dos telediarios.



