El formato nocturno de Telecinco ha vuelto a regalar un momento de altísima tensión a su fiel audiencia. En esta ocasión, el centro de la polémica lleva nombres propios y ha dejado a los espectadores pegados a la pantalla. Todo ocurrió durante la última emisión del programa ¡De viernes!, donde los testimonios cruzados entre Laura Matamoros y Karmele Marchante sobre graves conflictos del pasado resurgieron con una fuerza inusitada.
El detonante que encendió a Laura Matamoros en el plató de Telecinco

Semanas atrás, ese mismo espacio sirvió de altavoz para que Makoke relatara en primera persona lo que ella misma definió sin tapujos como "uno de los días más duros de su vida". Durante aquella pasada intervención, detalló públicamente un severo episodio de maltrato supuestamente vivido durante su antigua relación junto a Kiko Matamoros. Este testimonio previo fue la chispa.
Al presentarse en las instalaciones de la cadena, Laura Matamoros dejó muy clara su postura frente a las delicadas declaraciones vertidas por la exmujer de su padre. Su intención inicial era desligarse de la guerra cruzada de la expareja, aunque no dudó en lanzar un duro dardo hacia la actitud de la colaboradora "después de tanto tiempo" de absoluto silencio.
"En su relación no me voy a meter. Me es indiferente porque cada uno lo ha hecho mal, pero me parece muy mal pisar de la mano que te ha dado de comer durante tanto tiempo y que te ha posicionado donde estás", sentenció frente a los presentadores. Estas graves declaraciones no pasaron en absoluto desapercibidas para el panel de colaboradores allí presentes, especialmente para una de las periodistas más veteranas del formato.
El choque frontal de Laura Matamoros con la veterana colaboradora
El verdadero clímax televisivo llegó cuando Karmele Marchante tomó la palabra para interpelar directamente a la hija del tertuliano. La periodista se mostró sorprendida por la defensa que la joven realizaba sobre la figura paterna, especialmente tras escuchar los duros episodios narrados por Makoke apenas unas semanas antes en ese mismo asiento.
"Lo que no entiendo, Laura, es cómo blanqueas a tu padre", expresó la periodista en un primer momento, para luego reiterar su incomprensión añadiendo de manera tajante: "No entiendo, Laura, cómo blanqueas a tu padre ahora".
La reacción de Laura Matamoros fue inmediata. No toleró que se pusiera en duda su posicionamiento familiar en un medio de comunicación y defendió agresivamente su derecho a actuar como considerase oportuno frente a los asuntos que atañen a su padre. "Sus actos son su responsabilidad y tú no tienes que decir por qué blanqueo o no a mi padre", respondió en un primer embate. Segundos después, elevó considerablemente el tono para dejar clara su postura definitiva: "Para empezar, es mi padre. Son sus actos y su responsabilidad. A mí no me tienes que decir por qué blanqueo o no blanqueo a mi padre porque a ti también te encanta ir de víctima".
La falta de empatía señalada hacia la postura de Laura Matamoros
Karmele Marchante continuó adelante con su argumentación periodística. Para la colaboradora, resultaba del todo inaudito que la invitada exigiera que Makoke guardara un presunto respeto hacia su expareja tras los gravísimos sucesos que había denunciado. La periodista puso sobre la mesa el debate sobre el apoyo necesario entre mujeres ante situaciones de violencia.
"El delito no prescribe. Lo del respeto a una persona que ha hecho esas cosas, a tu progenitor, es una cosa que no puedo entender. Que una persona como tú no esté afín con otra mujer maltratada, que lo puedo decir perfectamente, porque además ella lo relató muy bien", argumentó la colaboradora. Para asegurarse de que su mensaje llegara con total claridad, reforzó su idea añadiendo minutos después: "No puedo entender que una mujer como tú no esté afín con otra mujer maltratada, que lo puedo decir perfectamente puesto que, además, ella lo relató muy bien".
Frente a esta exposición pública que cuestionaba abiertamente su empatía, Laura Matamoros recurrió a su propia situación personal para justificar por qué exigía un comportamiento discreto ante los focos. Su respuesta intentó desviar la atención hacia las consecuencias de este tipo de testimonios mediáticos. "Porque públicamente yo tengo unos hijos, una familia y hay que ser una señora en la vida", argumentó la invitada, marcando una clara línea roja sobre cómo considera que deben gestionarse los grandes conflictos del pasado.
Los descalificativos proferidos por Laura Matamoros en riguroso directo
La tensión acumulada en el ambiente terminó por desbordarse por completo, dando paso a los inevitables ataques personales. La insistencia de la periodista en recordar los oscuros episodios de presunto maltrato colmó finalmente la paciencia de la invitada. Incapaz de contener su tremendo enfado frente a las cámaras y a toda la audiencia del país, Laura Matamoros cruzó la línea del debate profesional para pasar al ataque verbal y directo.
"Eres una sinvergüenza, Karmele", estalló visiblemente alterada desde su asiento, repitiendo instantes después con mayor furia: "Eres una sinvergüenza". Ante semejante ataque en la franja de máxima audiencia, la veterana periodista intentó reconducir la lamentable situación apelando a la serenidad y recordando que su función allí era meramente informativa. "Te estoy relatando una cosa y no te estoy insultando. No tienes por qué insultarme a mí", se quejó amargamente Karmele Marchante tratando de poner freno a la disputa.
Sin embargo, Laura Matamoros no mostró intención alguna de rebajar su arrebato y continuó arremetiendo duramente contra la actitud de la colaboradora del espacio de Telecinco. "Es que me parece una sinvergonzonería lo que acabas de hacer, a parte que la que siempre va de víctima eres tú, Karmele", atacó sin piedad, insistiendo machaconamente en su dura postura: "Me parece una sinvergonzonería lo que acabas de hacer. Aparte, la primera que va de víctima siempre has sido tú, Karmele". Para rematar su dura ofensiva dialéctica, añadió visiblemente ofuscada: "Tienes las narices de decir cosas que no son".
La recta final de esta intensa confrontación televisiva sirvió, sobre todo, para fijar las posturas inamovibles de ambas partes involucradas. Para intentar zanjar de una vez por todas el escabroso tema de su progenitor, la hija de Marián Flores recordó a los presentes en el estudio la condición que había establecido previamente al sentarse en el conocido plató. Quiso reiterar frente a todos que los oscuros problemas sentimentales de sus familiares no le competían en absoluto.
Insistió, dirigiéndose a los espectadores, en que la relación de su padre con Makoke "es cosa suya" y advirtió muy seriamente a la periodista de sus intenciones frente a lo que consideraba una inaceptable provocación televisada. "No voy a entrar en tu juego", señaló con firmeza, intentando dar por terminada la amarga e incómoda disputa que acaparaba la emisión.
Pero la última palabra de este tenso bloque informativo la tuvo la propia comunicadora, quien defendió la absoluta legitimidad de su labor hasta el último segundo de la conexión. "Pero si no estoy en ningún juego, estoy trabajando, y ella lo dijo en un plató. Que no te guste es otra cosa. Si no te gusta me callo, pero tenía que decir lo que pensaba, a eso no voy a renunciar", concluyó.



