Desde ayer, Barcelona está bajo alerta amarilla por calor extremo. El Meteocat activó el aviso el domingo y la cosa no va a mejorar: el jueves se esperan máximas de 36 °C en la ciudad y el mercurio no bajará de los 26 °C ni de madrugada. Traducción: dormir va a ser complicado.
¿Qué está pasando? Un domo de calor —esa especie de burbuja de aire cálido que se estanca sobre la región— se ha instalado sobre el nordeste peninsular y se va a quedar varios días. No es una ola de verano cualquiera porque la masa de aire no se mueve, y cuando el calor se acumula y no se ventila, las noches se vuelven tropicales.
Por qué este calor es diferente y qué zonas están en alerta
Meteocat tiene activado el aviso por situación meteorológica de peligro (SMP) en nivel amarillo —y en algunos puntos naranja— para comarcas como el Alt i Baix Empordà, Maresme, Barcelonès, Vallès Oriental, Baix Llobregat, Baix Ebre y Montsià. Esto significa que el riesgo para la salud es real, sobre todo para mayores, niños y personas con patologías crónicas.
El pico está previsto para el jueves 9 de julio. Según los pronósticos, Barcelona podría rozar los 36 °C, y en zonas como Ponent se superarán los 40 °C. Y las mínimas nocturnas, en lugar de refrescar, se quedarán por encima de los 26 °C. Es lo que los meteorólogos llaman noches ecuatoriales —y en este caso, no es una exageración.
Dormir con 26 grados de mínima no es verano; es una amenaza para la salud y para el bolsillo.
Cómo te afecta: del aire acondicionado a la factura de la luz
Lo primero es lo obvio: el calor intenso no solo es incómodo, sino peligroso. Las autoridades sanitarias recomiendan beber agua sin esperar a tener sed, evitar salir en las horas centrales (de 13:00 a 17:00) y vigilar a las personas vulnerables. Pero además, cuando el calor se mantiene día y noche, el gasto eléctrico se dispara.
Con el aire acondicionado encendido tantas horas, la factura puede subir de 30 a 50 euros en una semana de ola, dependiendo de la tarifa y el uso. Hay trucos para reducir el impacto: cerrar persianas durante el día, usar ventiladores de techo (consumen mucho menos) y programar el termostato a 25-26 °C en lugar de temperaturas polares. No es lo ideal, pero ayuda a no arruinarse.
Los avisos del Meteocat se actualizan varias veces al día, así que conviene echarles un vistazo si vives en una de las comarcas con alerta naranja. Y si no tienes aire acondicionado, los ventiladores de pie con un barreño de hielo delante hacen maravillas. Viejos trucos de abuela que funcionan.
Lo que hemos aprendido de otras olas y lo que viene
No es la primera ola de calor de este verano, y no será la última. En 2025, España registró tres episodios similares con picos de consumo eléctrico que pusieron en jaque la red. La diferencia ahora es que la sequía acumulada y los embalses al 40 % hacen que la producción hidroeléctrica esté bajo mínimos. Eso presiona los precios de la electricidad hacia arriba, como ya vimos en junio.
El lado bueno —si se puede llamar así— es que las alertas tempranas del Meteocat y la AEMET funcionan. Avisan con antelación y los servicios sociales activan protocolos de atención a personas sin hogar y colectivos de riesgo. Lo que depende de ti es prepararte: revisar si tienes el aire acondicionado a punto, conocer los refugios climáticos de tu barrio (en Barcelona hay más de 200 espacios con aire acondicionado abiertos al público) y planificar la semana para no dejar las cosas importantes para las horas de más calor.
El calor extremo va a ser cada vez más frecuente en el Mediterráneo, y adaptarse no es una opción de futuro: es ya. Pero adaptarse también significa exigir medidas colectivas, como la instalación de toldos en colegios o la ampliación de los horarios de las piscinas públicas, algo que en Barcelona lleva años debatiéndose sin acabar de concretarse.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué cambia esta semana? La ola de calor seguirá intensificándose con picos de 36 °C en Barcelona y noches por encima de los 26 °C, lo que dispara el gasto en aire acondicionado.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A toda la ciudad, pero la alerta sanitaria es máxima en las comarcas con aviso amarillo y naranja; especial atención a mayores, niños y personas con patologías.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Hidratarte, evitar las horas centrales, usar ventiladores o aire a 25 °C, y localizar los refugios climáticos de tu zona.



