El Banco de España suaviza las restricciones hipotecas: claves para el acceso a la vivienda

El supervisor ultima un marco que deje fuera a los colectivos con más dificultades para acceder a un crédito, como los jóvenes. La medida busca no agravar el ya tenso mercado del alquiler, según detalla el propio organismo.

El Banco de España está trabajando en un nuevo marco que suavice las futuras restricciones a las hipotecas.

Si estás pensando en comprar una vivienda y te preocupa que las condiciones de financiación se endurezcan —y que te dejen fuera—, lo que prepara el supervisor puede ser una buena noticia, sobre todo para los jóvenes y los hogares con ingresos más ajustados. El organismo que dirige José Luis Escrivá ultima una propuesta que, en lugar de aplicar las mismas reglas a todos, excluya a los colectivos que más dificultades tienen para obtener un crédito. El objetivo declarado: no agravar el ya tenso acceso a la vivienda con un endurecimiento que cierre la puerta a quienes apenas logran reunir la entrada.

¿Qué plantea el Banco de España exactamente?

La entidad trabaja desde hace meses en una regulación más estricta para la concesión de hipotecas, una petición del Fondo Monetario Internacional (FMI) que busca reforzar la estabilidad financiera —poner «vendas antes de que llegue la herida», según fuentes del sector—. Sin embargo, los técnicos del Banco de España están afianzando escenarios para que ese endurecimiento no deje en la cuneta a quienes simplemente no pueden cumplir con unos límites más severos.

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Hoy, los estándares vigentes marcan que la hipoteca no supere el 80 % del valor de tasación, que la cuota mensual no sobrepase un tercio de los ingresos de los titulares y que el plazo de amortización no vaya más allá de la edad de jubilación. Si estos límites se endurecen —por ejemplo, bajando el porcentaje de financiación o elevando los ingresos exigidos—, una parte significativa de los solicitantes vería denegado el préstamo. Por eso, el supervisor analiza qué perfiles deberían quedar al margen de las nuevas reglas, especialmente quienes buscan su primera vivienda habitual.

Una restricción sin matices podría suponer un doble golpe para quienes ya tienen difícil comprar: más exigencia de ahorros previos y, al mismo tiempo, un alquiler más caro.

¿Quiénes se beneficiarían de este alivio?

El colectivo más señalado es el de los jóvenes. La edad media de emancipación en España supera los 30 años, la más alta de la Unión Europea, y los salarios brutos apenas alcanzan los 1.372 euros al mes, según el INE. Reunir el 20 % del valor del inmueble, más impuestos y gastos, resulta una tarea casi imposible si, además, la banca eleva las exigencias.

El Banco de España también distingue entre la compra de una primera residencia habitual y las segundas o terceras viviendas. Las restricciones se modularían con mucho menos rigor en el primer caso, algo que el propio gobernador Escrivá dejó entrever en su comparecencia en el Congreso al afirmar que están «evaluando si realmente puede tener efectos indeseados» y que «tenemos que asegurarnos de que no estamos creando efectos adversos».

Consecuencias para el comprador y el inquilino

El sector financiero ya descuenta que una restricción hipotecaria más dura tendría un impacto en cadena. Por un lado, bajaría el precio de la vivienda en compraventa porque la demanda se reduciría al escasear la financiación. Por otro, la tasa de propiedad, que ya ha caído al 72 % según el último informe de estabilidad financiera del supervisor, seguiría menguando. Y lo más relevante: los precios del alquiler se dispararían, al verse forzados los potenciales compradores a permanecer en el arrendamiento, un mercado que ya está muy tenso.

Mariano Lasarte, socio de Sector Financiero de KPMG España, advierte que si las medidas se exceden podría producirse un «parón inicial de compraventas» y una «paulatina reducción del precio en un periodo de dos o tres años». A su juicio, el Banco de España será prudente, precisamente para no desestabilizar el mercado.

Ricard Garriga, cofundador de Trioteca, pone cifras al posible encarecimiento: si las hipotecas en España se equipararan a la media europea, con tipos más allá del 4 % frente al actual promedio inferior al 3 %, la cuota mensual de un préstamo de 200.000 euros subiría unos 100 euros al mes. «Si a día de hoy es ya complejo comprar, sería un problema aún mayor», resume el experto.

La propuesta del regulador estará lista previsiblemente después del verano; sin embargo, no será de aplicación inmediata, ya que el Banco de España considera que, hoy por hoy, el mercado no está desbocado: no se conceden hipotecas al 100 % de tasación —como sí ocurrió en la burbuja hasta 2008— ni se permite un endeudamiento familiar que huela a riesgo de morosidad. El objetivo último es contar con un marco que equilibre estabilidad financiera y acceso a la vivienda para quien más lo necesita.

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🛒 La ficha de consumo

  • ⚠️ Problema: El Banco de España estudia imponer límites más duros a las hipotecas que, de aplicarse a todos, cerrarían la puerta a jóvenes y rentas bajas.
  • 💸 Posibles consecuencias: Menos compradores, subida del alquiler y mayor dificultad para emanciparse.
  • Consejos para solucionarlo: Sigue las noticias del supervisor, compara ofertas de hipoteca fija actual y consulta a un gestor antes de que los criterios cambien.
  • 🏁 Resultado final: El regulador busca excluir a los compradores de primera vivienda del endurecimiento para no perjudicar su acceso a un hogar.