Ahora, un nuevo capítulo se abre en la vida institucional y personal de la heredera al trono, la princesa Leonor. Zarzuela da por finalizada una etapa muy concreta y marca el inicio de otra fundamental para su preparación. Atrás quedan los uniformes para dar paso a los libros y las aulas universitarias. Durante los próximos cuatro años, la futura reina se formará académicamente en la Universidad Carlos III de Getafe, un centro público ubicado en la Comunidad de Madrid.
Sin embargo, llegar a esta determinación no ha sido un camino sencillo dentro de los muros de Palacio. La elección de la carrera universitaria ha protagonizado un importante pulso familiar. Las preferencias de la joven y las expectativas institucionales chocaron frontalmente, obligando a buscar un punto de equilibrio para definir los pasos que guiarán su futuro más inmediato.
El complejo debate sobre los estudios de la princesa Leonor

El principal punto de fricción en esta decisión académica radicaba en la enorme diferencia de opiniones entre padre e hija. El rey Felipe mantenía una postura muy clara sobre la trayectoria que debía seguir la joven. Su deseo principal era que cursara la carrera de Derecho, replicando así sus propios pasos formativos. El monarca consideraba que la mejor forma de comprender un país es dominando sus leyes, un camino que también comparte la inmensa mayoría de los presidentes del Gobierno y de los diputados que ocupan escaños en el Congreso.
Por el contrario, la mentalidad de la joven va por unos derroteros muy distintos. Quienes conocen de cerca a la princesa Leonor advierten que es una mujer con una clara vocación hacia las ciencias. Su preferencia personal se inclinaba decididamente hacia una carrera de la rama de Ciencias y Tecnología. El problema de esta opción es que, desde el punto de vista institucional, se considera una formación muy poco útil para ejercer las labores propias de una reina en el futuro.
Finalmente, la profunda animadversión de la princesa Leonor hacia el estudio de las leyes forzó un cambio de planes. Cabe recordar que la joven cumplirá 21 años el próximo mes de octubre y tiene cada vez más voz en sus decisiones. Para evitar que estudiara Derecho, ambas partes pactaron que cursara Ciencias Políticas. Aunque los estudios de Políticas son considerados menores en comparación con el prestigio histórico de la Facultad de Derecho de esa misma universidad, fue el mal menor que tuvieron que aceptar en Zarzuela para respetar la negativa de la heredera.
El cierre de la etapa castrense de la princesa Leonor
La entrada en la universidad marca el final absoluto de tres intensos años de formación en el Ejército. La princesa Leonor concluye esta etapa militar cerrando su estancia en la región de Murcia, lugar donde ha permanecido integrada en el Ejército del Aire. Este último año ha transcurrido con una enorme tranquilidad, lo cual ha supuesto un verdadero alivio para los responsables de comunicación de la Casa Real.
Esta calma contrasta radicalmente con el desastre mediático que supuso su segundo año de formación. Durante su paso por la Marina, la joven acaparó titulares que nada tenían que ver con su desempeño militar. Fue noticia constante por asuntos relacionados con novios, la publicación de fotos en bikini y salidas donde hubo consumo de alcohol a bordo del buque Juan Sebastián de Elcano. Aquel cúmulo de situaciones desató el pánico absoluto en Zarzuela, ante el temor de quemar la imagen pública de la heredera de forma prematura.
Afortunadamente para la institución, el tercer año ha sido nulo en noticias perjudiciales. Los algoritmos de los buscadores de Google han dejado de colocar las polémicas de la princesa Leonor en el primer lugar de los resultados. Esta estabilización de su imagen pública ha sido un factor clave para favorecer que su nueva etapa educativa se desarrolle íntegramente dentro de las fronteras de España.
La apuesta por el sistema público para la princesa Leonor

Descartar el extranjero ha sido una de las decisiones estratégicas más importantes de este proceso. Existía la opción de que la heredera cursara sus estudios superiores fuera del país, un camino que facilitaba enormemente limitar el flujo de informaciones sobre su vida diaria. De hecho, su hermana Sofía se encuentra estudiando fuera desde el pasado mes de septiembre. Sin embargo, aplicar esta misma fórmula con la futura reina representaba un riesgo institucional inasumible.
Enviar a la princesa Leonor a una universidad extranjera habría supuesto un escándalo mayúsculo para el sistema universitario español. La sociedad y las instituciones no habrían comprendido que la futura jefa del Estado diera la espalda a la educación superior del país. Ante esta realidad, Zarzuela comprendió que no se lo podían permitir bajo ningún concepto.
Por ello, han optado por matricularla en una institución pública de indudable prestigio. La Universidad Carlos III de Getafe cumple con los estándares de excelencia requeridos, permitiendo que la princesa Leonor trace un camino propio, diferente al de su hermana, pero profundamente arraigado en la realidad académica de la nación que un día reinará.
El acceso directo a las aulas para la princesa Leonor
Un detalle sumamente interesante de este proceso es la forma en la que se ha gestado su matrícula. La princesa Leonor ha sido admitida oficialmente en la Carlos III sin tener que enfrentarse a los nervios de los exámenes generales. Su ingreso se ha tramitado a través de un procedimiento administrativo específico denominado "Early Admission", que se traduce como admisión temprana.
Este mecanismo legal está reservado exclusivamente para aquellos estudiantes que han cursado sus estudios de bachillerato en el extranjero. Gracias a este sistema, a la princesa Leonor se le exime por completo de realizar la PAU, la Prueba de Acceso a la Universidad que antiguamente todos conocíamos como EBAU. Por lo tanto, no tendrá que pasar por las pruebas que el resto de los alumnos que han estudiado en España deben superar obligatoriamente durante el mes de junio.
El excelente rendimiento académico que demostró durante su estancia en el internado de Gales ha sido fundamental. Sus buenas notas en esa etapa le han permitido evitar la temida Selectividad, garantizando su entrada directa a la facultad para comenzar su andadura en Ciencias Políticas sin mayores contratiempos.



