Seguro que has seguido el Mundial con pasión, pero quizá no sabías que hay dos perros trabajando en la sombra para que todo salga bien. Hablo de Ben y Sally, dos border collie que mantienen a raya a los gansos canadienses en los campos de entrenamiento de Toronto. Su historia no solo es curiosa: es la excusa perfecta para hablar de algo que muchos dueños de perro necesitan: cómo enseñar a tu amigo de cuatro patas a convivir con patos y gansos sin estrés.
La lección de Ben y Sally: adiestrar para respetar, no para cazar
Ben y su compañera Sally no son mascotas al uso. Son perros entrenados para disuadir a los gansos sin hacerles daño, imitando el comportamiento de un depredador que los ahuyenta. Lo hacen corriendo hacia ellos, ladrando con energía pero sin llegar a tocarlos. El resultado: los gansos se alejan, la hierba se conserva y se evitan enfermedades. Es un ejemplo de adiestramiento con un propósito concreto y controlado.
La mayoría de los dueños no necesita que su perro espante pájaros, pero sí quiere que cuando pasee por un parque con patos no tire de la correa, ladre descontrolado o intente perseguirlos.
La clave no es que el perro entienda de pájaros, sino que aprenda a controlar su impulso de persecución.
Cuatro pasos para que tu perro se porte bien con las aves
Lo primero que debes tener claro es que ningún perro nace sabiendo respetar a un ganso o a un pato. Es un aprendizaje que requiere constancia, pero estos cuatro consejos te ayudarán a empezar con buen pie.
El primer paso es trabajar el 'quieto' y la llamada. Si tu perro no te hace caso cuando hay un ave cerca, difícilmente podrás evitar que salga disparado. Practica estos comandos en casa, luego en la calle y, poco a poco, cerca de zonas donde haya pájaros. Siempre con premios de alto valor: un trocito de pollo o de salchicha (especial para perros, ojo con la sal) funciona mejor que las galletas de siempre.
El segundo paso es acostumbrarlo a la presencia de las aves desde lejos. No le lleves de golpe a una bandada de gansos: es el error más frecuente. Empieza a una distancia en la que tu perro los vea pero no reaccione, prémialo por estar tranquilo y acorta la distancia solo cuando veas que se mantiene relajado. Esto puede llevarte semanas, pero merece la pena. Muchos dueños se saltan este paso y luego el perro se desborda.

El tercer paso es enseñarle una orden de 'suelta' o 'deja'. Si por despiste pillara algo del suelo o se acercara demasiado a un ave, que suelte a la primera te puede ahorrar un disgusto. Aquí la práctica con juguetes es fundamental: intercambia la pelota por un premio; así asocia la orden con algo positivo.
El cuarto paso, y probablemente el más importante, es no castigar el instinto de persecución, sino redirigirlo. Castigar solo genera ansiedad y puede empeorar el comportamiento. Si tu perro se tensa al ver un pato, llámalo con alegría y ofrécele un premio o un juguete alternativo. Convierte la situación en una oportunidad de juego contigo, no en una lucha de voluntades.
Por qué tu perro sí puede convivir con las aves del barrio
Quizá pienses que tu perro, especialmente si es de una raza con instinto cazador, nunca podrá estar tranquilo cerca de los gansos del parque. Pero lo cierto es que el adiestramiento funciona en la gran mayoría de los casos. El ejemplo de Ben y Sally nos recuerda que incluso perros con un fuerte impulso de trabajo como el border collie pueden controlar su instinto con el entrenamiento adecuado.
Lo que marca la diferencia no es la raza, sino el tiempo que dediques a educar a tu perro y la coherencia con la que le pidas las cosas. Cuando ves a un perro ignorar plácidamente a un grupo de patos en un estanque, no es casualidad: detrás hay horas de trabajo y reforzamiento positivo, el mismo tipo de adiestramiento que convierte a perros como Ben o la famosa Piper, del aeropuerto de Cherry Capital, en profesionales del control de aves sin estrés.
Vivir cerca de un parque con patos o gansos no tiene por qué ser un problema. De hecho, puede ser una estupenda oportunidad para fortalecer el vínculo con tu perro y enseñarle nuevas habilidades. Eso sí, recuerda que cada perro es un mundo y que si notas que la reactividad de tu amigo te supera, lo mejor es buscar la ayuda de un educador canino que trabaje en positivo.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Porque evita sustos y permite paseos mucho más relajados y felices para todos.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: El adiestramiento en positivo y la paciencia son las herramientas que de verdad funcionan.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Si la reacción de tu perro es muy intensa, consulta con un profesional; forzarlo puede ser contraproducente.



