El calor extremo de junio de 2026 ha sido el segundo más mortal en España desde 2015, con alrededor de 900 fallecimientos estimados. La mayoría se concentraron en la ola de calor que azotó la península entre el 22 y el 24. Y el termómetro no da tregua: la AEMET avisa de otra posible ola este fin de semana.
La factura humana del junio más tórrido
Según los datos provisionales de la Agencia Estatal de Meteorología, en la España peninsular la temperatura media diaria alcanzó los 23,2°C, 3,2 grados por encima de la media del periodo 1991-2020. Es el segundo junio más cálido desde 1961, solo por detrás de 2025. La anomalía es brutal: hace 50 años, las olas de calor en junio eran casi inexistentes. Entre 1975 y 2000 tan solo hubo dos, y entre 2000 y 2025 saltaron a diez.
El sistema de monitorización de la mortalidad diaria (MoMo) del Ministerio de Sanidad estima 892 muertes atribuibles al calor en junio, de las cuales 623 ocurrieron en la semana de la ola. La media de fallecimientos en un junio cualquiera es de 328 personas, pero en 2017 se superó el millar. Este año no se ha batido ese récord, pero es la segunda cifra más alta en 11 años de registros.
Por qué mueren 900 personas: no es solo un golpe de calor
Conviene aclarar cómo se calcula esa cifra. El MoMo no cuenta certificados de defunción con el sello "golpe de calor", sino que compara la mortalidad observada con la esperada y la relaciona con los episodios de temperatura peligrosa. De todas las víctimas, solo una pequeña fracción sufrió un golpe de calor térmico. La gran mayoría eran personas ya vulnerables que sufrieron descompensaciones acumulativas: estrés cardiocirculatorio, deshidratación, sobrecarga termorreguladora.
Pero hay otro actor que pocas veces se menciona: la contaminación empeora el daño del calor. Julio Díaz, del Instituto de Salud Carlos III, explica que alrededor del 18% del exceso de mortalidad durante las olas de calor en España está motivado por los contaminantes atmosféricos. El ozono, que se dispara con las altas temperaturas y el tráfico, y las partículas en suspensión forman un cóctel sinergético con el calor. Por eso Díaz pide que los planes sanitarios por calor incluyan restricciones de tráfico en los episodios de temperaturas extremas.
Lo que viene: más calor y más riesgo
La AEMET ya ha advertido en sus redes sociales que no descarta una nueva ola de calor a partir de este fin de semana, con masas de aire muy cálidas sobrevolando España. Aunque los termómetros de los últimos días han dado una pequeña tregua, las previsiones apuntan a un nuevo pico que podría disparar otra vez las alertas y la mortalidad.
El calor no solo es incomodo: en España ya mata más que los accidentes de tráfico, y el sistema de alertas aún no tiene en cuenta la contaminación.
España dispone de un plan de alertas sanitarias por calor que define umbrales para 182 zonas específicas, basándose en los datos de mortalidad por temperatura de cada área. Esa personalización es justamente lo que recomienda la OMS en su última guía. Pero el propio Julio Díaz sostiene que el sistema actual se queda corto si no incorpora de manera automática los niveles de contaminación. El Ministerio para la Transición Ecológica ya trabaja en un estudio para elaborar un "plan integrado en salud sobre contaminación atmosférica y olas de calor", que incluirá el polvo sahariano y la combustión de biomasa.
Lo que hemos aprendido (y lo que falta por hacer)
La ola de calor de 2003 mató a más de 30.000 personas en Europa y supuso un punto de inflexión. Desde entonces, los sistemas de monitorización y prevención han mejorado, sobre todo en la identificación de umbrales locales. Pero los dos últimos junios, con temperaturas récord y centenares de fallecidos, recuerdan que el cambio climático acelera el calendario del calor extremo y nos obliga a correr más en adaptación. La futura integración de los contaminantes en las alertas podría salvar muchas vidas. Mientras tanto, la prevención ciudadana sigue siendo clave: beber agua, evitar la exposición en las horas centrales y vigilar a las personas mayores. El calor de junio de 2026 ha sido una advertencia; el verano apenas empieza.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 🌍 ¿Qué ha cambiado esta semana? Junio de 2026 ha sido el segundo mes con más muertes por calor desde 2015, con 892 fallecimientos estimados, 623 de ellos durante la ola de calor del 22 al 24.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A personas con patologías previas, mayores de 65 años y quienes viven en zonas con alta contaminación, donde el calor y el ozono se potencian mutuamente.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Hidrátate, evita el sol directo entre las 12 y las 18 horas, y consulta las alertas actualizadas de AEMET y del Ministerio de Sanidad (plan de prevención por altas temperaturas).



