Adrian Newey ha hablado. Y cuando el ingeniero más laureado de la parrilla se pone serio, el paddock se calla. Lo que ha soltado sobre Aston Martin es demoledor: las herramientas del equipo son directamente “no aptas” y el coche es un lastre. Pero hay un plan B (o más bien un plan H, de Hungría).
Según recoge la propia web de Aston Martin, Newey confesó que las herramientas de simulación aún no son “tan sofisticadas o bien correladas como deberían”. Traducido: el equipo está dando palos de ciego. “No son aptas”, remató. No es un calentón de fin de semana. Es la radiografía de un desastre que se arrastra desde 2025.
Pero Newey ha sido claro y no ha escondido la realidad.
El AMR26 nació gordo y sin punch. El motor Honda no ayuda, pero el problema de raíz es que en Silverstone llevan meses sin saber hacia dónde tirar. Las simulaciones no casan con la pista, y la correlación de datos es tan mala que cada mejora es un tiro al aire.
No es solo el peso. La aerodinámica tampoco fluye, y la falta de carga ha convertido al coche en una presa fácil para todos, incluido el recién llegado Cadillac. Aston Martin ha pasado de prometer podios a ser la más lenta de la parrilla en menos de un año.
La actualización de Hungría no es un simple retoque: es la bala de plata para que Alonso no cuelgue el casco.
Hungría: la actualización que lo cambia todo (o no)
El equipo lleva semanas sin sacar piezas nuevas. Han guardado toda la munición para el GP de Hungría, en julio. Newey habla de un paquete aerodinámico masivo y una cura de adelgazamiento que ha obligado a rehomologar el chasis delantero con un crash test. “El objetivo es rozar el límite de peso”, explica. La promesa es un salto de rendimiento —pero el propio Newey se niega a poner cifras porque las simulaciones no son fiables.
Es la enésima vez que Aston Martin pone todas sus esperanzas en una sola actualización. Los aficionados ya lo llaman el “plan H” y, viendo el historial reciente, el escepticismo es más que comprensible.
El ultimátum de Alonso: o el coche vuela o se baja
Fernando Alonso tiene 44 años y cada vez menos paciencia. El asturiano quiere ver “progreso tangible y claro”, y no le importa esperar a Hungría para decidir si se sube al coche en 2027. Newey lo sabe y ha sido transparente: “Si podemos demostrar que avanzamos en la dirección correcta, él está absolutamente comprometido a seguir”.
Así que el verano se presenta como una final anticipada. Si el AMR26 no reacciona en el Hungaroring, la retirada del bicampeón podría ser cuestión de semanas. Y con ella, el proyecto de Aston Martin se quedaría sin su mayor activo mediático y deportivo.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Newey admite que las herramientas de simulación son “no aptas” y que el coche arrastra problemas estructurales desde el año pasado.
- 🔥 La gran actualización del GP de Hungría es la última bala: aerodinámica nueva y pérdida masiva de peso.
- 📲 Alonso decidirá su futuro en función de esa mejora. Si no funciona, 2027 se queda sin él.

