El Gran Premio de España de F1 ha soltado este lunes el plan de movilidad de Madring y la jugada es de esas que te hacen arquear una ceja: quieren que más del 80% de los asistentes llegue en transporte público. Ni coche, ni helicóptero, ni atascos. A ver, dime que no es un giro de guion en un deporte que se mueve a base de gasolina y gomas quemadas.
¿Adiós a la pesadilla de los atascos en los grandes premios?
Con acceso mediante Metro, autobuses de la EMT y Cercanías, a cinco minutos del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y a apenas 15 del centro de la capital, el circuito madrileño presume de cifras que ningún otro Gran Premio puede igualar. El objetivo declarado es que Madrid sea la única cita del calendario donde no haya atascos ni colapsos a la salida. Así lo ha subrayado la organización en un comunicado: pretenden eliminar las congestiones de tráfico, mejorar la experiencia de los aficionados y reforzar el compromiso con la sostenibilidad.
La cosa va en serio. El GP incluso ha lanzado una campaña con Carlos Sainz como imagen. El piloto madrileño, embajador del evento, ha cambiado el monoplaza por la Línea 8 del Metro y ha hecho el trayecto entre Nuevos Ministerios y Feria de Madrid, el acceso más directo al circuito. Ni el mismísimo Fernando Alonso se habría imaginado un plan así en la F1.
Y el tuit —o lo que sea que se lleve ahora— no se ha hecho esperar. Sainz ha bromeado diciendo que “el Metro es el único coche capaz de circular a 100 km/h por el centro de Madrid”. No sé vosotros, pero en la redacción ya lo hemos puesto dos veces en bucle.
Madrid quiere ser el primer circuito de Fórmula 1 donde más del 80% del público llegue en transporte colectivo.
La zona sur del trazado, situada en Ifema, cuenta con la parada de Metro de Feria de Madrid (Línea 8) y una maraña de líneas de autobús de la EMT que incluyen la 120, 122, 104, 171, T11, 87, 172SF, 125 y 172. Una barbaridad. Al norte, en Valdebebas, la fan zone principal estará conectada por Cercanías (C-1) desde Atocha, Recoletos o Nuevos Ministerios, con trasbordo en Chamartín, y también por las líneas 171, 174 y N2828 de la EMT, además del Metro de San Lorenzo (Línea 4), a unos 15 minutos andando.
Y por si fuera poco, la organización habilitará lanzaderas desde puntos neurálgicos como Plaza de Castilla, Avenida de América y el Estadio Metropolitano. El despliegue es total.
La hora de la verdad llegará en septiembre
Todo este montaje sonará muy bonito sobre el papel, pero la prueba de fuego serán los tres días de Gran Premio, del 11 al 13 de septiembre. Si Madring cumple lo prometido, se convertirá en el primer circuito de la historia de la Fórmula 1 donde más del 80% del público llega en transporte colectivo. Ni Silverstone ni Spa pueden presumir de algo así.
Y aquí es donde la movilidad se vuelve estrategia pura. Liberty Media, la empresa que controla la F1, lleva años peleando por una imagen más verde y sostenible. Que el GP de España sea pionero en eliminar coches privados le viene de perlas a un campeonato que arrastra fama de ser un derroche de combustible fósil. La sostenibilidad, de repente, se convierte en un argumento tan potente como la pole position.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 El GP de España en Madring quiere que más del 80% de los asistentes use Metro, autobús o Cercanías.
- 🔥 Carlos Sainz ha protagonizado la campaña cambiando el monoplaza por la Línea 8 y ha dejado un chascarrillo que escuece: “el Metro es el único coche que circula a 100 km/h por el centro de Madrid”.
- 📲 La red de transporte público convierte al circuito en el mejor conectado del Mundial; el primer test real será del 11 al 13 de septiembre.

