Si algo tiene claro Juanma Moreno es que no puede perder ni un minuto. Llega al debate de investidura de hoy en Andalucía sin haber cerrado un acuerdo definitvo con Vox, pero todos los indicios apuntan a que el pacto está al caer. Tras 20 días de contactos que arrancaron el pasado 9 de junio, las negociaciones entre el PP andaluz y la formación de Abascal están más cerca que nunca de sellarse, aunque todavía faltan flecos por resolver.
El presidente en funciones perdió la mayoría absoluta en las elecciones del 17 de mayo, cuando sus 53 escaños le dejaron a ocho de la meta en un Parlamento de 109 diputados. Para ser investido necesita el apoyo de los 15 parlamentarios de Vox, y la aritmética no deja margen: o negocia con ellos o intenta seducir a un PSOE tocado por las causas de corrupción que afectan a exdirigentes socialistas. Esa segunda opción siempre fue muy remota, sobre todo porque la exnúmero dos de Pedro Sánchez, María Jesús Montero, encabeza ahora la oposición andaluza. Así que Moreno acabó girando hacia Vox.
El pacto apura los últimos compases
Aunque hoy comienza el debate, el presidente en funciones ha decidido acelerar al máximo. Las conversaciones comenzaron el 9 de junio y, en apenas 20 días, el acuerdo está prácticamente cerrado. «Ha ido mejor y más rápido de lo que se esperaba», reconocen fuentes internas, aunque matizan que la prudencia es máxima. Los equipos negociadores mantendrán reuniones a lo largo de la jornada para limar los flecos pendientes. El reglamento del Parlamento andaluz no impone plazos, así que el margen llega hasta mañana, fecha de la primera votación.
Detrás del apretón de manos frustrado hay un gesto de optimismo. En el PP destacan que Moreno ya negoció tres presupuestos con Vox durante la pasada legislatura, una experiencia que suaviza las conversaciones. «Le tiene tomada la medida a sus futuros socios», aseguran fuentes populares. Además, el clima general ha mejorado respecto a los primeros días tras los comicios, cuando el todavía presidente en funciones lanzó algún guiño al PSOE sin éxito. Ahora las posturas están más cerca.
La urgencia de unos presupuestos para 2027
La prisa del líder popular no es caprichosa. Moreno quiere tener lista la negociación de las cuentas autonómicas para que el presupuesto de 2027 entre en vigor el 1 de enero. El proceso prelegislativo suele empezar justo en estas fechas, y cada día de retraso compromete la hoja de ruta. El presidente en funciones ha sido claro: necesita un Ejecutivo estable desde el primer minuto para desplegar los fondos europeos y los proyectos de la autonomía andaluza.
En la anterior legislatura, el dirigente popular ya gobernó con mayoría absoluta, pero ahora los números le obligan a compartir poder. La gran incógnita es si el acuerdo andaluz replicará los modelos de Extremadura, Aragón o Castilla y León, donde Vox entró en los gobiernos regionales con competencias en vivienda o ayudas públicas bajo el paraguas de la «prioridad nacional». Fuentes cercanas a otros barones populares que ya conviven con Vox aseguran que, en esta etapa, la coalición es «cómoda» porque el partido de Abascal se ha centrado en la gestión.
Moreno ha acelerado los contactos para evitar que el foco mediático descarrile unas negociaciones que, según todas las fuentes, están al borde de cerrarse.
¿Hacia dónde camina la legislatura?
El precedente más reciente es el de Extremadura, donde la popular María Guardiola cerró un pacto con Vox que supuso la entrada de consejeros de este partido en el Gobierno regional y la aplicación de la prioridad nacional en ayudas y vivienda. En Andalucía, los negociadores afrontan el reto de replicar ese modelo en la comunidad más poblada de España, con un peso mediático considerable. Moreno, que ha presumido de marcar distancias con los de Abascal, deberá encajar las exigencias de su futuro socio sin perder su imagen moderada.
Con la primera votación prevista para mañana y un margen de apenas dos días para una eventual segunda ronda, las conversaciones mantienen un ritmo frenético. «Tomaremos el tiempo que sea necesario», insisten desde el equipo negociador, pero el reloj corre. La investidura de Moreno se juega en unas pocas horas de diálogo y en la capacidad de ambas formaciones para aparcar las diferencias que hace un mes parecían insalvables.
Mientras, el debate de investidura servirá para que el líder popular exponga su programa y envíe un mensaje de estabilidad. La legislatura andaluza arrancará, con casi toda probabilidad, con un bipartito PP-Vox que replicará el modelo de otras autonomías y que deberá gestionar las competencias transferidas en un contexto de ajuste presupuestario. El reto no es menor: Andalucía es la comunidad más poblada de España y su gobierno marcará el terreno a las futuras negociaciones en otras regiones.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Juanma Moreno acude al debate de investidura en Andalucía sin un pacto firmado con Vox, aunque las negociaciones están muy avanzadas tras 20 días de contactos.
- Por qué te importa: El acuerdo definirá las políticas de vivienda, ayudas y presupuestos autonómicos que afectarán a los andaluces a partir de 2027.
- A quién afecta: Ciudadanos de Andalucía, especialmente en áreas con competencias transferidas y futuros presupuestos regionales.
- Hacia dónde vamos: La primera votación es mañana; si no se cierra el acuerdo esta noche, Moreno necesitaría una segunda ronda parlamentaria en los próximos días.



