Reconócelo, a ti también te ha rondado la duda alguna vez, sobre todo cuando se acerca un Mundial o unas Olimpiadas. ¿Perjudica el sexo antes del partido? ¿De verdad los futbolistas se guardan la libido para rendir más? Un urólogo de prestigio ha salido a desmontar el mito y, ojo, que los datos le dan la razón de forma aplastante.
Yo mismo me he sorprendido al leer lo que dice el doctor François Peinado, cirujano reconstructivo de pene y especialista en Medicina sexual. Con motivo de la actual fiebre futbolística—porque cada cuatro años el tema vuelve a saltar a las portadas—, ha repasado la evidencia disponible y la conclusión es clara: el sexo antes de competir tiene un papel secundario. Lo que de verdad decide tu rendimiento son cosas mucho más aburridas.
De dónde viene el mito (y por qué hasta los propios atletas se lo creen)
La idea de que una eyaculación nocturna te deja sin energía para el sprint final es casi tan vieja como el deporte profesional. Se habla de testosterona, de fatiga muscular, de falta de agresividad… Pero, según el doctor Peinado, no hay base científica sólida que lo respalde. De hecho, algunos trabajos recientes sugieren que la abstinencia forzosa puede ser contraproducente si genera ansiedad o altera la rutina de sueño del deportista.
Un dato curioso: un estudio publicado en 2023 con atletas 'amateurs' mostró que una parte importante de ellos sigue creyendo que el sexo les afecta. Y esa creencia, por sí sola, puede jugarles una mala pasada psicológica. Si estás convencido de que te va a perjudicar, probablemente lo note tu cabeza antes que tus piernas.
Lo que dice la ciencia de verdad (con estudios y todo)
Vayamos a los papeles, que es lo que importa. Una revisión sistemática publicada en Frontiers in Physiology en 2016 ya apuntaba que mantener relaciones el día previo a competir no tenía un impacto negativo relevante sobre el rendimiento. Eso sí, los autores avisaban de que la calidad de los estudios era más bien justita.
Pero en 2022 llegó una revisión con metaanálisis en Scientific Reports que puso más orden. Al combinar todos los datos, vieron que la actividad sexual entre 30 minutos y 24 horas antes del ejercicio no modificaba significativamente la capacidad aeróbica, la resistencia muscular ni la fuerza o potencia. El efecto global fue neutro.
Y aún hay más. Un trabajo de 2019 con varones jóvenes no encontró alteraciones en seis pruebas físicas cuando el sexo había ocurrido en las 24 horas previas. Y el colofón lo pusieron Fernández‑Lázaro y colegas en un estudio de este mismo año, 2026, con 21 atletas entrenados. Compararon masturbación con orgasmo solo 30 minutos antes del ejercicio frente a abstinencia. ¿El resultado? Ligero aumento de la duración del ejercicio, pequeña mejora en la fuerza de prensión y ningún marcador de daño muscular alterado. O sea, que ni malo ni milagroso.
La actividad sexual entre 30 minutos y 24 horas antes del ejercicio no perjudica el rendimiento, según los metaanálisis más recientes.
Entonces, ¿me lío la manta a la cabeza justo antes de la carrera?
Aquí el doctor Peinado es tajante, pero sin pasarse de frenada. La evidencia no dice que el sexo mejore el rendimiento, así que no vayas a montar una estrategia de 'calentamiento' precompetitivo. Los estudios tienen limitaciones: muestras pequeñas, participantes muy entrenados y condiciones de laboratorio. Lo que sí sabemos es que factores como la calidad del sueño, la alimentación y la recuperación pesan infinitamente más.
O dicho de otra forma: si trasnochar por un encuentro íntimo te quita horas de sueño reparador, eso sí puede pasar factura. Pero el acto en sí no convierte a un atleta de élite en un flan. La próxima vez que escuches a un tertuliano pontificar sobre el asunto, ya tienes munición para contestar con estudios en la mano.
🧠 Para soltarlo en la cena
El sexo no lastra tu marca deportiva; lo que de verdad importa es dormir bien.



