La FIFA lo confirma: banderas LGTBI permitidas en el Egipto-Irán del Mundial

El organismo ignora las protestas de Egipto e Irán y permite banderas arcoíris en el estadio Lumen. Eso sí, avisa: no es un partido del Orgullo, solo fútbol con manifa fuera.

La FIFA lo ha vuelto a hacer: suena a chiste pero es la pura realidad. A 24 horas de que ruede el balón en Seattle, el organismo ha confirmado que las banderas LGTBI estarán permitidas en el Egipto-Irán de este viernes.

El partido, decisivo para el pase a octavos en el grupo G, se ha convertido en el epicentro de una tormenta diplomática que ni el mejor guionista de Netflix se habría atrevido a escribir. El comité local decidió incluirlo en los actos del 'Fin de semana del Orgullo' de la ciudad y las federaciones egipcia e iraní han montado en cólera.

El comunicado que ha incendiado el Mundial

Ni la protesta formal de Egipto, que rechaza "categóricamente cualquier actividad que promueva a la comunidad LGTBI", ni el enfado de Irán, que tilda la movida de "medida irracional", han hecho mella en el todopoderoso ente que preside Gianni Infantino. La FIFA no mueve un dedo: las banderas arcoíris podrán ondear en el Lumen Field.

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Según el comunicado oficial que ha corrido como la pólvora por las redacciones, "la Copa del Mundo es un evento inclusivo que acoge a personas de todos los orígenes". Y remata con claridad: "las manifestaciones generales en favor de los derechos humanos, incluidas las banderas arcoíris, están permitidas" en todos los estadios.

Vamos, que quien vaya con su tifo de 'Love is Love' no será expulsado. Un gesto contundente de apoyo al colectivo que ha pillado con el pie cambiado a los dos pesos pesados del grupo.

La FIFA planta cara a dos países que criminalizan la homosexualidad y permite las banderas sin titubear. Pero con una letra pequeña muy reveladora.

Egipto e Irán, los dos que no se suman a la fiesta

Mientras en Seattle se prepara una marea de color, en El Cairo y Teherán hierven. La federación egipcia ha advertido de "susceptibilidades culturales y religiosas" entre sus hinchas, e Irán, con su habitual tono desafiante, carga contra el "Partido del Orgullo" que ha bautizado la organización local.

Pero la FIFA, que ya sabe lo que es lidiar con anfitriones polémicos, ha distinguido muy bien lo que pasa dentro y fuera del estadio. Las celebraciones del 'Pride' se quedan en la calle, el césped es solo para el fútbol. O eso intenta vender.

La FIFA y su manual del 'no es lo que parece'

Aquí viene el detalle que todo el mundo se ha saltado. El presidente de la FIFA ya dejó claro en enero que "no habrá ningún 'partido del Orgullo' en el Mundial". Se disputará un partido del Mundial de la FIFA en Seattle, y, ese mismo día, tendrán lugar en la ciudad actos organizados por entidades externas. Pero eso, según Infantino, "no tiene nada que ver con el partido en sí".

Traducción: permitimos las banderas, sí, y alardeamos de inclusión, pero no manchamos el producto 'Mundial' con la etiqueta del Pride. Un malabarismo dialéctico que permite a la FIFA contentar a patrocinadores occidentales y, al mismo tiempo, cubrirse las espaldas ante regímenes ultraconservadores. Negocio redondo.

La jugada es tan cínica como brillante: el fútbol gana músculo social y la geopolítica se queda fuera del acta. Mientras, en la grada, la afición decidirá si hay más arcoíris o más protestas silenciosas.

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Salseo-O-Meter

🔥 Nivel 9. La FIFA abre la puerta, Egipto e Irán patalean y el partido se juega en pleno Orgullo. Hay ingredientes geopolíticos, derechos humanos y goles en juego.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 La FIFA permite banderas arcoíris en el Egipto-Irán pese a la protesta formal de ambas federaciones.
  • 📲 El partido coincide con el 'Fin de semana del Orgullo' de Seattle, pero la FIFA insiste en que no es un 'Partido del Orgullo'.
  • 🔥 La decisión es un pulso a los países que criminalizan la homosexualidad, aunque con un matiz: el show del Pride se queda fuera.