La agenda de José Luis Rodríguez Zapatero, intervenida por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) y publicada este martes por EL MUNDO, confirma que el ex presidente fue el auténtico negociador en la sombra para amarrar el apoyo de Junts a Pedro Sánchez. Sus anotaciones detallan viajes a Suiza para reunirse con Carles Puigdemont y un patrón sistemático: al día siguiente, cita en Moncloa para reportar los avances.
Indignómetro
Nivel de impacto social: 8/10. La revelación afecta a la legitimidad de las negociaciones que sostuvieron la legislatura y pone el foco en el papel de un ex presidente más allá de su cargo, con reuniones secretas y un mediador internacional. Toca la confianza ciudadana en los pactos políticos.
El negociador en la sombra
Desde el otoño de 2023, cuando Junts se convirtió en socio imprescindible para la investidura, Zapatero multiplicó sus desplazamientos a Zúrich. Allí se veía con la cúpula independentista en presencia de un mediador, y las agendas muestran que en esos viajes le acompañaba el entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. Las cenas conjuntas y las citas se repitieron a lo largo de 2024 y 2025.
La documentación revela que las reuniones en Moncloa con Pedro Sánchez, Félix Bolaños y, más tarde, María Jesús Montero se producían de forma casi inmediata tras cada contacto con Junts. Era una cadencia fija: vuelta de Suiza, despacho presidencial al día siguiente.
Los mensajes que delatan la operación
Los chats con su secretaria personal, ‘Gertru’, confirman el grado de implicación diaria. En julio de 2025, Zapatero suspendió sus clases de inglés porque había habido “lío con Junts”. Ese mismo verano se quejó de haber coincidido en un vuelo con la portavoz del partido, Miriam Nogueras: “Coincido con Miriam en el vuelo y eso no puede ser”. La secretaria le respondió que estaban intentando cambiar la reserva para preservar la discreción.
También afloran sus argumentos para calmar a Puigdemont tras la amnistía. “Yo quiero vivir en un país en el que no me gusten las decisiones del Tribunal Supremo”, llegó a decirles, recordando que él asumió el fallo del Constitucional sobre el Estatut. El equipo de Puigdemont le reprochó que el PSOE “gobierna España pero no controla el estado profundo”, en alusión a la judicatura.
Una rendición de cuentas en Moncloa
Cada viaje a Suiza terminaba con una agenda monclovita. Las anotaciones de Zapatero muestran un esquema fijo: “Tras la reunión con el presi, me reuniré con Bolaños, Mª Jesús y Juanfran”. Bolaños era el ministro de Justicia, Montero la vicepresidenta, y Juanfran (Serrano) la mano derecha de Cerdán. Todos debían conocer el último capítulo del culebrón.
Cuando Cerdán fue encarcelado por el caso Koldo, el ex presidente asumió en solitario la interlocución con los independentistas. La agenda del 18 de junio de 2025 es elocuente: tras un desplazamiento a Zúrich, anotó cita doble con el presidente del Gobierno y después con el equipo negociador.
Zapatero instaba a Puigdemont a confiar en que el Tribunal Constitucional acabaría pronunciándose a su favor para desbloquear la situación.
Los contactos se prolongaron hasta octubre de 2025, ya con la relación muy deteriorada. Fuentes próximas a las citas aseguran que todavía hubo encuentros en los meses siguientes, siempre rematados con un parte en Moncloa.
La estrategia de fondo que subyace es la de un Ley de Amnistía que, pese a su aprobación, no logró el levantamiento de la orden de detención contra Puigdemont. Zapatero trasladó que “el Gobierno no ha podido hacer más” y animó a seguir apostando por el diálogo como única salida, mientras Junts se sentía engañado.
Esta operación recuerda a otras mediaciones informales en democracia (ETA, presos catalanes anteriores), pero aquí el ex presidente reportaba directamente al presidente en el despacho oficial, borrando cualquier línea entre lo institucional y lo personal.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: La UDEF ha intervenido las agendas de Zapatero, que prueban sus reuniones secretas con Puigdemont en Suiza y los posteriores informes a Sánchez en Moncloa.
- Por qué te importa: Porque revela cómo se pilotó la negociación que sostuvo la legislatura y la amnistía que tanto debate generó en la calle.
- A quién afecta: Directamente a la confianza en los pactos entre el Gobierno y los partidos independentistas, y a la imagen de un ex presidente que actuó como mediador oficioso.
- Hacia dónde vamos: El Tribunal Constitucional aún no se ha pronunciado sobre el recurso contra la amnistía, y la interlocución con Junts sigue siendo clave para la estabilidad parlamentaria.



