WhatsApp vuelve a estar en el punto de mira de los ciberdelincuentes, y esta vez el gancho es una llamada que suena convincente. Una nueva oleada de estafas se apoya en algo tan sencillo como hacerse pasar por el propio equipo de soporte de la aplicación para robar cuentas completas en cuestión de minutos.
El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) ha confirmado el patrón tras recibir avisos a través de su línea gratuita 017. No es una amenaza hipotética: hay casos documentados de usuarios que han perdido el control de su perfil tras una simple conversación telefónica que parecía inofensiva.
Así funciona la estafa de WhatsApp
El engaño arranca de forma poco sospechosa: una llamada entrante desde un número desconocido, a menudo con prefijo internacional, a través de la propia app. Quien contesta se encuentra con una voz que se identifica como técnico o técnica de WhatsApp y advierte de que otro dispositivo ha accedido a la cuenta sin permiso.
A partir de ahí, el guion se repite con pequeñas variaciones: piden confirmar la marca del teléfono, "verificar la identidad" del usuario o, el paso clave, compartir el código de seis dígitos que llega por SMS pocos segundos después. Ese código es, en realidad, la llave que permite registrar la cuenta en otro dispositivo.
Por qué WhatsApp es el terreno preferido de los estafadores
WhatsApp reúne más de 33 millones de usuarios solo en España, y ese volumen convierte a la app en un objetivo natural para el fraude masivo. Según INCIBE, el problema no es una vulnerabilidad técnica de la plataforma, sino la confianza que bajamos cuando hablamos con contactos o supuestos servicios de atención al cliente.
El propio organismo insiste en un mensaje simple pero decisivo: nunca hay que compartir un código de verificación con nadie, ni siquiera si la persona al otro lado asegura trabajar para WhatsApp. La compañía no realiza soporte por llamada telefónica ni pide ese tipo de datos por esa vía, así que cualquier contacto de este tipo debería encender todas las alarmas.
El caso real que destapó el patrón en España
Todo empezó cuando una usuaria contactó con la Línea de Ayuda de Ciberseguridad de INCIBE para relatar lo que le había pasado. Había recibido una llamada con prefijo estadounidense directamente en WhatsApp, y al descolgar, una mujer se presentó como parte del soporte técnico de la aplicación.
La supuesta técnica le explicó que un dispositivo distinto al suyo había accedido a su perfil y que, para solucionarlo, necesitaba algunos datos del terminal. Fue el primer paso de una conversación diseñada para generar confianza y bajar la guardia antes de pedir la información que realmente importaba: el código de verificación.
Señales de alarma que no deberías ignorar
Reconocer el patrón a tiempo es, con diferencia, la mejor defensa frente a este tipo de fraude. Casi siempre se repiten los mismos ingredientes, aunque el guion superficial cambie según el caso, y detectarlos a tiempo puede evitar que la cuenta acabe en manos ajenas.
Conviene fijarse en estos cuatro indicios, según recopilan fuentes especializadas en ciberseguridad:
- La llamada llega desde un número desconocido o con prefijo extranjero, sin aviso previo.
- El interlocutor genera urgencia extrema: la cuenta "está en riesgo" y hay que actuar ya.
- Se solicita el código de verificación de seis dígitos bajo cualquier excusa técnica.
- Se pide el modelo o la marca del teléfono para, supuestamente, "identificar el dispositivo legítimo".
Qué hacer si has recibido una llamada así
Lo primero es colgar sin dar ningún dato y bloquear el número desde la propia aplicación. WhatsApp permite reportar el contacto directamente, y esa denuncia ayuda a la plataforma a detectar patrones y actuar contra las cuentas usadas para el fraude.
Qué hacer si ya has compartido el código
Si el código ya se ha entregado, el margen de reacción es corto pero existe. Hay que intentar recuperar la cuenta desde otro dispositivo cuanto antes y, si no es posible, acudir a la Agencia Española de Protección de Datos o presentar denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil con capturas de pantalla como prueba.
Lo que viene: estafas más sofisticadas, pero también más blindaje
La tendencia para lo que queda de 2026 apunta a fraudes todavía más elaborados, combinando llamadas de WhatsApp con inteligencia artificial para hacer las voces y los audios más creíbles que nunca. Las entidades bancarias y la propia Meta ya trabajan en sistemas de detección automática que analizan mensajes sospechosos sin romper el cifrado de la conversación.
La buena noticia es que protegerse no exige conocimientos técnicos. Activar la verificación en dos pasos, pactar una palabra clave con la familia y aplicar la regla de "desconfiar, colgar y verificar por tu cuenta" sigue siendo, a día de hoy, el escudo más eficaz frente a un fraude que no deja de crecer.





