Sesos huecos: el plato que asusta pero está de muerte

Hay un plato que, aunque en la actualidad no suele ser preparado con frecuencia, pertenece al recetario más tradicional. Los sesos huecos han visto crecer a generaciones enteras que, aunque en ocasiones se asustaban al ver sus ingredientes, no podían resistirse a comerlos. 

Esta es una de esas recetas con olor y sabor a tradición, de las que no deben ser olvidadas y cuya preparación tradicional debe ser rescatada para el deleite de grandes y pequeños. Anímate a prepararla y verás como no te arrepientes.

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Bate los huevos

Con los sesos perfectamente limpios y cocidos, ya es momento de pasar a preparar la mezcla para los sesos huecos. Comienza cascando los huevos y vierte las yemas y claras en un bol. 

Espolvorea un poco de sal y de pimienta negra recién molida y con la ayuda de un tenedor o batidor de alambre manual, bátelos perfectamente hasta tenerlos bien integrados