El peligro de las espigas para los perros, según los expertos del Hospital Veterinario Privet en Madrid

La llegada del buen tiempo y de la primavera implica la oportunidad de realizar excursiones al campo, a la montaña e incluso paseos en el parque en compañía de los compañeros peludos.

Si bien estas actividades suelen ser recomendadas para los perros, desde el Hospital Veterinario Privet recomiendan mantenerse alerta durante esta temporada ante la presencia de las espigas, ya que suponen un riesgo para la salud de estos animales.

Consecuencias de las espigas en la salud canina

En la actualidad, especialistas como los de este hospital veterinario en Madrid aseguran que las espigas en perros se han convertido en un motivo de consulta veterinaria muy frecuente, siendo el verano la temporada en que mayor riesgo tienen los perros de verse afectados por estos diminutos elementos de la naturaleza.

En este sentido, dentro de las principales vías de alojamiento de las espigas en perros se encuentran la aspiración por vía nasal, ingesta, conductos auditivos o adherencia en la piel, haciendo que sea difícil en cualquiera de los casos percibirlas.

Uno de los problemas más comunes es la otitis, generando una infección e incluso dolor intenso en el animal. También pueden aparecer abscesos, ocasionando una inflamación severa que además causa gran molestia en el animal.

Afecciones oculares, daños en la musculatura y en la nariz también son afecciones comunes que pueden aparecer por consecuencia del alojamiento de espigas en el perro.

Retirar las espigas de los perros

De acuerdo a los expertos de Hospital Veterinario Privet, identificar la presencia de espigas no resulta sencillo debido al pequeño tamaño de estos elementos, pero se pueden observar varios signos que pueden indicar la presencia de este problema, como toses y estornudos, lagrimeo, inflamación, agitación de cabeza, entre otros. Es por ello que la principal recomendación es eliminar los riesgos de alojamiento revisando al perro al volver de sus paseos diarios, sobre todo en temporada de espigas. Además, es apropiado retirar todos los restos de vegetales de su pelaje.

Más allá de prevenir, este proceso también contribuirá a detectar que haya alguna espiga alojada en la superficie y que pueda entrar en contacto con la piel, así como también verificar la presencia de heridas que puedan ocurrir si eso sucede.

Sin embargo, en caso de encontrar espigas clavadas en la piel del perro, lo más recomendable es retirarla de inmediato. En este caso, la mejor opción es acudir a especialistas como los del Hospital Veterinario Privet, con el objetivo de limpiar adecuadamente la zona afectada y prevenir cualquier complicación.

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