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Fundación Microfinanzas BBVA aboga por garantizar el acceso educativo para lograr la equidad por el Día de la Educación

La Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) aboga por garantizar la educación a lo largo de toda la vida para lograr un futuro más equitativo, según señala la institución –creada por BBVA en 2007 y que opera en cinco países de América Latina– por el Día Internacional de la Educación, que se celebra este 24 de enero.

Precisamente, la FMBBVA trabaja para facilitar el acceso a la educación y a la formación a los ciudadanos de los países en los que opera para mejorar sus vidas y apoyar sus negocios, dado que la pobreza sigue siendo un factor determinante en el acceso a las oportunidades educativas y solo el 35% de estos emprendedores tienen educación primaria a lo sumo, y el 82% están en situación de vulnerabilidad, por lo que la educación financiera y la formación resultan claves.

Así, en 2021, más de medio millón de emprendedores, a través de las entidades microfinancieras de la FMBBVA, han recibido algún tipo de formación, principalmente educación financiera, pero también en otras como la gestión del negocio o las habilidades digitales, con el propósito de mejorar el manejo y crecimiento de sus emprendimientos. De éstos, más de 180.000 se conectaron a sesiones formativas virtuales.

Además, a través de la plataforma Campus de la propia Fundación se han impartido 304.000 horas de formación online a más de 6.900 empleados. Campus ha sido premiado por su innovación con el uso de la gamificación para la formación.

«La educación es, junto con el emprendimiento, uno de los factores que más influye en el desarrollo y progreso de las personas y sociedades», ha señalado el director general de la FMBBVA, Javier M. Flores. Además, ha subrayado en un comunicado que la pandemia «ha acelerado los procesos de transformación productiva y del mercado laboral en general, y por esta razón, la formación de personas en vulnerabilidad ha cobrado un papel aún más relevante en nuestra propuesta de valor».

Una de las iniciativas para la inclusión educativa de personas sin recursos es la ‘Escuela de Emprendimiento’ que lleva a cabo en Chile, donde otorga certificaciones que acreditan la participación de los microempresarios en su propuesta de enseñanza que tiene una duración de dos años.

Comprende módulos educativos, orientados al empoderamiento, el bienestar familiar, el desarrollo del negocio y el capital social, a los que se ha sumado un nueva dimensión para impulsar el desarrollo de habilidades digitales y utilización de nuevas tecnologías como herramientas que contribuyan a disminuir la brecha digital.

También ha puesto en marcha ‘Aprendiendo en Confianza-Academia PDM’ en Perú, un programa con formato virtual con seis ejes temáticos: finanzas personales, gestión de negocio, alfabetización digital, cuidados de la salud, y bienestar del hogar y género, que ha formado a 18.828 mujeres desde el inicio de 2021.

Mientras, ‘Empropaz’, que lleva a cabo en Colombia, es un proyecto de Bancamía, la entidad de la FMBBVA en Colombia, en alianza con la Agencia de Estados Unidos para el desarrollo Internacional (USAID), la Corporación Mundial de la Mujer Colombia y la Corporación Mundial de la Mujer Medellín, que desarrolla en 76 municipios afectados por la violencia y la pobreza, de los cuales 18 se incorporaron en 2020 para atender a migrantes venezolanos, colombianos retornados y comunidades de acogida.

Por otro lado, la Fundación ha lanzado plataformas de educación virtuales en Colombia, República Dominicana y Chile con el fin de hacer la formación más accesible a los emprendedores, que pueden acceder a ella de forma gratuita desde cualquier lugar con una conexión a internet.

Un ejemplo de ello es ‘Educa-T’ en República Dominicana, impulsado por Banco Adopem, la entidad de la FMBBVA que otorga préstamos con el propósito de propiciar la inserción, permanencia y culminación de la educación superior.

Actualmente, casi 700 personas han recibido estos créditos y más de 200 jóvenes ya se han graduado, y el 75% de ellos están trabajando en áreas afines a su carrera. Además, la beca ‘Transformando Realidades’, en colaboración con BBVA Colombia, permite ir a la universidad a hijos de emprendedores de Bancamía.

CAMBIAR EL RUMBO, TRANSFORMAR LA EDUCACIÓN

El último informe de la UNESCO ‘Reimaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación’, en el que participaron alrededor de un millón de personas a lo largo de dos años y que sirve de inspiración para el lema del Día internacional de la educación –‘Cambiar el rumbo, transformar la educación’– que se celebra por cuarta vez este 24 de enero, hace un llamamiento para «forjar un nuevo contrato social para la educación», que permita construir un futuro mejor, justo y sostenible, en línea con el objetivo 4 de la Agenda 2030.

Un objetivo que, como señala la UNESCO en su informe sobre la ‘Educación para Adultos, Global Report on Adult Learning and Education IV’, dedica la mitad de su formulación al aprendizaje a lo largo de la vida, aunque reciba una fracción mucho menor de la atención global. «Demasiado a menudo el apoyo a la Educación para adultos es solo retórica y esta se deja de lado después para poner un foco desproporcionado en las escuelas y universidades», advierte.

Estos informes se han publicado en un momento de inflexión causado en gran parte por los efectos generados por la COVID-19 en estos últimos dos años. «En esta época excepcional, no podemos seguir haciendo lo mismo de siempre. Tenemos que reparar las injusticias del pasado y orientar la transformación digital hacia la inclusión y la equidad. Y necesitamos que la educación contribuya plenamente al desarrollo sostenible» ha afirmado Audrey Azoulay, directora general de la UNESCO, con motivo del Día Internacional de la Educación.

Según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), mientras que el desempleo aumentó en uno o dos puntos porcentuales entre 2019 y 2020 con la crisis de la COVID-19, el aprendizaje permanente se ha revelado como un elemento crítico para que los adultos puedan mejorar y reubicarse en un mundo cambiante.

En España, según las estadísticas ‘Nivel de formación, Formación permanente y abandono del Ministerio de Educación y Formación Profesional’, basadas en la Encuesta de Población Activa, el porcentaje de personas de 25 a 64 años que sigue algún tipo de Educación o formación aumentó con la crisis sanitaria.

Según este informe, la población de 25 a 29 años es la que más sigue formándose (25,4%), a gran distancia de las siguientes generaciones, con un 15,3% entre las personas de 30 a 34 años y un 11,4% entre las de 35 a 44. Entre los 45 y los 54 un 9,1% de las personas se siguen formando y entre los 55 y los 64 un 4,9%.

El informe de la UNESCO también señala que, aunque los adultos de los segmentos vulnerables no hayan recibido oportunidades educativas formales en el pasado o no cuenten con habilidades digitales, su participación e inclusión es fundamental para construir un futuro mejor, un hecho que cobra más relevancia en países de África o América Latina.