Franco Colapinto se la pegó en la horquilla y cerró la FP3 de Mónaco en el puesto 19. Un golpe seco al alerón trasero que le costó un cambio de piezas y una sesión que deja al argentino con los dientes apretados para la clasificación.
El sábado en Montecarlo es sinónimo de precisión. Colapinto lo sabe bien: la línea entre un milagro y un disgusto es un suspiro. Su mejor vuelta, de 1:15.179, se quedó a siete décimas de Pierre Gasly y a más de dos segundos del Ferrari de Leclerc. Números que en cualquier otro circuito serían un drama, pero aquí huelen a olla a presión.
El trompo en la horquilla y el susto que casi lo deja fuera
Corrían los minutos de la última práctica libre. Colapinto, con gomas rojas gastadas, perdió el coche en la famosa curva del hotel. El alerón trasero rozó el muro y Alpine tuvo que cambiar la pieza a toda leche. “Franco gira en la curva 6. Su alerón trasero golpea la pared y se rompe. Está de vuelta en el garaje”, tuiteó el equipo. Mientras, Oliver Bearman destrozaba su Haas en la curva 3 y la bandera roja dejaba a medio paddock con el corazón en un puño.
Volvió a pista con siete minutos por delante y un monoplaza ya reparado. Marcó un crono con tráfico, lejos de los favoritos, y solo pudo ser decimonoveno. Pero el detalle es éste: en apenas cuatro vueltas limpias, su ritmo no era tan malo comparado con el resto de la zona media. Aunque repetir eso en la qualy es otro cantar.
¿Qué se juega en la clasificación? Un soplido entre el top 10 y el muro
En Mónaco, la parrilla es casi todo. Una posición en Q1 puede mandarte a casa. Y Colapinto necesita una vuelta casi perfecta para colarse entre los doce primeros. Su récord en circuitos urbanos (Bakú, Singapur) no es casualidad: supo sacar brillo a escenarios duros. Tras un sexto puesto en Canadá, la moral está intacta. El equipo confía en un rendimiento a una vuelta que aún no ha llegado este fin de semana.
El milagro en Mónaco no se pide, se roba con cada centímetro de la pared.
La estrategia será clave: neumáticos blandos desde el minuto cero, depósito mínimo y la cabeza fría para no repetir el susto de la horquilla. El local Leclerc sueña con la pole, Hamilton se suma a la fiesta, y Andrea Kimi Antonelli domina con mano de hierro. Para Colapinto, la clasificación de este sábado (16:00 en España, por DAZN y F1TV) vale más que un puñado de puntos. Es su oportunidad de demostrar que Miami y Montreal no fueron espejismos.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿De qué va exactamente? Colapinto tocó el muro y acabó 19º en la FP3; ahora afronta la qualy con mucha presión.
- 🔥 ¿Por qué importa? En Mónaco, salir desde atrás es casi una condena. Hacer una vuelta limpia hoy definirá su fin de semana.
- 📲 ¿Por qué está en todos los móviles? Porque el argentino viene de dos top7 seguidos y todos esperan ver si repite magia en la pista más traicionera del calendario.

