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Cómo hacer tulumbas, los churros turcos que te van a fascinar

¿Ya te encuentras agotado de comer torrijas? Si quieres llevar algo nuevo y delicioso a tu mesa para sorprender a tu familia, prueba preparar unas tulumbas y dales una sorpresa a tus seres queridos. Quedarán impactados cuando les digas que son unos churros de origen turco que come la gente de Irán, Los Balcanes y en muchos países del medio oriente y son una receta fácil y rápida.

No es raro que se consigan con un nombre diferente en países como Egipto, Siria, Croacia, Grecia, Bosnia, Macedonia del Norte, Bulgaria, Serbia y Albania. En el país de irán se le conoce como Bamiyeh, mientras que en la cocina Egipcia se le conoce como Balah Ash-Sham y en la cocina Iraquí como Datli.

¿Cómo se comen las tulumbas?

¿Cómo se comen las tumbulas?

Las tulumbas originalmente se comen frías, y se sirven para las fechas de Janucá, y en otras celebraciones especiales de judíos turcos, israelíes y persas. Estas tulumbas turcas se elaboran más o menos igual que los churros españoles. Se hacen mezclando harina y agua, pero lo diferente que llevan de los demás churros, es que a las tulumbas se les agrega un ingrediente diferente y especial, que es el yogur.

Estos churros del país de Irán suelen tener un tamaño estándar de unos 10 cm de largo, acompañado de unas aristas que al momento de enfriarse quedan increíblemente crujientes. Todo esto se consigue haciendo que la masa pase por un embudo, el cual en su extremo se le coloca una boquilla especial.

Luego de que la masa es pasada por el embudo con la boquilla, son llevados directamente al aceite caliente, donde procederán a dorarse hasta que adquieran una consistencia crujiente en su exterior, mientras que el interior sigue estando tierno.

Una de las cosas más importantes es que para poder darle el toque dulce y aromático a los churros turcos, provenientes de la cocina árabe, se debe resaltar que las tulumbas recién hechas son sumergidas en sirope de agua de rosas y azafrán, para que con estas deliciosas fragancias se empapen de fragancia y dulzor.

Ingredientes para elaborar las tulumbas

La masa para las tulumbas es muy parecida a la pasta Choux, y la puedes hacer con 3 ingredientes, pues al igual que la tulumba, esta masa es utilizada para preparar donas, solo que cambia algo en la cocción y la fritura es reemplazada por el horno. La receta de la pasta Choux proviene de los orígenes del renacimiento, es una receta que tiene muchísimos años, desde la época de la corte del país de Francia a mediados del siglo XVI, fue creada por los chefs de Catalina de Médici, quien se casó con el futuro rey de Francia, que era Henri II de Valois.

Quien se lleva la autoría de esta singular preparación de la pasta Choux es el pastelero que trabaja para los Medici, quien fue el chef Pentrelli, y luego fue perfeccionada por su sucesor. Pero para poder realizar la deliciosa masa de los churros árabes, necesitarás los siguientes ingredientes que te diremos a continuación.

Necesitarás de 2 tazas y media de agua, 2 cucharadas de sirope de rosas y azafrán, 25 gr de mantequilla, media cucharadita de levadura química, media cucharadita de sal, 120 gr de harina y 3 huevos.

Ingredientes para la elaboración del sirope

Para la elaboración de su increíble sirope, que llevarán encima los churros, necesitarás de los siguientes ingredientes que te diremos:

2 tazas de agua, 2 tazas de azúcar, 1 cuarto de cucharadita de azafrán molido y media taza de agua de rosas.

Preparación del sirope

Deberás tomar un sartén pequeño, en el cual colocarás el agua junto con el azúcar, esto no lo debes remover. Lo llevarás a la ebullición y se hervirá por unos 7 minutos o hasta que observes que las burbujas se hacen cada vez más grandes.

Luego, verterás el agua de rosas y añadirás el azafrán, dejarás que esto se hierva por un momento y para después retirarlos del fuego, antes de que vayas a usarlo, debes dejar que se enfríe por completo.

Preparación de las tulumbas

Comenzarás tomando una sartén de tamaño mediano, en el cual fundirás mantequilla, y luego le añadirás el agua, el sirope, la sal y el polvo de hornear, todo esto lo llevarás hasta su ebullición.

Luego, añadirás harina, y la removerás muy bien, teniendo cuidado de que no se adhiera de las paredes del sartén. Lo harás hasta que se haya formado una bola consistente, luego lo retirarás del fuego. Utilizando la ayuda de una batidora o manualmente, añadirás los huevos uno por uno y amasarás hasta que la bola haya adquirido una consistencia suave.

Puedes utilizar un embudo, o si lo prefieres, una manga pastelera que tenga su respectiva boquilla de estrella. Aceitarás unas tijeras y colocarás abundante aceite en un sartén para que caliente.

Luego, pasarás la masa por la manga pastelera o por el embudo, y cortarás la masa en unidades que tengan más o menos el tamaño de un dedo de largo.

Lo siguiente será llevar a freír las unidades que fueron cortadas, en el sartén con el aceite que fue calentado, las freirás hasta que adquieran un color dorado. Luego de esto, serán retiradas para sumergirlas dentro del sirope por un par de minutos.

Los churros y las tulumbas

Los churros y las tumbulas

Se cree que las tulumbas nacieron inspirándose de los icónicos churros de la cocina del país de España. Estos churros españoles tienen una gran diferencia con las tulumbas y es que se sirven y comen calientes, mientras que las tulumbas, son degustadas frías.

Se sabe que los judíos sefardíes, que huyeron de la inquisición en el año de 1492, fueron los que introdujeron sus costumbres alimentarias a las grandes tierras otomanas. Estas costumbres fueron recibidas y aceptadas sin ningún tipo de problema.

La historia nos dice que muchos sefardíes se ubicaron en los Balcanes en Tesalónica, Tracia, Canakkale e Izmir, como vemos la relación que existe entre los churros y las tulumbas saltan a la vista. Otro postre que comparte su etapa de fabricación similar con otro postre son los buñuelos, provenientes de los judíos españoles.