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Qué son las ADAS de la DGT

Los vehículos inteligentes se refieren a automóviles, camiones, autobuses, etc. en los que se han integrado sensores y sistemas de control para ayudar en la tarea de conducción, de ahí su nombre Advanced Driver Assistance Systems (ADAS).

QUÉ SON LAS ADAS DE LA DGT

El objetivo es combinar sensores y algoritmos para comprender el entorno del vehículo para que el conductor pueda recibir asistencia o ser advertido de posibles peligros. La visión es el sentido más importante empleado para conducir, por lo que las cámaras son el sensor más utilizado en estos sistemas.

El desarrollo de ADAS (Advanced Driver Assistance Systems) ha experimentado un crecimiento rápido y considerable en los últimos años.

Teniendo en cuenta que el objetivo de muchos fabricantes de automóviles es la conducción independiente, la integración gradual de los sistemas ADAS en los vehículos puede verse fácilmente como un paso en esta dirección.

¿Qué son las ADAS?

En definitiva, son sistemas que utilizan diversas tecnologías (láser, LIDAR, cámaras o radar, entre otras) para recoger información en el entorno del vehículo con el fin de actuar de la forma más adecuada para proteger al conductor.

Las ventajas de los sistemas avanzados de asistencia al conductor se pueden resumir en dos palabras: seguridad y comodidad. Es un hecho que la distracción es la principal causa de accidentes mortales, y estas herramientas de asistencia parecen reducirla. Además, su evidente beneficio en términos de simplificación de la conducción.

Esta es la principal razón por la que se determinó que partir de 2022, todos los autos nuevos deben adquirir de forma obligatoria diversas series de asistentes electrónicos que permitan la seguridad de los conductores y ocupantes de los coches, además de proteger la integridad de los transeúntes.

La decisión está aunada al programa “Vision Cero” que tiene como objetivo reducir para 2050 a “cero las muertes” por accidente dentro de la Unión Europea.

PROCEDIMIENTO QUE LLEVÓ A LA APROBACIÓN DE ADAS

Aunque han pasado varios años desde que los vehículos de carretera fueron equipados con ayudas a la conducción, la Dirección General de Transporte de España (Dirección General de Tráfico) se ha mostrado reacia a aprobar ADAS.

La razón principal de esto fue el temor de que sería extremadamente fácil y, por lo tanto, imposible evaluar correctamente la capacidad de conducción.

En respuesta, organizaciones como la CNAE (Asociación Nacional de Escuelas de Conducción, Confederación Nacional de Autoescuelas) han manifestado la necesidad de adaptar las pruebas a los vehículos del mercado.

Qué son las ADAS de la DGT
Qué son las ADAS de la DGT

Se ha argumentado que si los conductores aprendices supieran que no pueden usar ADAS durante la prueba, no estarían interesados ​​en capacitar en esta área, lo que conduciría a una contradicción, es decir, no usar ayudas para hacer las carreteras más seguras.

Por otro lado, se señaló que en muchos países europeos las ayudas a la conducción ya han sido aprobadas para pruebas prácticas desde hace algún tiempo, especialmente en el Reino Unido, Alemania, Francia, Bélgica, Holanda y los países escandinavos.

A principios de 2018, España e Italia se encontraban entre los países que aún no habían dado este importante paso.

La adopción tuvo lugar en septiembre de 2019, cuando la DGT finalmente aceptó el uso de algunas de estas ayudas para el examen de conducir, con algunas limitaciones, que presentaremos a continuación.

¿QUÉ AYUDAS A LA CONDUCCIÓN SE ACEPTAN PARA EL EXAMEN?

Actualmente, DGT permite el uso de algunos ADAS. Entre otros, están los que serán obligatorios para todos los vehículos pertenecientes a la Unión Europea a partir de 2022.

Se aceptan los siguientes sistemas:

  • Start-stop, que apaga el motor cuando está en ralentí para ahorrar combustible y lo reinicia tan pronto como se presiona el embrague.
  • Asistente de arranque cuesta arriba, que evita que el automóvil se caiga hacia atrás en una colina cuando quita el pie del freno.
  • Activación automática de luces y limpiaparabrisas.
  • Frenado de emergencia, que advierte al conductor si existe un riesgo inminente de colisión o activa los frenos.
  • Alarma de tráfico cruzado, similar a la anterior, pero activada al revés desde una plaza de aparcamiento a pilas.
  • Cámaras y sensores de estacionamiento, incluidos los de marcha atrás y los que brindan visibilidad de 360 ​​grados.
  • Detección de fatiga, que alerta al conductor si pierde la concentración al volante debido a un cansancio excesivo o al sueño.
  • Advertencia de freno de emergencia, que indica cuando el automóvil de adelante frena bruscamente.

Todavía hay sistemas que no están permitidos durante la prueba:

  • Control de velocidad adaptativo.
  • Atención y corrección de cambios involuntarios de carril.
  • Aparcamiento automático (sistemas que aparcan el vehículo de forma casi independiente).
  • En definitiva, el hecho de que los sistemas ADAS ya estén integrados en los exámenes de conducción es un claro indicio de que su integración representa el futuro de la conducción, con el que también están comprometidos la Unión Europea y los organismos internacionales responsables de la seguridad vial.

Las instituciones de la UE acaban de llegar a un acuerdo político provisional sobre el Reglamento general de seguridad revisado. Los pasajeros, peatones y ciclistas estarán mejor protegidos, ya que las nuevas tecnologías de seguridad serán obligatorias en la UE en 2022.

Alrededor del 90% de todas las muertes y lesiones en nuestras carreteras son causadas por errores humanos y las nuevas tecnologías en el mercado pueden ayudar a reducir ese número.

Qué son las ADAS de la DGT
ADAS

En 2018, la Comisión propuso cosas como los peligrosos puntos ciegos en camiones y autobuses y la tecnología que advierte al conductor en caso de somnolencia o distracción se vuelva obligatoria como parte de las medidas de seguridad de los vehículos destinadas a ayudar a salvar vidas.

Se espera que el número de accidentes se reduzca debido a las características de seguridad avanzadas, que allanarán el camino hacia una movilidad cada vez más conectada y automatizada, e impulsarán la innovación global y la competitividad de la industria automovilística europea.