El Rey recibe al cuerpo diplomático en el Palacio Real

El Rey Felipe VI recibirá este jueves al cuerpo diplomático acreditado en España como es tradicional todos los años en una ceremonia en el Palacio Real que se ha visto reducida y adaptada a las actuales circunstancias de pandemia para cumplir con las medidas de protección frente a la COVID-19.

Al acto, que tendrá lugar en el Salón del Trono, solo se ha invitado en esta ocasión a los jefes de misión residentes en Madrid, por lo que no acudirán aquellos que aunque ejercen de embajadores ante España residen en otras capitales próximas.

En total, según Casa Real, habrá algo más de un centenar de invitados, entre los que figura también el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La representación del Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación también se ha reducido en esta ocasión y solo acudirán la ministra, Arancha González Laya, los cuatros secretarios de Estado del departamento y la subsecretaria del Ministerio. También está prevista la presencia del director del Instituto Cervantes.

El acto arrancará con el saludo protocolario de los Reyes a los embajadores, tras lo cual tomará la palabra como marca la tradición el nuncio de la Santa Sede, monseñor Bernardito Auza, en su calidad de decano del cuerpo diplomático. A continuación, Felipe VI ofrecerá un discurso.

En el Salón del Trono, según ha aclarado Zarzuela, solo estarán presentes durante la ceremonia los Reyes, Sánchez, la ministra y los secretarios de Estado de su departamento, el director del Cervantes y una veintena de embajadores, mientras que el resto estarán distribuidos en otros salones.

MEDIDAS SANITARIAS PREVISTAS

Para garantizar la protección de los asistentes, está previsto tomar la temperatura a todos ellos en los controles de acceso al Palacio Real, donde también habrá gel hidroalcohólico de uso obligatorio antes de entrar en el edificio.

Además, durante toda la estancia de los invitados en el Palacio Real será obligatorio el uso de mascarilla. Para garantizar la distancia de seguridad, se ha procedido a separar por distintas salas a los asistentes, que podrán seguir la ceremonia a través de pantallas y que tendrán sus espacios claramente marcados con etiquetas.

Por otra parte, para evitar el contacto físico directo, además de organizarse el saludo y todos los movimientos de los asistentes, se ha anulado el tradicional encuentro que mantenían los Reyes y demás altos cargos con los asistentes al término de la ceremonia oficial, a la que este año no han sido invitados los cónyuges. Así pues, una vez concluido el acto los presentes abandonarán las dependencias del Palacio Real.