La historia de Jesé Rodríguez nos dice que no siempre el talento asegura un largo recorrido de éxitos y triunfos. Ni mucho menos. Y en el mundo del fútbol actual, esto no podía ser distinto. Porque la vida del canario dio un giro (a peor) después de una primera etapa en el Real Madrid, donde incluso formó parte de una de las tres Champions consecutivas de los blancos.
Sin embargo, su condición de ser más personaje que futbolista se fue uniendo a una serie de desaveniencias continuas en los equipos que formó parte. Un claro ejemplo es la imagen ofrecida durante su aparición (telefónica) en un reality de Telecinco, La Casa Fuerte. En esas, todo nos lleva a como aquel jugador que prometía ser una de las sensaciones del fúbtol español poco a poco a ido perdiendo un peso deportivo más que significativo para adquirir una apariencia más propia de un 'celebritie'. Lo repasamos.
Jesé Rodríguez; un jugador prometedor que se fue desvaneciendo sólo

Y es que, en ciertas ocasiones, son muchos los jugadores que nos las prometieron muy felices y han acabado muy lejos del rendimiento que se les presumía. El caso de Jesé Rodríguez, esto es bien conocido (destacó en la cantera del Real Madrid y subió al primer equipo con 21 años.) Pero todas las luces que prometían y asombraban a los blancos, él mismo se fue rompiendo poco a poco.
Tanto, que a a primera hora de la tarde de este viernes, el PSG decidió rescindir el contrato que tenía con el jugador, una unión entre el canario y los parisinos que databan desde el 2016, cuando el club del jeque Al-Khelaïfi decidió comprarlo con una duración de cinco años a cambio de 25 millones de euros. Esta rotura viene a partir de su último escándalo amoroso con la llamada pública a Aurah Ruiz en Telecinco. Ahora bien, ¿cómo llegó hasta esta situación?
Mourinho vio en Jesé Rodríguez un portento del fúbtol

Jesé Rodríguez fue uno de los futbolistas más prometedores de la casa blanca y que fue el mismo José Mourinho quien vio en él un portento del balompié. Allí, el portugués lo hizo debutar con el Real Madrid y poco tiempo después era sonado como uno de los jugadores que mejor podían dar al deporte.
De inmediato deslumbró. Se le llegó a comparar con Cristiano Ronaldo, del que se empezaba a decir que podía estar en cualquier momento a un nivel similar. Ni mucho menos. El canario, poco a poco, fue cogiendo la altura que no tenía... pero que quería encontrar. Ser más de lo que era. Sobre el terreno de juego y fuera de los campos. "En cuatro años me veo ganando el Balón de Oro", dijo en 2014 durante su primer camino en el Real Madrid.
Jesé Rodríguez no llegó a deslumbrar

Porque como en muchos casos, Jesé Rodrígue se quedó en lo que pudo haber sido y no fue. El ideal nuevamente superó a la realidad, y Jesé no llegó a deslumbrar en fútbol mundial porque no quiso. No era cuestión de fútbol ni de entrenadores . Era su personalidad.
Una personalidad y carácter que fue perdiendo con el paso de los años. Él deseaba ser el rey de la noche. Se inventó el apodo 'Jey-M' e incluso se mandó a fabricar su propia corona. El descontrol comenzó de inmediato: millones de euros despilfarrados en lujosos deportivos, fiestas inmejorables, discotecas, alcohol, mujeres y embarazos no deseados.
Una carrera que a partir de la grave lesión en 2014, fue cuesta abajo. Ahora, con 27 años, se encuentra a la deriva a la espera que el mundo del fútbol le dé otra oportunidad. Sin el PSG que le sostenga, el canario no está en ningún equipo, ya que el último donde jugaba como cedido, el Sporting de Portugal, decidió romper su vinculación y lo devolvió al PSG, que este viernes lo despidió. Una lesión que privó de ver algo más de aquel prometedor fubtolista.
La grave lesión que privó a Jesé Rodríguez de los elogios

Hubo un tiempo el que no paró de recibir elogios. Antes de romperse el ligamento cruzado de su rodilla derecha en 2014, contra el Schalke, el canario estaba llamado a ser muchas cosas. Era el futbolista de moda, dicho por el propio Cristiano Ronaldo.
Brillaba, deslumbraba y dejaba que los aplausos lo auparan. Pero una noche de Champions quiso que todo eso acabara. Un crujido, una camilla y el hospital. Entre seis y siete meses de baja. Un calvario que empezó aquel día y que no parece terminar.
Jesé, tras aquella lesión, no volvió a ser el mismo en el Real Madrid. Sus zancadas se apagaron y su protagonismo menguó hasta el mínimo. El canario, entonces, se planteó salir del club. El primero que llamó a su puerta fue el PSG, quien por entonces parecía el equipo perfecto para mostrar de lo que era capaz. Parecía una buena idea.
Pero no. Jesé no acabó de despegar. Jugó menos de lo esperado y se vio condenado al lado más oscuro del fúbtol. Sin presencia, sin un lugar fijo y sin el cariño que buscaba. Luego de vivir en un hotel de la capital francesa y de no querer aprender el idioma, decidió marcharse a Las Palmas, a su casa, y recuperar su nivel. Pero tampoco.El mal momento del club canario fue otro golpe para Jesé Rodríguez, que pasó sin brillo, ni chispa... ni fútbol. Tres años después de la lesión, todavía le acompañaba.
Oportunidad perdida: el Sporting de Portugal decidió devolverlo al PSG; hoy está sin equipo

Porque el Sporting de Lisboa, equipo en el que se encontraba cedido, decidió romper en abril su contrato para devolverle de manera inmediata hacia el club al que pertenecía entonces, el PSG. Los parisinos pagaron 25 millones -más variables- por él.
En la liga portuguesa Jesé Rodríguez sólo ha anotado un gol en 741 minutos. Pero es que si se analizan sus números en los últimos años, la cifra no mejora: 9 nueve goles en cuatro temporadas. Cuatro temporadas en las que ha pasado por Las Palmas de Gran Canaria, el Real Betis, el Stoke City y el Sporting de Lisboa. En ninguno de ellos ha sido capaz de demostrar que puede volver a ser aquel jugador que empezaba a enamorar al público del Santiago Bernabéu.
Y es que, poco tiempo después de su llega, y con un inicio esperanzador en el fútbol portugués, Jesé Rodríguez volvió a quedarse sin minutos en el Sporting, lo que evidenció un nuevo problema para el delantero, también por sus líos fuera del campo. Unos líos donde, por culpa también de su mala cabeza, le llevan hoy a ser uno de los mayores fracasos de la historia reciente del fútbol español.
Los líos amorosos y los escándalos fuera del campo: Aurah, la fiesta canaria...

Como hemos mencionado, el declive como futbolista de Jesé Rodríguez siempre ha ido acompañado de sus constantes escándalos lejos del verde. Sanciones por saltarse las normas en sus equipos, peleas con los compañeros... Todo ello ha contribuido al descenso a los infiernos de un jugador que un día dijo, sin morderse la lengua, que iba a ser el mejor futbolista del mundo.
La última con la llamada a La Casa Fuerte, reality de Telecinco, donde el canario sorprendía a todos telefoneando a la madre de su hijo, Aurah Ruiz. El motivo del futbolista no era otro que dar ánimos a su pareja y dejarle claro que está enamorado de ella tras haberle engañado, hace una semana, con otra mujer. Y sabía que se la jugaba. Un paso sin precedentes que dejó a Aurah Ruiz en shock y que ahora habría dejado a Jesé sin trabajo.
Además, la semana pasada se le vio cómo se celebraba en una villa canaria la fiesta de cumpleaños de la que en ese momento era su pareja, Aurah. Ella cumplía años y se desplazó desde París hasta las islas para estar con ella. La celebración careció en todo momento de las medidas sanitarias oportunas que en la actualidad son necesarias. Exceso de personas, ausencia de mascarillas y de distancia predominaban en el ambiente.
En el PSG se agotó la paciencia y decidieron rescindir su contrato

Que un jugador de un club como el PSG se salte deliberadamente las normas no puede salir gratis. Podría provocar un brote de coronavirus entre sus compañeros y ser bastante perjudicial para sus compañeros si no toma las medidas necesarias. Pero la intervención en un programa del corazón no es asumible.
Este último escándalo ha terminado por agotar la paciencia del PSG y del jeque Nasser Al-Khelaïfi. Y es que la directiva del PSG no quiere que la imagen del equipo se manche con este tipo de altercados extradeportivos.
La cual es la más dramática para el fubtolista: la rescisión del contrato. "No se va a permitir que Jesé manche el nombre del club, pese a ser un jugador secundario para el equipo", informaron en Deportes Cuatro. Precisamente con Aurah Ruiz de descubrieron varios de estos problemas que afectaron a Jesé Rodríguez para ser simplemente un juguete de Telecinco.
Porque desde el día que llegó a París, los escándalos de su vida personal tomaron mucha más relevancia que sus éxitos profesionales. Fue tal el declive del jugador sobre el terreno de juego que se llegó a culpar a la exgran hermana de haberse 'cargado' la carrera del deportista.