Cada año nos encontramos con numerosos incendios que en algunos casos son fruto de accidentes involuntarios o factures naturales, pero en la gran mayoría son causas humanas, incluyendo quemas agrícolas no controladas, abandono de colillas u hogueras mal apagadas, sin olvidar el vandalismo o la provocación de incendios de forma deliberada.
Habitualmente asociamos el fuego a algo negativo y perjudicial para nuestros bosques y el planeta, sobre todo por el impacto que tiene para la flora y fauna. Sin embargo, gran parte de la población desconoce que no todos son malos e incluso pueden llegar a beneficiar a los bosques, aunque para ello deben darse una serie de condiciones y, por supuesto, estar debidamente controlados.
NO TODOS LOS INCENDIOS SON PERJUDICIALES

Desde hace millones de años el fuego y los incendios son parte de la naturaleza, a pesar de que en la sociedad actual se pueda entender como el gran enemigo de los bosques y los animales. No hay que olvidar que para nuestros ancestros el dominio del fuego fue uno de sus grandes avances, clave para la civilización y para el aprovechamiento de los recursos.
En los tiempos actuales, la lucha contra los incendios forestales (a menudo provocados) ha llevado a un punto en el que se han olvidado por completo los beneficios que puede tener un fuego usado de la forma correcta. Los expertos lo consideran un grave error, y es que las quemas prescritas son claves dentro de una adecuada gestión forestal.
EXISTEN LOS INCENDIOS BUENOS

Si tenemos en cuenta que en 2024 los incendios forestales devoraron más de 44.000 hectáreas en España, pocos pueden pensar que el fuego en los bosques no es malo, sobre todo si se trata de personas que han tenido pérdidas importantes. Sin embargo, y aunque resulte chocante, un incendio puede ser bueno, aunque para ello debe darse de forma controlada.
No hay que olvidar que el fuego ha estado presente en la Tierra durante al menos 420 millones de años, desde poco después de la aparición de las plantas. Es por ello por lo que hay que conocer el impacto real que puede tener sobre la naturaleza y entender cómo puede beneficiarlos.
LOS INCENDIOS PUEDEN SER NECESARIOS PARA LOS BOSQUES

Aunque habitualmente lo veamos como un gran enemigo, el fuego puede ser necesario. Así se ha argumentado en el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC) en su Sexto Informe de Evaluación, donde se explica que los incendios son "una parte natural y esencial de muchos ecosistemas de bosque y pradera".
Argumentan que el fuego puede ser positivo porque contribuye a acabar con plagas, a entresacar los árboles pequeños y a liberar semillas de plantas para que germinen, además de ayudar a otras funciones que son esenciales para poder garantizar "la salud de los ecosistemas".
LOS INCENDIOS Y QUEMAS INDÍGENAS

Para entender la importancia del fuego en los ecosistemas no tenemos más que fijarnos en la sabana africana, que ha logrado conservarse históricamente gracias a él. Su ecosistema se consolidó hace 7 millones de años, y desde entonces los incendios periódicos han sido claves para mantener sus praderas sin bosques o matorrales.
Los expertos destacan que desde hace millones de años se hizo un uso del fuego en la sabana, y desde hace unos 7.000 años, los humanos africanos dominaron el fuego para manipular el entorno. De hecho, la etnia masái, en el este de África, usa de forma tradicional la quema controlada de partes de sabana durante la estación seca con el objetivo de renovar pastos y prevenir mayores incendios. En otras regiones, como Norteamérica, se realizaron quemas indígenas, aunque se vieron detenidas por la expansión de la población y de la agricultura y ganadería.
GRANDES BENEFICIOS A TRAVÉS DE LOS INCENDIOS

Una vez llegado el siglo XX, se suprimieron las políticas relacionadas con el uso del fuego, con algunas excepciones como la quema de restos vegetales en invierno o la apertura de cortafuegos. Estas decisiones han evitado poder disfrutar de los beneficios que tienen los incendios bien controlados y en el lugar adecuado.
Se considera que los bosques de coníferas son un buen lugar para estas quemas, pues es parte natural de estas comunidades forestales, al haber muchas especies de plantas y animales que dependen de fuegos graves que acaban con la mayoría de los árboles. Por ejemplo, la secuoya no solo es resistente al fuego, sino que este facilita la propagación de la especie al abrir las piñas y liberar semillas, al mismo tiempo que destruye brotes rivales. Además, las quemas prescritas favorecen la salud de los bosques y reducen el riesgo de incendios masivos, todo ello mientras eliminan distintas plagas.
LOS INCENDIOS PUEDEN SER PARTE DE LA INGENIERÍA AMBIENTAL

Las quemas prescritas son recomendadas por la ciencia, a través de proyectos de ingeniería que se basan en un estudio previo en el que se analizan diferentes parámetros ambientales. Para ello se usan modelos de simulación para entender el comportamiento del fuego y poder conocer sus efectos sobre los suelos y la vegetación. Por ello, antes de provocar los incendios, se realiza un test de quema.
Este tipo de incendios son realizados por bomberos forestales, en una práctica considerada como la técnica más efectiva para eliminar combustible y de una forma más económica. Aunque en España no está extendido su uso, en otros países como Estados Unidos se aprovechan de este beneficio del fuego.
LOS INCENDIOS PRESCRITOS NO SON POPULARES EN ESPAÑA

En España las quemas prescritas no son una práctica desconocida, si bien es cierto que se hace un uso insuficiente de las mismas. De hecho, apenas se aplican para formar al personal de extinción a la hora de manejar el fuego técnico, además de que se realizan cubriendo una pequeña superficie.
Para que pudiesen ser útiles como herramienta de prevención, tendrían que ser aplicadas en superficies mucho mayores. En gran parte, el problema es que no son muy populares, a pesar de que son incendios que tienen una serie de beneficios ecológicos, económicos y sociales. Al contrario que en España, en otros países como Australia el 80% de la superficie que arde es a través de quemas prescritas.
EL ESCOLLO DE LOS INCENDIOS PRESCRITOS

La situación no es igual en toda España, ya que la gestión de los bosques es competencia de las diferentes comunidades autónomas. En algunas regiones como Cataluña y Gran Canaria es donde se aplican más incendios prescritos, pero aun así los expertos destacan que se encuentra muy lejos del objetivo necesario para favorecer a los bosques.
La expansión de las quemas prescritas, se enfrenta a un gran obstáculo y es que la gran mayoría de las personas desconoce lo natural e importante que son los grandes fuegos. Los beneficios que tiene el fuego no son nada populares y es por ello por lo que es difícil impulsar las políticas que las fomenten. Además, sería imprescindible educar a la sociedad para que sean capaces de entender su necesidad.






































































