Nada más sabroso que un buen curry; este plato original de la India, llegó para adueñarse del corazón de todos; pero, ¿has probado el curry japonés? La cocina nipona se caracteriza por tener platos elaborados y cuidar cada aspecto de su preparación, y en el caso del curry, no es la excepción.
Con la preparación de este plato, terminarás deleitando a tu paladar con una fusión de sabores occidentales y nipones que te van a encantar.
Curry japonés - Kare Raisu
El curry japonés es también conocido como Kare Raisu, y el mismo es el resultado de la fusión de la gastronomía nipona, con el menú gastronómico occidental; proceso que se abrió paso en Japón entre 1868-1912.
Durante más de 250 años, Japón se encontraba cerrado al mundo; y es por ello que era completamente difícil que la gastronomía de otros países llegaran a su suelo. Sin embargo, durante la Restauración Meiji, comenzaron a llegar a las tierras niponas, nuevos sabores y culturas, abriéndose así a la cultura occidental y su gastronomía.
Esta receta es considerada como yōshoku, comida occidental y su preparación y renombre comenzó a ganar fama a partir de 1872, momento en el cual el emperador Meiji, comió carne públicamente, quedando así oficialmente levantada la prohibición de su consumo. A partir de este momento, las costumbres japonesas se asemejarán a las europeas.
Ingredientes que necesitas para preparar este plato para 4 comensales

Tras permitir el consumo de carne a su población, a partir de 1872, Japón se convirtió en uno de los mayores productores de carne de ternera y el consumo de curry japonés alcanzó una gran popularidad en un país en el que anteriormente, por razones religiosas, el consumo de la carne estaba prohibido.
La historia de la Restauración Meiji, es fascinante para la cultura japonesa y el mundo; y este es uno de los platos más emblemáticos de este periodo histórico. Toma nota de los ingredientes y disfruta de un pedacito de la historia japonesa sin moverte de tu cocina.
Necesitarás: 1 litro de agua, 600 ml de caldo de pollo (opcional), 250 gramos de arroz blanco, 500 gramos de carne de ternera, 2 zanahorias, 1 cebolla mediana, 100 gramos de setas japonesas shiitake, 1 taza de edamame, 40 gramos de curry japonés (este viene en pastillas), 1 cucharadita de jengibre rallado, sal, pimienta negra recién molida y aceite de girasol.
Sella la carne para un resultado tierno y jugoso

La preparación del rico curry japonés, inicia de la misma forma en la que prepararías un tradicional estofado de ternera; por lo tanto, podrás notar como la preparación de este plato resulta sumamente sencilla.
Comienza limpiando muy bien la carne y pícala en cubos del tamaño de un bocado. Salpimienta la carne y llévala a dorar en una olla con un chorro de aceite de girasol a fuego fuerte. Una vez que esté sellada, retírala del fuego y resérvala.
Prepara el arroz blanco, el mejor acompañante del curry japonés
Una vez que tengas la carne de ternera perfectamente sellada, aprovecha de cocinar el arroz blanco. Tal como en el caso del más conocido curry de pollo, el arroz blanco es el mejor acompañante. Prepáralo y una vez que esté listo, resérvalo.
El arroz blanco, gracias a su sabor neutro, es el acompañante ideal para platos condimentados y aromáticos, ya que permite el equilibrio de sabores sin llegar a atropellar al paladar o sobrecargarlo con sabores demasiado fuertes.
Un delicioso sofrito

Mientras el arroz se va cocinando, continúa avanzando con la preparación del curry japonés. Pela y pica la zanahoria y cebolla en trozos de tamaño medio.
En la misma olla en la que sellaste la carne, vierte un poco más de aceite de girasol (sin desechar el de la carne) y procede a sofreír las hortalizas.
Deja las vainas de edamame enteras y sofríelas junto a estos. Cocina por unos 10 minutos, o hasta que notes que la cebolla luce pochada y tierna.
Los shiitake, el ingrediente especial de este curry japonés
Uno de los sabores japoneses que dice presente, es el de los más sabrosos hongos shiitake. Estos representan un sabor marcado para esta receta y también un ligero aroma que contrasta muy bien con todos los ingredientes. Si no lo consigues, puedes usar champiñones.
Añádelo y rehoga bien con todos los elementos presentes en la olla. Deja que se cocinen a fuego medio hasta que notes que ya han liberado todos sus jugos. Espera que estos se evaporen y añade el jengibre rallado.
Termina la cocción de la carne
Cuando el líquido de los shiitake se haya eliminado por completo, añade los cubos de carne previamente sellados a la olla y remueve para que se integren bien de todos los sabores y aromas presentes hasta ahora.
Mantén la cocción a fuego medio e incluso bajo; esta es una receta que se prepara con paciencia y que tarda en estar lista aproximadamente una hora y media.
¿Conviene o no añadir caldo al curry japonés?

Uno de los ingredientes listados como opcional es el caldo de pollo; y es que, el mismo no forma parte obligatoria de la receta y de hecho, puedes utilizar agua en lugar del mismo.
Sin embargo, son varias las versiones que puedes encontrar del curry japonés y aunque no sea obligatorio, el sabor del caldo, por supuesto que dará un gusto más sabroso al final. Es cuestión de gustos; si no tienes caldo, usa agua y listo.
El curry japonés, muy diferente al que conoces

Una de las diferencias del curry japonés al que tradicionalmente se utiliza en Occidente, es que este se consigue en forma de pastillas. Es decir, el curry japonés lo conseguirás en la presentación de las famosas pastillas de caldo concentrado, solamente que, en este caso, se trata del más aromático y potente curry.
Cuando ya la carne de ternera esté tierna, añade las pastillas de curry japonés y deja que se continúe cocinando todo por unos 10 minutos con la olla tapada y a fuego muy suave. Los sabores se fusionarán a la perfección y tendrás un plato potente, delicioso y lleno de historia.
Así se disfruta este plato fusión occidental-nipón

Una vez que tengas listo el guiso, sirve en cada plato una base de arroz blanco y coloca justo a un lado, o encima, una buena cantidad de curry.
Sírvelo como prefieras y recuerda que esta es una de las tantas versiones de curry japonés que puedes encontrar. Disfrútala al máximo y para que termines de deleitar a tus invitados con los mejores sabores nipones, ofréceles como postre un delicioso y esponjoso bizcocho de algodón, el postre más esponjoso del mundo.
























































































































































































































