4Qué hacer si ya has introducido la tarjeta o los datos
Si ya has tecleado los datos de la tarjeta en esa página, el problema no es el cargo de 0,27, 1,79 o 2,64 euros que te reclamaban: es que los estafadores ya tienen el número completo, la caducidad y el CVV. Llama al teléfono que figura en el reverso de tu tarjeta —no al que aparezca en mensajes o llamadas posteriores— y pide el bloqueo inmediato y la emisión de una tarjeta con numeración nueva. Comunica por escrito los cargos que no reconozcas, aunque sean de céntimos o se repitan cada mes: las suscripciones silenciosas y los cargos pequeños son un patrón habitual una vez capturados los datos. Si además facilitaste el código que te llegó por SMS, dilo expresamente al banco, porque con él pueden haber vinculado la tarjeta a una cartera digital tipo Apple Pay o Google Pay. Antes de borrar nada, haz capturas del mensaje, del remitente, de la URL y de los movimientos, y conserva el SMS original: es la prueba que te van a pedir después.
Después toca denunciar y reclamar. Con esas evidencias, presenta denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil, cuyos grupos de delitos telemáticos gestionan estos fraudes; la denuncia suele ser imprescindible para pelear la devolución del dinero. Contacta también con la línea gratuita 017 de INCIBE (o su WhatsApp 900 116 117), que asesora a la víctima y recoge el aviso para intentar tumbar la web clonada, y reclama formalmente a tu entidad al amparo del Real Decreto-ley 19/2018 de servicios de pago: los cargos hechos con tus datos sin que tú los ordenaras son operaciones no autorizadas. Si solo diste nombre, DNI, dirección y teléfono, vigila durante los próximos meses tu rastro en la Red y desconfía de quien te llame haciéndose pasar por el banco para que muevas dinero a una «cuenta segura» o leas códigos de un solo uso. Correos no reclama datos personales, bancarios ni pagos por SMS: cualquier gestión real se hace entrando tú en correos.es.
