3Por qué se agota: el patrón de reposición de Mercadona y cómo comprobar stock antes de ir
El motivo de que el lineal se vacíe no es un misterio: 30 ml con arbutina, niacinamida, hexilresorcinol y extracto de margarita —los activos que la farmacéutica Mari Carmen Padilla coloca «muy arriba» en el INCI— por unos 5,50 euros según las últimas fichas publicadas, dentro de esa horquilla de 5 a 6 euros en la que se ha movido siempre. A ese precio, una sola clienta arrasa con el expositor. Y la perfumería de un Mercadona no funciona como un gran almacén: cada tienda maneja una capacidad máxima por referencia y un umbral de pedido, el sistema descuenta cada unidad al pasar por caja y lanza la petición al centro de distribución cuando detecta el hueco, de modo que el producto que queda en la trastienda es mínimo. Con pocas unidades en el lineal, unas cuantas compras seguidas de un sérum que se ha hecho viral en redes —especialmente después del verano— bastan para que la estantería aparezca vacía.
Antes de coger el coche conviene distinguir entre «está en el catálogo» y «está en la estantería de tu tienda». La app y la tienda online, al introducir el código postal, muestran el surtido disponible para compra en esa zona, no el stock físico del lineal: sirven como pista, no como garantía. Lo más fiable es llamar al centro —el teléfono aparece en el buscador de tiendas— o preguntar en el mostrador de perfumería, donde el responsable de sección puede consultar el stock en el sistema interno, saber si queda en almacén o cuándo llega el siguiente pedido. Si la referencia desaparece de la web no implica retirada. Y como la reposición se coloca antes de abrir (los reponedores entran de madrugada y la cadena no publica horarios), las primeras horas de la mañana son la mejor baza; pagar sobreprecio en plataformas de segunda mano rompe la lógica de un producto que cuesta menos de 6 euros.
