La letra pequeña del paro en España: sube al 10,2% pero oculta un récord histórico sin precedentes

5
Quién queda fuera del récord: paro juvenil y de larga duración

Tres mujeres sosteniendo carteles de protesta y un megáfono abogando por los derechos de las mujeres en un estudio.

El récord de ocupados convive con 487.100 parados menores de 25 años, 27.100 más que en el trimestre anterior (+5,9%). La tasa juvenil bajó cuatro décimas, hasta el 23,33%, pero no porque el empleo absorbiera a los jóvenes: lo hizo porque la población activa de ese grupo creció en 152.500 personas (+7,9%) en pleno verano. Por edades, el paro entre 20 y 24 años se disparó un 12,6% (39.700 más, hasta 354.100), mientras entre 16 y 19 años cayó un 8,7%. Casi uno de cada cinco desempleados del país tiene menos de 25 años (18,8%) y la tasa juvenil sigue rondando el doble de la media de la UE. A ello se suma que los 'nini' de 16 a 29 años alcanzan 1.222.400, 113.200 más que un año antes y su cifra más alta para un tercer trimestre desde 2020.

El otro colectivo que se queda fuera del máximo histórico es el de los parados de larga duración: quienes llevan más de un año buscando empleo rondan los 883.000, el 34,1% del total, pese a retroceder un 1,4% en el trimestre. Es la parte del desempleo que apenas se mueve con la creación de puestos de trabajo y la que más acusa el frenazo: según la EPA del tercer trimestre, el empleo desestacionalizado creció un 0,31%, el menor ritmo desde 2022, y el paro desestacionalizado subió por primera vez desde la pandemia. Los 2.591.200 desempleados se reparten en 786.100 hogares con todos sus miembros activos en paro, 21.800 más que tres meses antes. La calidad acompaña poco: la temporalidad se sitúa en el 15,37% y el 43,7% de quienes trabajan a tiempo parcial lo hacen por no encontrar jornada completa.

Publicidad
Siguiente