El Banco de España ha elevado su previsión de crecimiento del PIB español hasta el 2,6% para 2026, tres décimas más de lo estimado en junio. La otra cara de esa mejora es la inflación, que el organismo sitúa en el 3,9% para 2026 y en el 3,7% para 2027.
El dato aparece en el último informe de proyecciones macroeconómicas del Banco de España. La mejora del crecimiento responde al dinamismo de la actividad en el segundo trimestre y a unas perspectivas para el tercero mejores de lo anticipado. Para 2027, la previsión sube desde el 1,7% hasta el 2,2% de crecimiento previsto para 2027.
¿Qué ha pasado exactamente?
El organismo que dirige José Luis Escrivá revisa al alza el crecimiento, pero reconoce un contexto internacional complicado. El encarecimiento de la energía y la persistencia de las presiones inflacionistas en el sector servicios están detrás del repunte de los precios. En concreto, la inflación subyacente (la que excluye los alimentos frescos y la energía) alcanzaría el 3,4% en 2026 y el 3,5% en 2027. El contexto no ayuda.
El banco central sí destaca el papel de las medidas de apoyo aprobadas por el Gobierno desde marzo para frenar la escalada de los precios energéticos. Según sus cálculos, las rebajas de impuestos sobre la electricidad, el gas, y los carburantes supondrían un ahorro directo de unos 3.675 millones de euros para los hogares, cerca del 0,21% del PIB.
¿A quién afecta y cómo?
La combinación de más crecimiento y más inflación afecta de lleno al poder de compra de las familias. El consumo privado continúa siendo el principal motor de la actividad, aunque el Banco de España espera una moderación de su ritmo: pasaría al 3% en 2026 y al 1,9% en 2027.
El crecimiento se sostiene, pero cada décima de inflación se traduce en un esfuerzo mayor para las familias a la hora de llenar la cesta de la compra.
Los hogares no son los únicos afectados. El informe también apunta a una moderación del ritmo de creación de empleo: tras el 2,6% de ocupados que sumó 2025, el crecimiento del empleo bajaría al 2% en 2026 y al 1,8% en 2027. La tasa de paro seguiría bajando, aunque más despacio, hasta el 9,7% en 2027. El ritmo se frena.
Hay un escenario que preocupa especialmente al banco central: una escalada de la guerra en Irán recortaría el crecimiento económico. En el escenario más severo, el PIB de 2027 se dejaría seis décimas y la inflación subiría cerca de un punto. Un escenario intermedio deja el PIB dos décimas por debajo y eleva la inflación tres décimas.
En el lado más favorable, una resolución diplomática del conflicto elevaría cuatro décimas el crecimiento y rebajaría medio punto la inflación. El documento también advierte de riesgos internos, como la evolución de la inversión en vivienda y la situación de las finanzas públicas. Nada está cerrado.
El contexto: qué cambia respecto a junio y qué viene ahora
Para entender la revisión conviene mirar atrás. En junio, el Banco de España calculaba un crecimiento del 2,3% para 2026; ahora lo eleva tres décimas hasta el 2,6%. La economía española resiste mejor de lo previsto gracias al empuje del sector exterior y a la depreciación del euro frente al dólar, que abarata las exportaciones. Pese a todo, el banco central mantiene la cautela sobre el tramo final del año.
El propio banco central reconoce el peso de las medidas fiscales. Su coste conjunto alcanza el 0,52% del PIB hasta finales de septiembre, aproximadamente una quinta parte del déficit previsto para 2026 (2,6% del PIB). Cerca del 65% de ese gasto se concentra en las rebajas de impuestos energéticos. El detalle importa.
De cara a los próximos meses, el Banco de España sitúa el déficit en el 2,6% del PIB en 2026 y el 2,2% en 2027, y rebaja la ratio de deuda hasta el 96,2% en 2027. El director general de Economía, David López Salido, ha señalado que el ciclo electoral añade incertidumbre, aunque el organismo no ha cuantificado su impacto. Todo dependerá, en buena medida, de cómo evolucione el conflicto energético.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: El Banco de España mejora su previsión de crecimiento para 2026, pero anticipa más inflación.
- 👥 Quiénes son los afectados: Las familias y los hogares, cuyo poder de compra depende de la energía y de la cesta de la compra.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Menos margen para el consumo si la inflación se agrava casi un punto por una escalada del conflicto energético.



