Nuria Roca (54 años) revela su rutina para arrancar septiembre: caminar, pilates y comidas organizadas

La presentadora asegura que el curso pasado se propuso bajar de peso y lo consiguió, y que este curso añade una sesión de fuerza y un día de pala. Su plan se apoya en hábitos pequeños: caminar, pilates, 1,5 litros de agua al día y menús planificados.

La rutina de Nuria Roca a los 54 años me ha dejado pensando: ni dietas raras ni dos horas de gimnasio.

Nuria Roca ha contado en sus publicaciones de Instagram, recogidas por Trendencias, cómo afronta la vuelta al curso, y no hay nada heroico en su plan. Lo resume ella misma: 'Para mí los propósitos de curso nuevo son más importantes y contundentes que los de año nuevo', escribió. Su plan es terrenal: caminar, una sesión de pilates y los menús de la semana.

Qué hace exactamente Nuria Roca cada semana

El curso pasado, una semana antes de arrancar, se comprometió consigo misma a cuidar su alimentación, a bajar de peso y a moverse más. Lo consiguió y lo mantuvo. Pero le faltaba 'un poco más de movimiento', así que este curso sube la apuesta: mínimo una sesión de pilates a la semana, una de fuerza en casa o en el gimnasio, andar una o dos veces y un día de pala.

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Donde más se le nota el cambio es en la cocina. Su segundo hábito es dedicar un rato a planificar los menús semanales: fruta, verduras, hidratos y opciones prácticas que aporten proteína, calcio y sabor. Traducido: hacer la compra con una lista y no improvisar con la nevera abierta a las nueve de la noche.

El resto de la lista es corto y casi aburrido, que es justo lo que funciona. Beber al menos 1,5 litros de agua al día, reservarse un momento al final de la jornada para desconectar y terminar el día con calma, y preparar al menos una vez por semana algo especial para compartir con familia y amigos.

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Cada año se repite el mismo guion. Gimnasio a tope la primera quincena, dieta estricta y armario ordenado por colores. En octubre, el gimnasio está vacío y la dieta se ha quedado en el cajón. Lo llamamos falta de voluntad, pero casi nunca lo es: son metas demasiado grandes para el tiempo real que tenemos.

La rutina de Nuria Roca va justo en la dirección contraria. Salir a andar dos veces, un vaso de agua más y una lista de la compra pensada el domingo no te cambian la vida en siete días. Te la cambian en seis meses. Y aguantan porque caben en una semana normal, no en una de vacaciones.

Lo que yo me llevo de su rutina (y lo que me chirría un poco)

Me quedo con la planificación de menús, que es la parte que más pereza da y más devuelve: veinte minutos el domingo te ahorran tres cenas de improvisación. Y me quedo con la honestidad del planteamiento, porque reconoce que cumplió su objetivo y aun así quiere moverse más. Eso lo dice poquísima gente.

Lo que me chirría es que la sesión de fuerza se quede en una a la semana. A partir de cierta edad, mantenerse fuerte es la parte que más rentabilidad tiene, y con un único entrenamiento semanal se hace cuesta arriba. Ahora bien: mejor una que ninguna, y desde luego mejor esto que un plan de cinco días que se abandona en dos semanas.

Si te sirve de algo, mi consejo es copiarle solo dos cosas: el paseo y la lista de la compra. Lo demás se irá colocando solo.

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