Las mejores zapatillas de correr para quienes tienen fascitis plantar

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New Balance Fresh Foam X 1080: compatibilidad con plantillas ortopédicas

New Balance Fresh Foam X 1080

Buena parte de su predicamento entre quienes usan plantillas hechas a medida se explica por un detalle práctico: la plantilla estándar es extraíble, se saca sin dañar la zapatilla y deja sitio para la órtesis. New Balance lo recoge en las especificaciones del modelo y quienes lo calzan con plantillas personalizadas lo confirman en las reseñas, incluida una usuaria que había pagado 400 dólares por las suyas y describía que la sensación de amortiguación se mantenía con ellas puestas. A eso se suma el interior amplio del 1080 v14 y un contrafuerte de talón rediseñado para abrazar el tendón de Aquiles y sujetar el retropié, de forma que la plantilla no se mueve ni obliga a recolocar el pie en cada zancada. El ajuste del v14 es además algo más firme que el del v13, lo que evita que el corredor se hunda en la espuma cuando la órtesis ya asume parte del trabajo.

El perfil ligeramente curvado de la suela (rocker) favorece la transición de talón a punta y descarga la fascia, y el modelo cuenta con el sello de aceptación de la Asociación Podiátrica Estadounidense. Se comercializa en varias anchuras —estrecha, estándar, ancha y extraancha—, algo relevante porque una plantilla ocupa volumen y a menudo obliga a elegir media talla más o un ancho superior; por eso conviene probarlo con la plantilla dentro. El stack es alto: 38 milímetros en talón y 32 en antepié, con un drop nominal de 6 milímetros que algunas mediciones independientes rebajan hasta unos 4. Es un modelo neutro, así que quien además pronuncie en exceso puede necesitar otra opción. La tarifa ronda los 165 dólares, aunque ya existe la 1080 v15 —más ligera y con espuma nueva— y la v14 aparece con frecuencia rebajada.