Las mejores zapatillas de correr para quienes tienen fascitis plantar

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Hoka Bondi: la mejor amortiguación para fascitis plantar

El Bondi es el modelo de máxima amortiguación de Hoka y uno de los que más se repite cuando se pregunta a podólogos por calzado para convivir con fascitis plantar. La versión 9 supuso un salto real respecto a la 8: Hoka elevó la mediasuela —declara unos 43 mm en el talón en la versión de hombre y 42 mm en la de mujer— y cambió la espuma convencional por EVA supercrítica, con una caída oficial de 5 mm. En las pruebas de laboratorio de RunRepeat, la absorción de impactos llega a 146 SA en el talón y 133 SA en el antepié, por encima de la media del mercado, y el retorno de energía sube del 51% al 60,2%. Ese colchón grueso reparte la carga y rebaja el pico de tensión que la fascia recibe en cada apoyo de talón.

La clave para la fascitis no es solo el grosor, sino cómo se apoya el pie. El Bondi 9 asienta la pisada sobre una plataforma ancha y un marco de talón que mete el pie dentro de la espuma, lo que aporta estabilidad sin convertirlo en un modelo de corrección, y su geometría MetaRocker acompaña el despegue desde el talón hasta los dedos, algo que se agradece en caminatas largas y en jornadas de pie. El peso ronda los 297 g en talla de hombre y 263 g en mujer, y el precio de salida se sitúa en unos 175 dólares (entre 150 y 180 euros en tiendas europeas). Es un zapato neutro, pensado para ritmos suaves y uso diario más que para series, y su horma va más bien justa, aunque exista en varios anchos: quien tenga el pie ancho debería probarla antes o mirar alternativas.

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