Escapadas para dos: cenas a la luz de las velas y paseos medievales

Hay escapadas que se miden en horas de coche y en velas encendidas. Esta lista reúne seis destinos del norte de la Comunidad de Madrid y de su entorno segoviano pensados para dos: cascos medievales de piedra y pizarra, murallas que todavía ciñen el recinto urbano, hayedos, jardines de aire versallesco y mesas donde la cena se alarga sin prisa, ya sea a la luz de las velas o junto al fuego de una chimenea. Todas se resuelven en una noche o en un fin de semana.

El criterio es que el paseo y el mantel vayan juntos. Son lugares a los que se llega en poco más de una hora desde Madrid y en los que un recorrido a pie —entre cubiertas de lajas, bajo un hayedo o por un pinar— acaba en una mesa con encanto. Algunos tienen fecha fija, como Pedraza, que desde 1993 apaga el alumbrado para alumbrarse solo con velas los dos primeros sábados de julio, o el hayedo de Montejo, incorporado a la UNESCO en 2017. Otros ganan con el otoño, como La Herrería, Paisaje Pintoresco desde 1961.

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Buitrago del Lozoya: muralla medieval, kayak y un Picasso inesperado

Buitrago del Lolozoya. Fuente: Sierra Norte de Madrid

Buitrago del Lozoya se levanta sobre una península tallada por un meandro del río que le da nombre, una barrera natural que permitió conservar el recinto amurallado más completo de la Comunidad de Madrid. Sus más de 800 metros de perímetro, de origen musulmán (siglos XI-XII) y declarados Monumento Nacional en 1931, se recorren en dos alturas: el adarve bajo, paralelo al cauce y de acceso libre, y el adarve alto, de hasta nueve metros y una docena de torres, donde se alzan el castillo-palacio de los Mendoza y la Torre del Reloj, una torre pentagonal de 16 metros que ejerce de puerta principal al casco histórico, Conjunto Histórico-Artístico desde 1993. En temporada cálida, el plan cambia de perspectiva y pasa al agua: el alquiler de kayak o paddle surf permite rodear las murallas y ver la villa desde un ángulo inaccesible a pie, con tarifas en torno a los 16 euros por dos horas y 35 euros la jornada completa.

Dentro del propio recinto, en los bajos del ayuntamiento, espera una sorpresa que nadie asocia a un pueblo de menos de 2.000 habitantes: el Museo Picasso-Colección Eugenio Arias, el primero creado e inaugurado por la Comunidad de Madrid, en 1985. Reúne alrededor de sesenta obras —carteles, cerámicas, litografías y dibujos, con el motivo taurino como gran protagonista— que Picasso regaló a Eugenio Arias, su barbero desde 1948 en Vallauris y amigo hasta el final. Nacido en Buitrago en 1909 y exiliado tras la Guerra Civil, Arias donó la colección a su pueblo en vez de venderla a coleccionistas. Abre de martes a domingo en horario partido (cerrado los lunes) y la visita guiada de los domingos no requiere reserva. El cierre perfecto llega en la sobremesa: chuletón de la sierra, cordero asado, judiones y sopa castellana en los asadores del casco antiguo.

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