Bande, el pueblo más infravalorado de Galicia con aguas termales gratis en un balneario romano

El complejo romano de Aquis Querquennis conserva sus termas a 45 ºC, con entrada libre y abiertas todo el año. Está en el Ourense rural, junto al pantano das Conchas y a un paso de la iglesia visigoda más antigua de Galicia.

Reconócelo: nunca has sabido ubicar Bande en el mapa, y por eso sus aguas termales siguen siendo gratis.

Ni colas, ni parking a reventar, ni pulsera de colores. Este rincón del Ourense rural lleva siglos con el grifo abierto y sin cobrar entrada, y Trendencias lo ha vuelto a señalar hace nada como uno de los pueblos más infravalorados de toda Galicia. A estas alturas del calendario turístico, eso ya es casi ciencia ficción.

Su casco antiguo es minúsculo: casas de piedra, un puñado de calles y una calma que no se compra en ninguna tienda.

Publicidad

Qué tiene Bande para que casi nadie lo haya masificado

El pueblo se resume rápido, pero no por eso es pobre. En su casco antiguo conviven la iglesia parroquial de San Pedro de Bande, un templo barroco del siglo XVIII, hornos, molinos de agua, cruceiros, y petos de ánimas repartidos por las esquinas.

La joya, eso sí, está a doce minutos en coche. La iglesia de Santa Comba se levanta entre prados verdes y las aguas del pantano das Conchas, y es la iglesia más antigua de toda Galicia: un templo visigodo del siglo VII, con arco de herradura y pinturas de la segunda mitad del siglo XVI. En su interior guarda vestigios romanos que funcionan como aperitivo de lo que viene después.

Hay sitios que se masifican por bonitos y otros que sobreviven por invisibles, y Bande pertenece claramente al segundo grupo.

Y luego está el plato fuerte, ese que no se ve desde la carretera y que muy poca gente tiene apuntado.

El balneario romano que todavía brota a 45 grados

A orillas del pantano se encuentra Aquis Querquennis, un Bien de Interés Cultural que esconde un campamento militar romano con torres, murallas, portales de entrada, barracones y hasta un hospital. Hacia el norte aparece la mansión, el hospedaje donde paraban los viajeros de aquella vía romana. Y más allá, los restos de un balneario termal que sigue manando hoy a 45 ºC.

Sus minerales tienen indicaciones terapéuticas para el sistema musculoesquelético, según la información turística de la comarca, y el conjunto está rodeado de bosque y silencio absoluto. Lo mejor es lo de siempre: la entrada es libre y las termas están abiertas siempre, sin reserva, sin horario y sin taquilla.

Para comer hay un único restaurante en todo el pueblo, y les basta. Orellas Bar sirve zamburiñas, pulpo y un bacalao excelente, el remate perfecto para una tarde de agua caliente y gastronomía gallega sin florituras.

Por qué te lo recomiendo ahora y no en pleno agosto

Ya hemos visto este patrón otras veces: pueblo pequeño, aliciente potente, foto que se hace viral y, en dos temporadas, colas para aparcar. Bande no ha llegado a ese punto, y ahí está justo su valor. Con el verano ya apagado, estas semanas son la ventana perfecta para ir sin agobios: el agua sigue caliente y el aire, por fin, fresquito.

Publicidad

Mi recomendación es sencilla. Ve entre semana, llévate una toalla y calzado que aguante barro. No hay horario que consultar ni entrada que pagar, así que el plan depende solo de ti; puedes cuadrar la ruta en la web oficial de Turismo de Galicia. Y si lo que buscas es chiringuito con música y hamacas, este no es tu sitio. Si buscas meterte en agua a 45 ºC mirando un pantano, apunta Bande en la lista.

🧠 Para soltarlo en la cena

Bande brota a 45 ºC gratis desde la época romana.