Pocas colaboraciones han movido tanto el lineal de perfumería accesible como la que Zara selló con Jo Malone CBE, la perfumista responsable de la firma que lleva su nombre y del sello creativo Jo Loves. Arrancó el 15 de noviembre de 2019 con Zara Emotions, la primera colección conjunta, y ha continuado con proyectos posteriores como Vibrant Cities (2021) y Silent Flowers (2023), esta última formada por cinco Parfums con concentraciones de hasta el 25 %. Todo ello con precios que rondan los 29,95 euros.
Esta selección reúne diez de esas fragancias con un criterio doble. Por un lado, cinco clásicos que se han asentado en el catálogo y que se agotan con frecuencia: Ebony Wood, Energetically New York, Waterlily Tea Dress, Vetiver Pamplemousse y Fleur d'Oranger. Por otro, cinco novedades de Silent Flowers, con iris, hoja de higuera, violeta, ámbar y orquídea de vainilla entre sus notas. No hay un orden de mejor a peor: el hilo es lo que aporta cada una y a quién le encaja.
8Pétale d'Ambre: lavanda diva, flor de jara, bergamota y ámbar gris
Pétale d'Ambre es la tercera de las novedades de Silent Flowers y, dentro de la colección, la más aromática y la menos evidente. Es un Parfum con una concentración del 25 %, alta para este tramo de precio —el frasco de 100 ml se queda en unos 40 euros—, que abre con bergamota y limón para girar enseguida hacia un corazón de lavanda diva, nuez moscada, lirio de los valles y flor de jara. Ese ládano de la jara tiende el puente hacia el fondo, donde conviven pachulí, madera de cachemira y ámbar gris. El resultado no acaba siendo floral, sino ambarino-aromático: la hierba fresca de la lavanda se funde con una calidez resinosa, ligeramente salada, que se agarra a la piel.
Su sitio en la lista se justifica por lo que tiene de excepción. Frente al cítrico limpio de Vetiver Pamplemousse, aquí Jo Malone firma una composición clásica y difícil de encasillar: la comunidad la emparenta con fougères masculinos y con colonias aromáticas de corte antiguo, y una parte del público la lee como unisex o abiertamente masculina aunque Zara la cuelgue en el lineal femenino. Es, además, la más rotunda de las Silent Flowers: su estela atraviesa la jornada y el fondo se mantiene en la ropa hasta el día siguiente. Y como guiño al nombre de la serie, no hay flor reconocible; la jara y la lavanda hacen de contrapunto verde a un ámbar seco y persistente.
