La Playa del Ruso de Granada: la cala escondida que debe su nombre a un teniente ruso que acabó viviendo en una cueva

El nombre oficial es Lance Nuevo y no lo usa nadie. Un músico militar del ejército del zar se instaló en una cueva de la Costa Tropical en 1921, vivió allí 44 años y fue testigo de la Desbandá.

Los mapas la llaman Lance Nuevo, pero en la Costa Tropical de Granada nadie usa ese nombre: todos dicen la Playa del Ruso.

El motivo lleva casi un siglo escrito en la memoria de La Rábita. Un teniente ruso llegó huyendo de su país, se metió en una cueva junto al mar y no se movió más.

Dos calas, un sendero empinado y cero chiringuitos

La playa mide 200 metros de largo por unos 24 de ancho y son, en realidad, dos calas unidas por una lengua de arena, flanqueadas por el acantilado del Dragón y el peñón del Muerto. Se baja desde la carretera de La Rábita por un sendero de tierra bastante empinado.

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Ni un bar, ni una sombrilla, ni un chiringuito. Solo rocas, arena oscura y agua dulce peleando contra el salitre: los manantiales bajan de los acuíferos de Lújar y la Contraviesa, y en el extremo oeste el agua sulfurosa sale entre 25 y 30 °C. Es playa naturista desde hace décadas: toalla sí, pudor no.

Vasili, Basilio y una cronología que no cuadra

Nació en 1891 y se llamaba Vasili, aunque en España acabó siendo Basilio. Había sido músico militar en el ejército del zar y desembarcó en la costa granadina en 1921, en plena Guerra Civil rusa. Las versiones no coinciden: unas dicen que desertó de un barco atracado en Málaga; otras, que huyó el 2 de enero de 1933 con dos compañeros camino de Valencia.

Los datos chocan. La URSS nació el 30 de diciembre de 1922, así que un buque soviético en 1921 no cuadra por ningún lado. Y alguna fuente le añade un tercer apellido, Kommersant, que suena más a diario ruso que a apellido. Lo que está claro es que el hombre no se movió de la cala.

Un desertor del zar, una cueva y 44 años de silencio: el nombre de esta cala lo puso un hombre que no quería volver a moverse.

Se instaló en una cueva entre las rocas, junto a un manantial que todavía gotea sobre una pila natural teñida de ocres. Él mismo abrió a mano el sendero y levantó una fuente que sigue en pie un siglo después.

La mayoría de los vecinos lo recuerda como un hombre fuerte y cultivado que echaba una mano a los pescadores con la tralla —tirar de las redes— y a los agricultores a cambio de comida. Vivió así 44 años, entre la cala y el pueblo. Un anacoreta con oficio.

La cueva desde la que se vio pasar la Desbandá

Su cueva quedaba justo encima de la carretera de Málaga a Almería, la misma que en febrero de 1937 vivió la Desbandá: la huida masiva de civiles bombardeados tras la caída de Málaga en manos franquistas. El éxodo arrancó el 7 de febrero de 1937 y al menos 120.000 personas huyeron por la carretera hacia Almería; otras estimaciones suben a 200.000 y hasta 300.000. Los cruceros Canarias, Baleares y Almirante Cervera bombardearon la columna. Siete días de gente pasando a pie, en burro, en mulo, casi siempre de noche, con la luna llena de guía.

Lukianov lo contó para el libro de historia local de García Martínez: una riada interminable de personas pasando frente a su cueva por la curva que los lugareños llaman el Marroquín. Encaja con otros relatos: Norman Bethune llegó desde Barcelona en una ambulancia y describió una hilera de 30 kilómetros de personas. Málaga le dedicó el Paseo de los Canadienses y la ruta es Lugar de Memoria Democrática desde 2025.

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Hay justicia poética en el topónimo. La Rábita viene de ribat, el monasterio-fortaleza nazarí de comerciantes y derviches en retiro. El pueblo y la cala deben su nombre a dos retiros, y el segundo lo eligió un tipo que cruzó medio continente huyendo de una guerra para acabar de testigo de otra. Nadie elige dónde le toca mirar.

Lukianov murió en 1965, a los 74 años, y descansa en el cementerio de La Rábita; en la playa hay un monolito. Más de sesenta años después sigue siendo una de las figuras más queridas del pueblo: en su tumba aparecen flores frescas que nadie reclama. El Ayuntamiento de Albuñol financió un nuevo acceso con fondos municipales: escalones, barandas de madera y rellanos. Se inauguró el 7 de junio de 2025, el día en que Lukianov habría cumplido 134 años.

Si vas, madruga, lleva agua y no cuentes con servicios de ningún tipo. Y si ves flores frescas en el cementerio, no preguntes de quién son.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? La historia de la Playa del Ruso, en Granada, y del teniente del zar que le puso nombre.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Porque su cueva fue testigo directo de la Desbandá, uno de los episodios más duros de la Guerra Civil.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Ni meme ni excusa: si vas, lleva toalla y no esperes chiringuito.