Parador de Cuenca: la oferta flash que deja la noche desde 89 € antes del puente de octubre

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La habitación y las vistas: qué merece la pena pedir con esta tarifa

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El precio de la tarifa flash —noche desde 89 euros— invita a fijarse en qué se está reservando exactamente. El Parador reparte sus 63 habitaciones entre dobles estándar, dobles superiores, junior suite y suite, y la diferencia clave no es el tamaño, sino la orientación. La estándar es amplia y, tras la reforma que modernizó el interiorismo de las habitaciones y las zonas comunes, mantiene el equipamiento habitual de la red: minibar, televisión de pantalla plana, aire acondicionado, baño con bañera, caja fuerte y wifi gratuito. El salto de calidad lo dan las habitaciones que miran a la hoz del Huécar y a las Casas Colgadas, que son las superiores y las que se agotan primero. Con una tarifa ajustada, la jugada sensata es reservar y pedir una habitación exterior con vistas al cañón en el momento de la reserva o en recepción, asumiendo que ese precio no suele garantizarlas de serie.

Lo que justifica dormir aquí no es la habitación, sino el ventanal. El Parador ocupa el antiguo convento de San Pablo, levantado en 1523 y hoy colgado sobre la hoz del Huécar, justo enfrente de las Casas Colgadas. Desde las habitaciones con vistas se ve el puente de San Pablo, la pasarela peatonal de madera y hierro que salva el cañón a más de 40 metros de altura y conecta con el casco antiguo en menos de cinco minutos a pie. Ver amanecer o anochecer sobre las fachadas colgadas es el verdadero lujo de la estancia, y no obliga a quedarse en la habitación: el claustro acristalado, la cafetería instalada en la antigua capilla y la piscina exterior, con panorámica sobre la ciudad, ofrecen las mismas vistas. Conviene apuntar dos extras antes de cerrar la reserva: el aparcamiento cuesta 25 euros al día (las plazas gratuitas son escasas) y el desayuno buffet, 21 euros por adulto.