1Qué incluyen realmente los 89 euros (y qué no)
Los 89 euros que anuncian los comparadores corresponden a la tarifa mínima de temporada para una habitación doble estándar del Parador de Cuenca, en régimen de alojamiento y desayuno y con el IVA ya incluido. Es decir, la cifra cubre una noche para una o dos personas en el antiguo convento de San Pablo, un edificio del siglo XVI rehabilitado frente a las Casas Colgadas, más el desayuno buffet de la mañana siguiente. La estancia incluye el acceso a las instalaciones del establecimiento: piscina exterior de temporada —abierta, según el propio parador, del 15 de junio al 15 de septiembre—, gimnasio, sauna, pista de tenis y wifi gratuito en todo el recinto. Quien reserve el desayuno junto con la habitación puede sumar un 15% de descuento adicional sobre ese servicio, y los socios de la tarjeta Amigos de Paradores rascan otro 5% si contratan en la web oficial. El precio es dinámico: varía según fecha y disponibilidad, y los 89 euros solo aparecen en las noches más baratas del calendario.
Ahora bien, esos 89 euros no cubren todo lo que se consume durante la estancia. El aparcamiento privado del parador se cobra aparte: 25 euros por día, con plazas limitadas y reserva previa, un gasto casi inevitable porque aparcar en las calles del entorno es complicado. Tampoco entran las comidas ni las cenas en el restaurante, ubicado en el antiguo comedor de los monjes, donde sentarse a la mesa ronda de media los 38 a 45 euros por persona, ni las bebidas. Conviene además leer la letra pequeña: estas reservas promocionales no son modificables ni reembolsables, así que si cambian los planes se pierde el importe. Las plazas son limitadas y se agotan por establecimiento, no todas a la vez, de modo que la tarifa más baja desaparece a medida que se llena el calendario. Los impuestos o tasas locales que pudieran gravar la pernocta tampoco están contemplados en el precio base. Para los niños de hasta 12 años, eso sí, la cama supletoria es gratuita y el desayuno infantil se queda en la mitad.
