Batalla campal en una boda de Ourense: la novia pide 40.000 euros y llega la Guardia Civil

El banquete en A Casa da Tulla se interrumpió entre golpes, vajilla rota y una factura del convite sin pagar. Cuatro días después, el novio desmintió el relato y aseguró que la pareja sigue junta y trabajando en A Coruña.

La batalla campal de una boda en Gomesende (Ourense) terminó con la Guardia Civil separando a dos familias. El resto —vajilla rota, factura sin pagar, una supuesta infidelidad en los baños— ya es leyenda viral de la provincia.

El escenario fue A Casa da Tulla, una casona del siglo XVII a un paso de Portugal. El enlace se celebró en el municipio de Gomesende, y los novios eran un vecino de Ramirás —un pueblo de unos 2.100 habitantes— y una mujer de origen colombiano.

Un pacto de 40.000 euros que nadie quiere pagar

Según el relato publicado por La Región y recogido después por ABC, durante el banquete la recién casada reclamó a su marido 40.000 euros de un supuesto pacto nupcial, una cantidad que debía salir de los regalos de los invitados. Cuarenta mil euros es lo que cuesta una boda media en España. Irónico, sí.

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La negativa del novio encendió la mecha. Mediaron los hermanos de la novia y la hermana del novio, y en lugar de rebajar la temperatura la cosa escaló: los invitados acabaron tirándose de los pelos entre los dos bandos, con golpes, insultos, y algún tirón de más.

El resultado fue un 'espectáculo desagradable' que dejó la vajilla hecha añicos, otros desperfectos menores y buena parte de la factura del convite sin abonar. La violencia llegó a tal punto que la Guardia Civil tuvo que desplazarse hasta el recinto para intervenir en en el altercado y levantar acta.

La vajilla se rompe antes que la versión oficial: en Gomesende, la primera tardó una noche y la segunda, cuatro días.

El affaire del baño y otras versiones

Mientras las familias se enzarzaban, la novia se retiró en algún momento a los baños del local junto a un joven que había participado en la organización del evento, siempre según el relato original. 'Me llevé a un guapo al baño', habría confesado después.

La misma versión sostiene que había bebido de más, que no sentía nada por su marido y que ya había puesto el asunto en manos de un abogado para tramitar un divorcio exprés. El novio se negaba a firmar nada.

Los familiares de él, conocidos en Ramirás, cortaron toda relación con el novio y le pidieron que no le entregaran dinero, culpándole de 'mala cabeza'.

Casi nada.

El novio rompe el silencio y la historia cambia de guion

Cuatro días después, el novio publicó su propia versión en Atlántico y el relato dio un giro completo: nunca hubo pacto de 40.000 euros, nunca hubo infidelidad y, sobre todo, él y su mujer 'no nos separamos en ningún momento'. La pareja asegura que sigue junta y vive en A Coruña.

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Sobre la pelea, admite que hubo, pero habla de dos episodios distintos: uno arrancó cuando su hermana, que está enferma, tapó la boca a la novia mientras hablaba y el hermano de ella reaccionó; el otro, 'más gordo', enfrentó a dos invitadas que se agarraron del pelo fuera del recinto. 'Nunca dejaré que se manche el nombre de nuestras familias', ha defendido.

Por qué esta boda nos interesa más de lo que debería

Aquí empieza lo interesante. Una boda en un pueblo de Ourense ha generado en cuatro días dos relatos incompatibles, cobertura nacional y una factura sin pagar. Y no es un caso aislado: las bodas llevan años inflándose en precio y expectativas, con invitados que pagan su cubierto y ceremonias que parecen festivales.

Mi lectura es que el morbo no está en los 40.000 euros ni en el baño, sino en la velocidad. Antes, un escándalo así se quedaba en la barra del bar durante meses; ahora se publica, se desmiente y se vuelve a publicar en menos de una semana. Lo que se rompió en Gomesende no fue solo la vajilla: también una versión de los hechos que ya nadie podrá reconstruir del todo.

Queda una pregunta en el aire: si la pareja sigue junta y trabajando en A Coruña, ¿alguien se atreve a invitarles a la próxima boda familiar? Ahí lo dejamos.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Una boda en Gomesende acabó a golpes, con la Guardia Civil de por medio y la vajilla rota.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Porque se han publicado dos versiones opuestas y ninguna cuadra del todo con la otra.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Es salseo puro, pero retrata cómo hemos convertido las bodas en eventos con factura.