El Thyssen abre una segunda sede en el Palacio de Hielo con 365 obras de arte contemporáneo

La ampliación, vinculada a la colección TBA21, reunirá 186 obras donadas y 179 cedidas a largo plazo por Francesca Thyssen-Bornemisza. La previsión oficial sitúa su apertura en torno a 2032.

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza tendrá una segunda sede en Madrid, en el antiguo Palacio de Hielo, con 365 obras de arte contemporáneo. El anuncio se produjo el pasado 16 de septiembre y el proyecto ha vuelto al primer plano cultural en los últimos días.

Qué ha anunciado el Thyssen y dónde estará su nueva sede

La nueva sede se ubicará en el antiguo Palacio de Hielo, en la calle Duque de Medinaceli, en pleno centro de Madrid. El inmueble pertenece al Ministerio de Hacienda y lleva sin uso desde 2007, así que la operación implica una rehabilitación profunda antes de convertirse en museo.

El edificio rehabilitado rondará los 19.500 metros cuadrados construidos, y alrededor de 10.000 de ellos se destinarán principalmente a la ampliación del museo. Habrá además un patio-jardín de unos 1.500 metros cuadrados. En una zona tan densa del centro, ese respiro verde no es un detalle menor.

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En el mismo inmueble se instalará una sede madrileña del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo. Aún queda todo por hacer. La previsión del Gobierno sitúa la entrada en funcionamiento de la nueva sede en torno a 2032, según los datos difundidos por el Ministerio de Cultura.

Las 365 obras que Francesca Thyssen-Bornemisza aporta al proyecto

Francesca Thyssen-Bornemisza aporta 365 obras al proyecto. La operación está vinculada a TBA21, la colección de arte contemporáneo impulsada por ella misma: 186 piezas llegan como donación y 179 mediante un préstamo gratuito y de larga duración.

segunda sede Thyssen

Las obras donadas están valoradas en cerca de 16 millones de euros, y las prestadas, en unos 10 millones. Hablamos de creación reciente, no de fondos históricos. La cifra impone.

Una colección que hasta ahora miraba al pasado se abre de golpe al arte más reciente, y lo hace con 365 obras.

Entre los nombres representados, el Ministerio de Cultura cita a Ai Weiwei, Marina Abramović, Olafur Eliasson, Ernesto Neto y Bill Viola. Son autores de instalaciones, vídeo y materia orgánica, lenguajes que piden una arquitectura muy distinta a la de una pinacoteca tradicional.

Conviene subrayar el gesto: se trata de una de las mayores entradas de arte contemporáneo en un museo español de los últimos años. Y no llega por compra ni por depósito temporal, sino por donación y por un préstamo de largo recorrido.

Francesca Thyssen-Bornemisza ha querido alejar el proyecto de cualquier lectura personalista. En una entrevista reciente, la coleccionista subraya que la futura sede no llevará su nombre: 'este no va a ser el museo TBA21, ni el museo de Francesca'. Su idea apunta a un centro abierto a las nuevas generaciones, con actividades, investigación, y conservación.

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A lo largo de este año deben definirse el programa y el concurso arquitectónico; el proyecto ganador se desarrollaría entre 2027 y 2028, y las obras empezarían a partir de 2029. El coste previsto ronda los 90 millones de euros, con proyecto y rehabilitación incluidos.

Por qué esta nueva sede importa en el mapa cultural de Madrid

El Thyssen se construyó sobre una colección de maestros antiguos, impresionistas y vanguardias históricas. Dar el salto al siglo XXI responde a una tendencia que los grandes museos europeos llevan años siguiendo: necesitan espacio y relato para el arte más reciente, ese que todavía se está escribiendo. Madrid suma así una pieza cultural al entorno del Prado.

Todo esto ocurre en el área del Paisaje de la Luz, junto a otros proyectos en marcha como la ampliación del Salón de Reinos del Museo del Prado. Conviene mirar el conjunto. En pocos años, ese eje del centro de Madrid va a concentrar una oferta cultural difícil de igualar en el continente.

Lo más interesante es el cambio de mirada. Frente al recorrido cronológico clásico, la nueva sede propone un museo en diálogo con el presente, con obra viva de artistas que siguen trabajando. La futura sede apostará por el arte del siglo XXI y por una relación más abierta con el visitante.

Cómo y cuándo podrá visitarse la nueva sede

La apertura está prevista en torno a 2032. Entre medias quedan el concurso de arquitectura, la redacción del proyecto y una rehabilitación de calado en un edificio cerrado desde hace casi dos décadas. Queda camino. Los plazos pueden moverse, así que la propia institución remite a sus canales oficiales para cualquier actualización.

Para quien no quiera perderle la pista, la web oficial del museo irá publicando los avances. El Ministerio de Cultura dará cuenta, por su parte, de los hitos del concurso y de la futura ejecución de las obras.

Mientras el calendario avanza, Madrid mantiene su ritmo: exposiciones temporales, ferias y una escena contemporánea muy activa. Este proyecto merece seguirse desde el principio, porque explica hacia dónde quiere ir una de las grandes colecciones del país. Los museos también se entienden mejor cuando se ve cómo se construyen.

Ficha técnica

  • Título: Nueva sede del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza en el Palacio de Hielo
  • Autor o autora: Colección TBA21, con obras de Ai Weiwei, Marina Abramović, Olafur Eliasson, Ernesto Neto y Bill Viola, entre otros
  • Qué puedes ver: 365 obras de arte contemporáneo, 186 donadas y 179 en préstamo de larga duración
  • Recinto y ciudad: Antiguo Palacio de Hielo y del Automóvil, calle Duque de Medinaceli, Madrid