El Congreso vota este martes la reforma de las pensiones que retrasa la jubilación a quienes no hayan cotizado 38,5 años. El cambio afecta a millones de trabajadores y cierra un calendario que se aplica desde 2013.
La votación llega mañana, 22 de septiembre. La Seguridad Social eleva la edad de jubilación a quien no alcanza el objetivo de cotización exigido, un asunto que viene advirtiendo desde hace tiempo. No es un giro improvisado. Es la última etapa de un calendario aprobado hace más de una década.
¿Qué se vota y qué cambia en la práctica?
El texto toca dos piezas clave del sistema: la edad ordinaria de jubilación y los años de cotización necesarios para acceder a ella. A partir de 2027, la edad de jubilación subirá a los 67 años para quien no llegue a 38,5 años cotizados, mientras que quienes alcancen ese umbral podrán retirarse a los 65.
La frontera son los 38 años y seis meses cotizados. Ese es el umbral que decide si la jubilación llega a los 65 o a los 67, y por eso dos trabajadores con la misma fecha de nacimiento pueden retirarse con dos años de diferencia.
El ajuste también arrastra a la jubilación anticipada, la modalidad que permite adelantar la salida del mercado laboral. En la anticipada voluntaria, quien no llegue a esos 38 años y seis meses deberá esperar hasta los 65, y quien sí los alcance podrá hacerlo desde los 63. En la involuntaria, los umbrales se sitúan en los 63 y los 61 años.
¿A quién afecta y cómo te toca?
Quienes han encadenado contratos temporales, periodos de paro o se incorporaron tarde al mercado laboral son el colectivo más expuesto. Para ellos, alcanzar los 38 años y seis meses cotizados decide si se jubilan a los 65 o a los 67. El umbral marca la diferencia.
El impacto no se queda en la fecha de salida. Los años de cotización son uno de los factores que determinan el importe de la pensión, así que alargar la vida laboral puede cambiar también la cuantía final. Conviene revisarlo con tiempo. El informe de vida laboral, disponible en la sede electrónica de la Seguridad Social, indica cuántos años figuran cotizados.
Los 38 años y seis meses cotizados son la frontera: marcan si la jubilación llega a los 65 o hay que esperar hasta los 67.
El origen: una reforma aprobada en 2011
Este retraso no nace ahora. La Ley 27/2011 aprobó una subida progresiva que arrancó en 2013, según el texto publicado en el Boletín Oficial del Estado. El objetivo declarado era mejorar la sostenibilidad del sistema, y desde entonces la edad y el objetivo de cotización han ido subiendo año a año, en pasos anuales, y graduales, hasta completar el recorrido en 2027.
El efecto dominó sobre la jubilación anticipada se consolida también en 2027: quien quiera salir antes de tiempo tendrá que sumar el umbral de cotización a la ecuación, porque los adelantos se calculan siempre sobre la edad ordinaria que corresponda.
¿Qué supone eso para quien está cerca de jubilarse? Para las carreras largas y estables el cambio apenas se nota: mantienen la edad previa a la reforma. Para el resto, un solo tramo de cotización puede decidir la edad de salida. Ahí está la clave.
Los próximos pasos pasan por el debate parlamentario de este martes. Si el texto sale adelante, el calendario seguirá su curso y 2027 quedará como el primer año con la edad de jubilación fijada tal y como está prevista, sin nuevos tramos a la vista. Los simuladores oficiales permiten calcular la fecha y la cuantía estimadas con los datos reales de cada trabajador.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: El Congreso vota este martes un ajuste que retrasa la jubilación sin 38,5 años cotizados.
- 👥 Quiénes son los afectados: Millones de trabajadores, en especial quienes tienen carreras de cotización cortas o irregulares.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: La jubilación llegará a los 67 años y la anticipada también se retrasa.



